MADRID (EP). El Ibex 35 ha cerrado por primera vez en su historia en los 18.100 enteros, tras clausurar la sesión con una subida del 1,31%, gracias a las acereras y la banca.
Los analistas destacan el impacto que está provocando la decisión del presidente de EEUU, Donald Trump, de nombrar a Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal, que ha llevado a subidas en la renta variable europea y a que se registre volatilidad en el mercado de materias primas, especialmente en el valor del oro y la plata.
Así, por un lado, los principales índices europeos han mantenido este lunes las subidas del viernes, de tal manera que Londres ha avanzado un 1,15%, Fráncfort y Milán, un 1,05% cada uno; y París, 0,67%.
En EEUU, tras cerrar con pérdidas el viernes, este lunes cotizaban con subidas: el Dow Jones se revalorizaba un 0,87% al cierre de la sesión en Europa; el Nasdaq, con un avance del 0,56%; y el S&P500, del 0,54%.
En cambio, el oro perdía un 1,19%, hasta los 4.688 dólares, al cierre en Europa, después de que la semana pasada llegase a cotizar por encima de los 5.000 dólares, mientras que la plata, que hoy ha llegado a perder un 12%, se recuperaba y se situaba en terreno positivo, con un alza del 0,39%, hasta los 78,83 dólares.
En Renta 4 no dan por hecha la elección de Warsh, puesto que, según recuerdan, tiene que se aprobado por el Comité Bancario del Senado y por el propio Senado estadounidense.
En este sentido, señalan que uno de los miembros del comité, el senador republicano Thom Tillis, se ha mostrado en contra de elegir a un sucesor del actual presidente, Jerome Powell, hasta que no se despeje una investigación abierta por la Administración Trump por los gastos de remodelación de la nueva sede del banco central.
"Tillis no está en contra de Warsh, al que considera un candidato válido, sino que su oposición es más bien una medida de presión contra el gobierno de Trump por lo que percibe como una persecución política contra Powell", explican los analistas.
Más allá de esto, Renta 4 explica que Warsh tiene un perfil "más académico que político" por lo que su elección "debería ayudar a preservar la independencia de la Fed, lo que debería tranquilizar al mercado de bonos y al dólar".
En cuanto a los metales preciosos, creen que ahora deberán "digerir" sus nuevos máximos, aunque tienen "apoyos de fondo" para seguir subiendo ante las tensiones geopolíticas y el crecimiento de la deuda pública.
Más allá de estas referencias, los mercados van a seguir de cerca esta semana las reuniones del Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra, la presentación de resultados (en España, destacan Unicaja, Santander, BBVA, Sabadell, Logista o ArcelorMittal) y la situación entre EEUU e Irán.
Sobre este último conflicto de Oriente Medio, los analistas de Renta 4 apuntan a la caída en el precio del petróleo que se está produciendo este lunes es consecuencia, fundamentalmente, de la reducción de tensiones entre EEUU e Irán, después de que Donald Trump se haya mostrado dispuesto a negociar y restar importancia a la amenaza del líder iraní, Ali Khamenei, de una guerra regional.
A esto se une que este pasado domingo, el Comité Ministerial Conjunto de Monitoreo de la OPEP+, el cartel liderado por Rusia y Arabia Saudí, decidió no tomar nuevas medidas ante la reciente volatilidad de los precios del petróleo por la mayor incertidumbre en los mercados sobre Irán.
Así, el barril de Brent cotizaba en los 66,23 dólares, un 4,46% menos, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se situaba en los 62,07 dólares, un 4,85% menos.
En este contexto, el Ibex 35 ha terminado en los 18.115,2 enteros, con ArcelorMittal como valor alcista (+3,92%), seguido por IAG (+3,63%), Unicaja (+3,05%), Sabadell (+2,75%) y Santander (+2,49%). Por detrás, se han situado Solaria (-2,47%), Endesa (-1,38%), Repsol (-1,18%) y Acciona Energía (-1,03%).
En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono español con vencimiento a 10 años subía hasta el 3,230%, mientras que la prima de riesgo se colocaba en los 36,5 puntos básicos.
Respecto a las divisas, el euro se depreciaba un 0,35% frente al dólar, hasta negociarse a un tipo de cambio de 1,1811 dólares por cada euro.