OLIVA. El camping Kikopark se encuentra en Oliva, en primera línea de playa. Y, aunque no estemos en temporada alta, el complejo tenía alojadas a cerca de 400 personas el día de dana Adam. José Frasquet, CEO del camping, destaca que, lejos de lo que pudiera parecer, octubre es un mes de gran actividad para los campings valencianos: “La Comunitat Valenciana se ha consolidado en los últimos años como el principal destino europeo de turismo de camping fuera de la temporada vacacional tradicional", asegura.
A pesar de tener un número tan elevado de clientes, ninguno de ellos sufrió ningún daño personal gracias a la rápida actuación del personal del camping. Cuenta José que disponen de protocolos internos de prevención y actuación ante emergencias. Por ello, con la alerta roja, decidieron activar el desalojo preventivo de las parcelas de camping, y trasladar a los clientes hacia los espacios de refugio previstos.
“Fue una operación compleja, desarrollada de madrugada y bajo unas condiciones meteorológicas muy adversas, pero actuamos de manera ordenada y eficaz”, celebra José. A medida que cesaron las precipitaciones y fue descendiendo el nivel del agua, los trabajadores organizaron progresivamente el retorno de los clientes a sus alojamientos.

La mayoría de los clientes del camping proceden de Centroeuropa, y no esperan que sus vacaciones se vean interrumpidas por un fuerte temporal. Por esto, el CEO del camping destaca la importancia de que “en una situación de estas características, el cliente perciba que existe una organización, un equipo profesional y unas instrucciones claras”.
El episodio provocó una inundación importante de diferentes zonas del complejo, pero rápidamente se organizaron para acometer las labores de limpieza, revisión técnica y recuperación de las instalaciones. “En 48 horas ya habíamos recuperado aproximadamente tres cuartas partes de nuestra capacidad operativa y en tres días alcanzamos prácticamente el 90 %”. afirma con orgullo José.
Este gran esfuerzo realizado ha permitido que el camping Kikopark haya podido mantener su actividad a pesar de las inundaciones. Por ello, José agradece la profesionalidad y la implicación de los trabajadores, tanto durante la emergencia como en las jornadas posteriores, y también remarca la importancia de la coordinación entre las empresas turísticas y las administraciones públicas para la gestión de las mismas.