VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Chiva ha culminado uno de los procesos urbanísticos más relevantes de los últimos años con la recepción oficial de la Urbanización Carambolo, un paso decisivo que pone fin a una larga etapa administrativa y abre un nuevo horizonte para el conjunto de urbanizaciones del municipio. La recepción implica la plena integración de la urbanización en la estructura municipal, con una gestión más eficaz de los servicios públicos y una mayor seguridad jurídica y administrativa para los vecinos.
Este avance es fruto de años de trabajo y de la colaboración entre el Ayuntamiento y los representantes vecinales, en un procedimiento complejo que ahora queda culminado. Desde el consistorio se considera que Carambolo puede servir de referencia para otras urbanizaciones del término municipal que aspiran a recorrer el mismo camino de regularización.
Entre los principales efectos de esta recepción destacan una mayor integración en la planificación municipal, más seguridad jurídica para propietarios y futuras transmisiones de viviendas, una mejor coordinación de los servicios, la posibilidad de planificar inversiones públicas con mayor eficacia y la creación de un modelo útil para otras zonas residenciales del municipio.
El alcalde de Chiva, Ernesto Navarro, ha destacado que “la recepción de la Urbanización Carambolo supone un hito para nuestro municipio. Es la demostración de que, con diálogo, rigor técnico y voluntad política, podemos resolver situaciones que llevaban muchos años pendientes. Nuestro compromiso es seguir trabajando para que el resto de urbanizaciones de Chiva puedan avanzar por este mismo camino, ofreciendo a sus vecinos más seguridad jurídica y una mejor calidad de los servicios públicos”
Por su parte, el concejal de Urbanismo, Manuel Verdeguer, ha explicado que “este procedimiento ha requerido un importante trabajo técnico, jurídico y administrativo, en el que han participado tanto los servicios municipales como los representantes de la urbanización. La recepción de Carambolo demuestra que la regularización es posible cuando existe colaboración entre todas las partes y se cumplen los requisitos establecidos por la normativa”.
La concejala de Urbanizaciones, Natalia Toro, ha puesto en valor el trabajo conjunto con los vecinos y el futuro de estas áreas residenciales al señalar que “sabemos que muchas urbanizaciones llevan años esperando soluciones. La recepción de Carambolo es un mensaje de esperanza para todas ellas. Desde la Concejalía de Urbanizaciones vamos a seguir acompañando a las asociaciones y a los vecinos para informarles, asesorarles y ayudarles a recorrer este proceso, porque nuestro objetivo es que cada vez sean más las urbanizaciones que puedan integrarse plenamente en la gestión municipal”.
Desde el Ayuntamiento se hace un llamamiento al resto de urbanizaciones del término municipal para que estudien su situación urbanística y trabajen de forma conjunta con los servicios municipales en los procedimientos necesarios para alcanzar su recepción. El consistorio subraya que la experiencia de Carambolo demuestra que la colaboración, el diálogo y la planificación permiten obtener resultados directos en la calidad de vida vecinal y en un municipio más cohesionado, moderno y eficiente.
Con este paso, Chiva inicia una nueva etapa en la gestión de sus urbanizaciones, con la integración, la seguridad jurídica y la mejora progresiva de los servicios públicos como prioridades para el conjunto de la ciudadanía.