MADRID (EP). El Tesoro Público español ha adjudicado este martes 2.416,82 millones de euros en una subasta de Letras a tres y nueve meses, en el rango medio previsto, y lo ha hecho elevando la rentabilidad ofrecida a los inversores a sus niveles más elevados en casi dos años, según los datos difundidos por el Banco de España. Los inversores han seguido mostrando interés por los títulos españoles y la demanda se ha situado en esta tercera subasta de septiembre los 6.867 millones de euros.
En concreto, el organismo dependiente del Ministerio de Economía ha colocado 940,93 millones de euros en Letras a tres meses, ante unas peticiones de 2.916,08 millones, con un interés marginal del 2,464%, por encima del 2,399% de la última emisión del mismo tipo de papel y alcanzando su nivel más elevado desde enero de 2025.
Por otro lado, se han adjudicado 1.475,89 millones de euros en Letras a nueve meses, frente a unas solicitudes de 3.950,92 millones, con una rentabilidad marginal del 2,783%, por encima del 2,615% de la emisión previa y alcanzando su nivel más elevado desde octubre de 2024.
Este martes, el Tesoro Público español también ha emitido este martes 4.000 millones de euros en una emisión de deuda sindicada a 20 años y ha recibido una demanda inicial de más de 55.000 millones, según han informado desde el Ministerio de Economía.
Tras estas subastas, el Tesoro volverá a los mercados de deuda el próximo 17 de septiembre, con una emisión de bonos y obligaciones del Estado con la que cerrará las emisiones del mes. Será la primera subasta tras la decisión del BCE, que previsiblemente subirá los tipos según descuentan los mercados con casi un 100% de probabilidad.
El pasado martes, en la primera emisión de septiembre, el Tesoro colocó 6.495,7 millones de euros, cerca del rango máximo previsto, en una subasta de Letras a 6 y 12 meses, y lo hizo elevando la rentabilidad ofrecida a los inversores en ambas referencias a máximos de dos años. Asimismo, en la segunda emisión de este mes, celebrada el pasado jueves, el organismo adjudicó 6.273,3 millones de euros en bonos y obligaciones del Estado y lo hizo elevando la rentabilidad ofrecida a los inversores en las referencias emitidas, con récord en el interés marginal en el caso de las obligaciones a 15 años indexadas a la inflación.