VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Alfarrasí reducirá el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), una medida que supondrá un ahorro global aproximado de 6.000 euros para los contribuyentes y que alcanzará a cerca de 880 recibos, tomando como referencia los emitidos en los últimos ejercicios. La rebaja se enmarca en la voluntad del equipo de gobierno de aliviar la presión fiscal y contribuir a mejorar la capacidad económica de las familias.
El alcalde de Alfarrasí, Ismael Sanvíctor, defiende esta decisión como "un esfuerzo municipal para reducir la carga tributaria dentro de las posibilidades presupuestarias del consistorio". "El objetivo es que los vecinos dispongan de un mayor margen económico sin comprometer los recursos necesarios para mantener los servicios públicos", ha indicado.
Uno de los impuestos más bajos de la Vall d'Albaida
Con la reducción prevista, el tipo impositivo del IBI pasará del 0,56 % al 0,55 %. Se trata de un porcentaje reducido en comparación con los tipos del 0,60 % al 0,70 % que aplican numerosos municipios. De este modo, Alfarrasí se sitúa entre las localidades de la Vall d’Albaida con una fiscalidad más contenida en este impuesto.
Los datos de los últimos ejercicios permiten conocer la dimensión del padrón municipal. En 2025, el Ayuntamiento emitió 878 recibos, lo que sumaba un total de 333.935,85 euros. En 2026, el número de recibos fue de 877, ascendiendo a 334.003,15 euros, con el tipo impositivo mantenido en el 0,56 %.
La bajada al 0,55 % supondrá una reducción de alrededor de 6.000 euros respecto a la recaudación que se obtendría con el tipo anterior. La cifra definitiva de recibos beneficiados se conocerá cuando se confeccione el padrón de 2027.
Recibo del agua más barato
Esta medida se suma a otras decisiones adoptadas por el equipo de gobierno para aliviar la carga económica de los vecinos. Hace unos meses, el Ayuntamiento acordó suprimir el cobro de un canon del agua que afectaba a cerca de 500 acometidas, entre viviendas, locales y negocios. La decisión supondrá un ahorro estimado de cerca de 18.000 euros anuales para los usuarios afectados.
Con esta medida, el consistorio renunció a unos ingresos que podían destinarse a una bolsa para financiar obras en el futuro, con el objetivo de que ese dinero permaneciera en manos de los vecinos. "El gobierno local prefiere buscar ayudas y subvenciones cuando haya que acometer alguna obra en lugar de cobrar a los vecinos por adelantado", ha precisado el alcalde.