VALÈNCIA. Cáritas Diocesana de València ha destinado 35 millones de euros a apoyar a las personas afectadas por la Dana del 29 de octubre de 2024. La entidad recibió cerca de 50 millones de euros en donativos para hacer frente a los efectos de la riada y mantendrá esta línea de ayudas, al menos, hasta 2027. Más allá de esa fecha, seguirá acompañando a las personas que continúen en situación de vulnerabilidad.
Así lo ha anunciado este jueves el arzobispo de València, Enrique Benavent, en un desayuno organizado por Nueva Economía Forum, donde ha destacado que la respuesta a la catástrofe ha marcado buena parte de la actividad de Cáritas durante el último año. "Todas las acciones se realizaron fundamentalmente durante el año 2025", ha señalado Benavent, que ha definido el pasado ejercicio como el primero en el que ha podido desarrollar una respuesta específica para los afectados por las inundaciones.

- Enrique Benavent, arzobispo de Valencia, en el desayuno de Nueva Economía Forum. - Foto: VP
Del total de recursos gestionados hasta el momento, 11 millones de euros se han destinado a la recuperación de viviendas dañadas por la riada y otros 11 millones a apoyar la reapertura y continuidad de negocios afectados. A ello se suman tres millones de euros en ayudas para la movilidad y 4,3 millones transferidos a las Cáritas parroquiales de las zonas más castigadas para reforzar la atención directa a las familias.
La entidad también ha dedicado parte de los fondos a rehabilitar las instalaciones de sus sedes en los municipios de la 'zona cero' y a respaldar a asociaciones sociales que vieron alterada su actividad por las inundaciones. Entre ellas, Benavent ha citado a la Asociación de Amigos y Familiares de Personas con Alzheimer de Guadassuar (Aguafa), que se dedica al acompañamiento de personas con esta enfermedad.
La actividad de Cáritas se ha centrado en cinco grandes líneas de actuación: la cobertura de necesidades básicas, las ayudas para viviendas, el apoyo a negocios afectados, las ayudas para la movilidad y los programas de atención a la salud mental y emocional. Un trabajo que, según el arzobispo, continúa porque las consecuencias de la Dana siguen presentes en muchos municipios.
Más de 22.000 personas atendidas
La coordinadora del Área de Acción Humanitaria de Cáritas Valencia, Noèlia Alonso, explica que las ayudas han llegado a 22.900 personas, una cifra superior a las previsiones iniciales de la entidad, que estimaba alcanzar a unas 20.000 cuando comenzó a diseñar su respuesta a la catástrofe. Alonso destaca que la Dana obligó a Cáritas a afrontar una situación sin precedentes. "Cáritas no es una organización de emergencias y no nos habíamos visto en una situación como esta", señala en declaraciones a Valencia Plaza.
Sin embargo, Alonso considera que la presencia de la entidad en los municipios afectados permitió actuar con rapidez y canalizar las ayudas gracias al trabajo que ya desarrollaban las parroquias y los equipos locales. Además, la responsable de Acción Humanitaria subraya que las ayudas no se han dirigido solo a personas que ya se encontraban en situación de vulnerabilidad antes de la riada. También han llegado a familias, trabajadores y autónomos que nunca antes habían necesitado recurrir a Cáritas. "Estábamos para todas las personas afectadas", resume Alonso.
La mayor parte de las ayudas se han concentrado en algunos de los municipios más castigados por las inundaciones, como Catarroja, Picanya, Alfafar, Algemesí, Aldaia, Utiel o la pedanía valenciana de La Torre. No obstante, Alonso también recuerda que se ha prestado apoyo en zonas donde la afección no fue tan grave, como Cullera, Sot de Chera o Guadassuar. "Cáritas está presente en todos los municipios", insiste.
La recuperación continúa
Más de año y medio después de la Dana, la recuperación sigue siendo un frente abierto en muchos municipios. Alonso explica que todavía hay familias que no han podido concluir la rehabilitación de sus viviendas, especialmente en las zonas más próximas al barranco, donde los daños fueron más graves.
A ello se suman las secuelas emocionales que dejó la catástrofe. Por este motivo, Cáritas Valencia mantiene programas de acompañamiento psicológico, espacios grupales de apoyo y ayudas para tratamientos terapéuticos individuales. "La pérdida material se puede ir reponiendo, pero hay situaciones que han dejado mucha huella", señala la responsable de Acción Humanitaria, que sitúa la recuperación emocional y la reconstrucción de los vínculos comunitarios entre los principales retos de los próximos años.
El impacto de la Dana también ha quedado reflejado en la Memoria 2025 de Cáritas Diocesana de València. La entidad acompañó durante el pasado ejercicio a 73.742 personas beneficiarias y atendió directamente a 28.246 personas, en un año marcado por la respuesta a la emergencia. Durante su intervención, Benavent reivindicó el papel de Cáritas como herramienta de acompañamiento a las personas más vulnerables. "Hemos querido estar presentes a través de estas ayudas, pero también acompañando a las personas desde la actividad pastoral de la Iglesia", concluyó.