Comarca y empresa

De la 'zona cero' a vestir a la reina Letizia: la firma Yolanda Guillén renace tras la Dana y abre tienda en València

La diseñadora valenciana, afectada por la riada del 29 de octubre de 2024, consolida su marca y da el salto al Cap i Casal con la apertura de un nuevo local en la calle Conde Salvatierra

  • Yolanda Guillén, en su tienda de ropa de la Pobla de Vallbona.
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VALÈNCIA. La tienda de ropa Yolanda Guillén en la Pobla de Vallbona no es solo un punto de venta. Es, sobre todo, un lugar donde se cuenta una historia. Nada más cruzar la puerta del local, el rosa empolvado del logo —distinto al negro con el que nació la firma— marca un punto de inflexión. Aquí todo habla de reconstrucción, de empezar desde cero sin olvidar todo lo que ha vivido esta diseñadora valenciana y su equipo, que ha ido recomponiéndose casi al mismo tiempo que el proyecto empresarial.

En una de las enormes paredes blancas del almacén, figura una suerte de "paseo de la fama", pero mucho más íntimo y familiar. Decenas de fotografías cubren este espacio: desde recortes de prensa hasta personajes públicos como la periodista Lidia Lozano, quien sostiene, sonriente, un frasco de perfume de la firma. También figuran imágenes donde aparecen familiares y amigos, y otras instantáneas que evocan etapas más complejas, como una donde aparece un puñado de voluntarios retirando barro de la antigua tienda que Yolanda Guillén tenía en Paiporta.

  • Yolanda Guillén, a la entrada de su tienda de ropa en la Pobla de Vallbona.- Foto: MARGA FERRER

 Esta especie de exposición fotográfica fue idea de su marido, Miguel. "Quería que no se nos olvidara nada", explica Yolanda. Ni lo bueno ni lo malo. Porque si algo define a esta diseñadora valenciana es la memoria. La de un negocio construido y asentado durante una década, cuya trayectoria se vio truncada en una sola tarde. En concreto, la del 29 de octubre de 2024, cuando la Dana convirtió Paiporta en la 'zona cero' de una riada que dejó 56 víctimas mortales en este municipio y arrasó con miles de comercios, viviendas y proyectos de vida. Entre ellos, el suyo.

Antes de la tragedia, Yolanda Guillén era una marca de ropa consolidada. Diez años atrás, Yolanda había abierto una pequeña tienda en su Paiporta natal, "un pueblecito maravilloso", apostilla. La moda siempre había sido su pasión, aunque no se había dedicado profesionalmente a ella. "Me ha encantado desde chiquitita, pero nunca me había atrevido", reconoce. Lo hizo cuando sintió que la vida le daba una oportunidad, y no la desaprovechó. A esa primera tienda en l'Horta Sud, le siguió el salto al centro comercial El Osito, en L'Eliana, y más tarde, casi sin proponérselo, pasó a la venta online. 

Fue su hija Paula quien la empujó a ese terreno. "Yo no sabía ni lo que era una web", confiesa, entre risas. Ella se encargó de todo, mientras Yolanda, a regañadientes, comenzó a ponerse delante de la cámara para capturar los modelos que vendía y mostrárselos a los usuarios que navegaban por su página de ropa en Internet. La pandemia por Covid-19 marcó un antes y un después en la difusión de la marca: "Ahí fue cuando nos empezó a conocer muchísima gente". La comunidad creció y la firma se sostuvo gracias a una clientela fiel.

  • Yolanda y su hija Paula, en el interior del almacén de la tienda en la Pobla de Vallbona.- Foto: MARGA FERRER

El negocio funcionaba bien, aunque Yolanda sentía que algo le faltaba. "Yo siempre he querido crear. Tener tienda está muy bien, pero mi trabajo verdadero es diseñar", confiesa. Aunque no tiene formación académica en diseño, Yolanda siempre ha tenido claro su papel. "Yo tengo la idea en la cabeza y tengo un equipo que sabe llevarlo a cabo", explica. Patronistas, diseñadoras y fábricas en València e Italia convierten sus deseos en prendas reales.

El impacto de la Dana y cómo vistió a la reina Letizia

Sin embargo, todo este engranaje se detuvo el 29 de octubre de 2024. Ese día, Yolanda trabajaba en su almacén de Paiporta, situado en "la única calle peatonal" del municipio, en las inmediaciones del barranco del Poyo. Había recibido género nuevo de Italia y se había quedado hasta tarde para percharlo. "Como cualquier autónoma", apunta. La casualidad quiso que tuviera que salir para probarle a su hijo el traje de fallero. Minutos después, el agua arrasó con todo: "Si no llega a ser por eso, yo me quedo allí. Y de ahí no habría salido". 

El almacén, de unos 180 metros cuadrados, quedó completamente devastado. "Se perdió todo: tejidos, ordenadores, muebles, el género nuevo de Italia... Una empresa entera desapareció", recuerda. De hecho, las pérdidas se estimaron entre 600.000 y 700.000 euros. La sensación —como en muchas otras zonas afectadas por la Dana— fue de abandono. Sin luz, sin agua y sin ayuda de las instituciones. "Recogíamos barro con escobas y recogedores", afirma Yolanda, cuyos ojos comienzan a aguarse al recordar los pequeños gestos que le devolvieron la esperanza aquellos días: un abrazo, voluntarios que aparecían para ayudar a sacar barro o un vecino que le trajo un bocadillo de tortilla. 

  • Yolanda Guillén, durante la entrevista con Valencia Plaza.- Foto: MARGA FERRER

"Cualquier mínimo detalle te parecía maravilloso", admite. Lejos de quedarse paralizada, Yolanda reaccionó antes de lo que ella misma habría imaginado: "No sabía la fuerza que tenía hasta que me pasó esto". En ese proceso, su marido fue una pieza clave, ya que constantemente le repetía que "no nos podíamos quedar quietos". En diciembre de 2024, apenas un mes después de la Dana, ya habían alquilado el local de la Pobla de Vallbona. Antes, Yolanda se vio obligada a cerrar la tienda que tenía en L'Eliana. "No podía suministrar producto, no tenía género. Lo había perdido todo en Paiporta y no tenía forma de mantener la tienda abierta", explica. Sin almacén y sin stock, la persiana bajó de forma inevitable.

Por su parte, la nueva tienda se levantó con ahorros propios y ayudas privadas, como la de Juan Roig o la de la Fundación World Central Kitchen. "Lo que teníamos, lo invertimos todo", recuerda. Entonces, llegó una llamada inesperada. En pleno proceso de acondicionamiento del nuevo local en la Pobla de Vallbona, desde el centro comercial El Osito le avisaron de que la Casa Real intentaba localizarla. "Yo pensaba que era una broma", reconoce Yolanda. La estilista de la reina Letizia había visto su trabajo en redes sociales y quería algunas prendas para vestir a la monarca. La diseñadora valenciana fue clara: "Le dije que no tenía nada, que estaba todo lleno de barro". Pero eso no importó y, pasado un tiempo prudencial en el que Yolanda pudo crear nuevas prendas, la reina Letizia lucía en mayo de 2025 el vestido Lirio durante una visita institucional al municipio de Guadalupe, en Cáceres.

  • Interior de la tienda de ropa de Yolanda Guillén en la Pobla de Vallbona.- Foto: MARGA FERRER

Un diseño camisero, vaporoso, con estampado floral y uno de los cortes favoritos de la monarca. "Ese vestido se agotó al segundo", recuerda Yolanda. El impacto fue tal que tuvieron que volver a fabricarlo y ampliar el tallaje. "El de la reina era talla única y hubo que hacerlo en dos más", cuenta. Yolanda pensó que ahí terminaba ese 'boom' mediático que le había traído mucha cola, pero no fue así. Para el funeral de Estado por las víctimas de la Dana, celebrado el día del aniversario de la tragedia en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de València, la Casa Real volvió a contactar con ella.

Esta vez, para crear una prenda desde cero y solo para ese acto. Así nació el vestido Letizia, confeccionado con sumo detalle. Azul marino, sobrio y elegante, Yolanda cuenta que diseñó el modelo de forma que "Letizia no fuese la protagonista", ya que "el acto era lo que debía acaparar toda la atención". Si bien es cierto que nadie le impuso el color ni la forma de la prenda, esta libertad hizo que Yolanda pasara noches sin dormir, obcecada con el diseño. "Solo pensaba: que le quede bien, por favor", bromea.

  • Yolanda Guillén, junto al vestido Lirio y el vestido Letizia que utilizó la reina.- Foto: MARGA FERRER

Una nueva etapa para Yolanda Guillén

En la actualidad, la marca se encuentra en un momento distinto. Gracias al crecimiento de la clientela y a la visibilidad mediática que ha supuesto vestir a la reina Letizia, Yolanda ha podido centrarse en lo que le apasiona: crear. "Ahora puedo hacer colecciones completas", explica. Ha ampliado tallas, de la 34 a la 48, y trabaja con tejidos naturales como viscosas y linos. "Como me ves a mí vestida, ahora mi ropa la puede llevar cualquier mujer", expresa, muy contenta. En ese sentido, la apertura de su nueva tienda en el número 32 de la calle Conde Salvatierra de València, una operación que ha sido intermediada por Olivares Consultores, no es fruto de la casualidad. 

"Es algo que quería desde hace años. La pandemia, la Dana... todos estos factores han hecho que se retrase", explica. Ahora, por fin, llega el momento. La tienda de la Pobla de Vallbona seguirá abierta, mientras la firma consolida su presencia en el corazón del Cap i Casal. En la pared del almacén donde cuelgan todas las fotos tomadas estos últimos años, Yolanda señala una en concreto: aparece ella, junto a una amiga, limpiando los frascos de perfume de la marca que habían quedado llenos de barro en unos cubos de agua.

  • Yolanda Guillén, durante la entrevista con Valencia Plaza.- Foto: MARGA FERRER

Cubiertas de lodo hasta la rodilla y sentadas en unas sillas de madera delante de su antigua tienda de Paiporta, miran sonrientes a cámara. "Esto no lo podemos olvidar", comenta. Tampoco todo lo que ha venido después. Porque su historia no se mide por los diseños que han vestido a la reina Letizia, sino por lo que decidió no abandonar cuando el agua lo echó todo a perder. Crear fue su manera de quedarse. Y también de seguir.

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