TORRENT. Dos años después de la Dana del 29 de octubre de 2024, Torrent continúa inmerso en una reconstrucción que todavía no puede darse por concluida. La ciudad ha recuperado buena parte de las infraestructuras destruidas por el agua, pero aún quedan pendientes actuaciones urgentes y muy necesarias: las de seguridad y prevención en los barrancos.
La alcaldesa, Amparo Folgado, recorre junto a Valencia Plaza algunos puntos clave de aquella catástrofe que cumple ahora dos años para mostrar cómo ha avanzado la recuperación del municipio y explicar qué queda todavía por hacer. "No voy a decir que la reconstrucción esté terminada porque sería faltar a la realidad que todavía viven muchas familias", reconoce la alcaldesa.
Para entender la magnitud de los daños hay que tener en cuenta una particularidad de Torrent: su extenso término municipal. Por él discurren dos grandes barrancos, el Poyo y l'Horteta, junto a otros cauces menores como el del Gallego, els Gils, Cortichelles o les Canyes. Todos ellos recogieron grandes cantidades de agua durante la Dana y provocaron gravísimos daños en diferentes puntos de la ciudad.
Sin embargo, a diferencia de otros municipios de la zona cero, buena parte de la destrucción quedó concentrada fuera del casco urbano, en urbanizaciones, viviendas diseminadas, caminos rurales y polígonos industriales. Motivo que no le resta gravedad a los daños, ya que el agua arrasó viviendas por completo, destruyó naves industriales e hizo desaparecer terrenos enteros.
La alcaldesa insiste, además, en el papel que desempeñó el barranco de l'Horteta durante aquella jornada, principal causante de los daños en Torrent y al que se le atribuyen las víctimas mortales registradas en el municipio.

- La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, en el barranco de la Horteta. -
- Foto: KIKE TABERNER
Conectar las diferentes zonas de Torrent
La primera parada es la pasarela ciclopeatonal que conecta el polígono industrial del Mas del Jutge con la calle San Luis Beltrán. El 29 de octubre de 2024, la fuerza del agua se llevó por delante esta infraestructura, que permitía a trabajadores y vecinos cruzar de un lado a otro. Hoy, dos años después, la pasarela vuelve a estar operativa. No solo eso, también se ha reforzado y elevado la estructura para evitar que la fuerza que pueda alcanzar agua no vuelva a destruirla.
No es la única conexión que se ha recuperado durante estos dos años. También se ha reconstruido el puente histórico hacia Alaquàs y se ha restablecido la pasarela del entorno del colegio Juan XXIII. Son algunas de las actuaciones que han permitido recuperar la movilidad cotidiana después de que las inundaciones dejaran dañados o inutilizados numerosos accesos.

- Pasarela sobre el barranco de la Horteta en Torrent. -
- Foto: KIKE TABERNER
Sin embargo, la recuperación de estas infraestructuras representa únicamente una parte de la reconstrucción. Folgado recuerda que el Ayuntamiento movilizó más de diez millones de euros en actuaciones de emergencia desde los primeros momentos de la catástrofe, a los que posteriormente se sumaron 114,49 millones de euros asignados por el Estado para reconstruir infraestructuras municipales. Además, hay algunos proyectos que aún continúan pendientes por los procesos administrativos que conlleva ponerse a construir en este contexto de recuperación.
"Una obra de emergencia puede empezar inmediatamente, mientras que los grandes proyectos necesitan memorias, aceptación ministerial, estudios, autorizaciones y contratación", explica la alcaldesa, que reconoce que los procedimientos administrativos están condicionando el ritmo de las intervenciones. Por ello, insiste en que no debe confundirse disponer de financiación con tener las actuaciones ejecutadas.

- La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, en el barranco de la Horteta. -
- Foto: KIKE TABERNER
Escolleras: La protección para los taludes del barranco
La segunda parada del recorrido lleva hasta el conocido como Pont Blau, una infraestructura que adquirió especial importancia durante las jornadas posteriores a la catástrofe. Folgado recuerda que fue la única vía de entrada a Torrent que permaneció operativa después de que la fuerza del agua dañara o inutilizara el resto de los accesos al municipio.
Bajo ese mismo puente, en los márgenes del barranco de l'Horteta, se han construido escolleras para estabilizar los taludes afectados por la riada y protegerlos frente a nuevos episodios de erosión. En este punto, las actuaciones corresponden a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), aunque buena parte de las obras de protección de los márgenes del barranco han sido desarrolladas por la Generalitat Valenciana.

- Escolleras en el barranco de la Horteta en Torrent. -
- Foto: KIKE TABERNER
Estas estructuras, formadas por grandes bloques de piedra, permiten reforzar las laderas y reducir el riesgo de que futuras avenidas vuelvan a desestabilizar el terreno, ya que el edificio situado junto al barranco y el Pont Blau se quedó muy pocos metros al borde del barranco al llevarse el agua por delante el terreno que les separaba.
Dotar al barranco de mayor seguridad
Sin embargo, la alcaldesa advierte de que este tipo de intervenciones no resuelven por sí solas el problema de las inundaciones. En este sentido, al reconstrucción también requiere de actuaciones de mayor envergadura y una planificación de prevención que contemple el conjunto de las cuencas del Poyo y l'Horteta.
"Reparar los daños de 2024 no equivale a haber resuelto el riesgo de inundación", sostiene Folgado, que considera que esta es una de las principales asignaturas pendientes cuando se cumplen dos años de la catástrofe.
El Ayuntamiento reclama que las administraciones competentes no limiten sus intervenciones a recuperar las infraestructuras destruidas, sino que impulsen medidas capaces de reducir las consecuencias de una futura avenida.

- La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, en el barranco de la Horteta. -
- Foto: KIKE TABERNER
En este sentido, el consistorio encargó a la Universitat Politècnica de València (UPV) un estudio sobre el comportamiento de los barrancos durante la Dana. El análisis identificó erosiones, márgenes inestables, acumulaciones de sedimentos y cambios importantes en la geometría de los cauces. Sus conclusiones han servido de base para las alegaciones que el Ayuntamiento presentó al plan estatal de reducción del riesgo de inundaciones.
Una de las cuestiones que más preocupan a la alcaldesa es el comportamiento del barranco de l'Horteta durante aquella jornada. A diferencia de otros cauces, este barranco no disponía de estaciones de medición que permitieran conocer directamente el caudal que transportaba. Por ello, el estudio tuvo que estudiar la avenida a partir de las marcas y huellas que dejó el agua y el lodo.
Según explica Folgado a partir de las conclusiones de ese trabajo, l'Horteta llegó a transportar un caudal extraordinario que contribuyó a incrementar el volumen de agua del Poyo tras la confluencia de ambos barrancos en Torrent. Desde allí, la avenida continuó hacia municipios como Picanya, Paiporta y Catarroja, donde las consecuencias de las inundaciones fueron devastadoras.

- Escolleras en el barranco de la Horteta en Torrent. -
- Foto: KIKE TABERNER
La alcaldesa reclama, además, que los futuros estudios de prevención incorporen un mapeo de las víctimas mortales en Torrent, que según explica, todas estaban en la zona de l'Horteta. Considera que esta información permitiría comprender mejor el comportamiento de las avenidas y localizar los puntos especialmente vulnerables del territorio.
Un barranco todavía lleno de cañas
El recorrido continúa hacia una zona mucho más alejada del casco urbano, a un pequeño puente sobre el barranco de l'Horteta. Para llegar hasta la tercera parada hay que atravesar carreteras rurales que comunican Torrent con distintas urbanizaciones, viviendas diseminadas y explotaciones agrícolas. Son caminos que durante la Dana quedaron gravemente afectados y que, en algunos casos, resultaron completamente intransitables.
Folgado recuerda que, poco después de las inundaciones, contactó con la Conselleria para solicitar que se habilitaran los accesos rurales. La prioridad era recuperar las comunicaciones con aquellos núcleos de población que habían quedado aislados y facilitar tanto la movilidad de sus residentes como el acceso de los servicios de emergencia.

- Puente sobre el barranco de la Horteta en Torrent. -
- Foto: KIKE TABERNER
Al llegar a la tercera parada, la imagen contrasta con la de las infraestructuras visitadas anteriormente. El barranco de l'Horteta aparece cubierto de cañas y vegetación, una situación que la alcaldesa señala como uno de los problemas que todavía deben abordarse, y que corresponde a la CHJ, dependiente del Gobierno de España. Folgado advierte de que los materiales arrastrados durante las crecidas pueden acumularse en los pasos sobre el cauce y dificultar el desagüe si llegan a obstruir los ojos de los puentes.
Precisamente en este punto se ha reconstruido uno de los pasos que permiten cruzar el barranco. Antes de la Dana, la carretera atravesaba directamente el propio cauce, de manera que el agua podía interrumpir la circulación durante los episodios de crecida. Ahora, la vía discurre sobre un puente elevado que permite que el agua pase por debajo de la infraestructura.

- Puente sobre el barranco de la Horteta en Torrent. -
- Foto: KIKE TABERNER
La actuación supone una mejora respecto a la situación anterior, aunque desde el Ayuntamiento insisten en que su eficacia también depende de que el cauce mantenga la capacidad necesaria para evacuar el agua. De ahí sus reclamaciones a la CHJ para que inspeccione los tramos más vulnerables y actúe sobre las acumulaciones de cañas, sedimentos y otros obstáculos que puedan comprometer el funcionamiento de estas infraestructuras.
"No se trata de desbrozar indiscriminadamente un barranco, sino de que la CHJ inspeccione, determine dónde existe un riesgo y actúe", explica la alcaldesa, que reclama una intervención selectiva sobre aquellos puntos donde la vegetación o los materiales acumulados puedan representar un problema hidráulico.
El Ayuntamiento ha trasladado estas preocupaciones a la Confederación en diferentes reuniones y alegaciones. Entre sus demandas figuran la estabilización de laderas, la retirada de obstáculos que dificulten el desagüe y la intervención en los tramos vulnerables de l'Horteta, el Poyo y otros afluentes como el Gallego.

- La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, en el barranco de la Horteta. -
- Foto: KIKE TABERNER
Un nuevo Plan Sur para evitar otra catástrofe
Más allá de las actuaciones puntuales, Folgado considera que la principal asignatura pendiente es impulsar una respuesta integral que permita reducir el riesgo de inundaciones en toda la cuenca. La alcaldesa lleva reclamando desde marzo de 2025 lo que denomina un nuevo Plan Sur para los barrancos del Poyo y l'Horteta, en referencia a la gran intervención hidráulica que transformó el cauce del Turia tras la riada de 1957.
La propuesta no pasa necesariamente por reproducir aquella infraestructura, sino por abordar el problema desde una perspectiva metropolitana. La alcaldesa plantea estudiar zonas de almacenamiento y laminación aguas arriba, mejoras en la capacidad de los cauces, posibles derivaciones y medidas de protección de las áreas urbanizadas.
"Necesitamos estudiar y ejecutar, donde técnicamente proceda, zonas de almacenamiento y laminación aguas arriba, mejoras de capacidad de los cauces, posibles derivaciones, protección de las áreas urbanizadas y soluciones que contemplen a todos los municipios afectados", explica.

- Barranco de la Horteta a su paso por Torrent. -
- Foto: KIKE TABERNER
La CHJ anunció el pasado mes de julio la redacción de diez proyectos de reducción del riesgo de inundación en las cuencas del Poyo, Magro y Pozalet-Saleta, con la previsión de presentar las primeras propuestas durante este otoño. Sin embargo, la alcaldesa considera que todavía faltan concreciones sobre las actuaciones que afectarán directamente a Torrent.
"Los vecinos no pueden vivir pendientes del cielo mientras los proyectos pasan de un estudio a otro", lamenta Folgado, que reclama un calendario público con los proyectos previstos, su financiación y las fechas estimadas de ejecución.
Entre las propuestas que defiende el Ayuntamiento figura también la recuperación de la antigua cantera de la Serra Perenxisa como posible espacio de laminación. Durante la Dana, el vaso de esta cantera acumuló grandes cantidades de agua y sedimentos, aunque también sufrió daños, incluida la rotura de parte de su dique de cierre, que también acumuló una gran cantidad de agua del barranco.

- La cantera de la Serra Perenxisa en Torrent. -
- Foto: KIKE TABERNER
La intervención cuenta con una inversión prevista de 10,12 millones de euros procedentes del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea. El Ayuntamiento inició en agosto la tramitación de la asistencia técnica para redactar un proyecto que contempla reconstruir el dique, retirar los materiales acumulados, estabilizar los taludes y restaurar ambientalmente el espacio.
La reconstrucción pendiente y el miedo a nuevas inundaciones
Más allá de los puentes, caminos y barrancos, la reconstrucción de Torrent también tiene una dimensión humana. Dos años después de la Dana, todavía hay familias que no han recuperado la normalidad, viviendas pendientes de rehabilitación y empresas que arrastran las consecuencias de las inundaciones. "Para mí, recuperar un puente es importante, pero también lo es que una familia pueda volver a su casa y que un trabajador tenga un acceso seguro a su empleo", reconoce Folgado.
En materia de vivienda, la Generalitat ha adjudicado una promoción de 40 viviendas industrializadas destinadas al alquiler asequible en Maestro Sosa, mientras que el Ayuntamiento ha previsto una inversión de 4,2 millones de euros para vivienda social en Benisaet dentro del programa Edil-Dana. No obstante, la alcaldesa reconoce que la tramitación administrativa está condicionando el ritmo de algunas actuaciones pendientes.

- La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, en el barranco de la Horteta. -
- Foto: KIKE TABERNER
A ello se suma la intranquilidad de una población que, dos años después, continúa especialmente pendiente de las previsiones meteorológicas. Folgado asegura que los vecinos están mucho más concienciados sobre el riesgo de inundaciones, aunque el temor vuelve a aparecer cada vez que se anuncian lluvias intensas.
Un miedo que se hizo especialmente visible el pasado 16 de septiembre, cuando Torrent registró unos 74 litros por metro cuadrado en apenas media hora, con inundaciones en garajes, comercios y calles, especialmente en el entorno de Parc Central.
Para reducir estos episodios, el Ayuntamiento ha previsto construir un tanque de tormentas subterráneo en Parc Central, con una inversión estimada de 2,5 millones de euros. También prepara ayudas para instalar barreras antiinundación en viviendas y comercios, además de reforzar la monitorización del territorio mediante sensores y cámaras que permitan mejorar la respuesta ante nuevas emergencias.
"Tal y como llueve ahora, no sabes cómo va a llover cuando tienes una alerta. Como ayuntamiento tienes que ser muy precavido", advierte Folgado. Y es que, aunque Torrent ha recuperado buena parte de las infraestructuras que perdió aquel 29 de octubre, todavía quedan obras pendientes y grandes actuaciones hidráulicas por concretar. Dos años después, la ciudad ha recuperado muchas de sus comunicaciones, pero no del todo la tranquilidad de sus vecinos cada vez que vuelve a llover.