MADRID (EP). La tasa de inflación interanual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se sitúo en el mes de abril en el 4,4%, cuatro décimas por encima del dato de marzo y en máximos desde enero de 2025, fruto del elevado incremento de los precios de la energía a consecuencia de la guerra de Irán.
Los precios de la energía escalaron un 13,2%, lo que supone una notable subida de 5,1 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Por su parte, los precios de los alimentos aumentaron en 0,4 puntos porcentuales hasta el 4%, mientras que la inflación subyacente --excluyendo alimentos y energía-- se mantuvo prácticamente estable en el 3,6%.
La inflación general se incrementó en 23 de los 38 países de la OCDE, con crecimientos superiores al 1% en Bélgica, Chile, Grecia, Italia y Turquía; mientras que no registró apenas cambios en seis miembros y disminuyó los nueve restantes, entre ellos Suecia que con un 0,6% de caída encabeza la lista de descensos.
Dentro de los países del G7, la inflación general interanual pasó del 2,8% en marzo al 3,2% en el mes de abril, con Estados Unidos situándose con la tasa de precios más elevada, en el 3,8%, su nivel más alto desde 2023.
Los precios en Canadá, Francia, Alemania e Italia también subieron a niveles vistos por última vez en 2023 o 2024, mientras que en Reino Unido la inflación subyacente cayó al 2,8%, su nivel más bajo desde septiembre de 2021, lo que contribuyó a una disminución de la inflación general.