ALDAIA. Las dos reyertas registradas hace apenas dos semanas en Aldaia, una de ellas saldada con un fallecido por arma blanca y otra ocurrida apenas unos minutos después en una nave ocupada situada a escasos cientos de metros, volvieron a poner el foco sobre la seguridad en el municipio. Un episodio que se produce, además, en un contexto de aumento de la criminalidad, ya que Aldaia lideró durante el primer trimestre de 2026 el incremento de las infracciones entre los municipios de más de 20.000 habitantes de l'Horta.
Los registros del Ministerio del Interior reflejan que las infracciones penales crecieron un 90% respecto al mismo periodo del año anterior, el aumento más pronunciado de la comarca. De hecho, de los 17 municipios de l'Horta con más de 20.000 habitantes, la criminalidad aumentó en 13 de ellos, con un incremento global del 8,45%, aunque Aldaia y Picassent fueron las localidades donde el repunte fue más acusado, con un 90% y un 53,7%, respectivamente.
No obstante, desde el Ayuntamiento de Aldaia piden analizar estos datos con cautela. Según explican a Valencia Plaza, una parte importante del incremento de las infracciones penales corresponde a hurtos registrados en el entorno del centro comercial Bonaire, por lo que consideran necesario segmentar las estadísticas para conocer con precisión qué tipologías delictivas están detrás del aumento y dónde se concentran. Con este objetivo, el consistorio ha convocado una Junta Local de Seguridad en la que participarán representantes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Delegación del Gobierno para abordar la evolución de la criminalidad en el municipio.
El debate sobre la seguridad ha reabierto también la cuestión de la plantilla de la Policía Local. Algunos vecinos explican a Valencia Plaza que el número de agentes resulta insuficiente para atender las necesidades del municipio. Desde el Ayuntamiento aseguran que les gustaría incrementar los efectivos y que harán "todo lo que esté en su mano" para conseguirlo. Sin embargo, sostienen que las incorporaciones están condicionadas por la normativa estatal sobre empleo público y la denominada tasa de reposición de efectivos, un mecanismo que limita el número de plazas que pueden convocar las administraciones en función de las vacantes generadas y de los límites fijados en la legislación presupuestaria. Por ello, el consistorio considera que el refuerzo de la seguridad pasa también por reforzar el trabajo de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.

- Imágenes tras la reyerta de hace dos semanas en Aldaia. -
- Foto: Kai Forsterling (EFE)
El gobierno municipal añade además que Aldaia se encuentra en cifras similares de Policía Local a las de otros municipios del entorno, como Alaquàs o Xirivella. Preguntado por este periódico, el portavoz de Compromís en el Ayuntamiento, Lluís Granell, explica que el cuerpo cuenta actualmente con 39 agentes para dar servicio a una población de alrededor de 34.000 habitantes repartida en tres núcleos urbanos, una circunstancia que, a su juicio y al de parte de los vecinos, dificulta la capacidad de respuesta ante determinadas incidencias.
El Ayuntamiento ve complicado contratar a más policías
Sin embargo, determinar cuántos policías locales debería tener un municipio no es una cuestión que venga fijada por ley. La normativa valenciana no establece un número mínimo de agentes en función de la población, sino que regula la estructura y las categorías de mando que debe tener cada cuerpo policial. Así, en municipios de entre 20.001 y 100.000 habitantes, como Aldaia –34.000–, la categoría máxima debe ser la de comisario, aunque corresponde a cada ayuntamiento aprobar el número de plazas de su plantilla en función de factores como el presupuesto, las necesidades del servicio, la extensión del término municipal o la existencia de distintos núcleos urbanos.
Con la plantilla actual, Aldaia dispone de una ratio aproximada de 1,15 policías locales por cada 1.000 habitantes. Aunque no existe una cifra de obligado cumplimiento, diferentes estudios técnicos suelen utilizar como referencia ratios de entre 1,5 y 2 agentes por cada 1.000 habitantes, por lo que la dotación del municipio se sitúa por debajo de esos parámetros orientativos.
Desde el Ayuntamiento explican que es complicado contratar a más policías locales, "nosotros haremos todo lo que esté en nuestra mano, pero estamos sujetos a la Ley Montoro y a la tasa de reposición, aunque quisiéramos no podemos contratar de una a 10 o 15 agentes de policía local".
En este sentido, Granell sostiene que desde la propia Policía Local se reconoce la necesidad de ampliar la plantilla. Según afirma el edil, la jefatura del cuerpo considera que sería necesario incrementar los efectivos en aproximadamente un tercio para poder atender todas las incidencias que se producen en el municipio.