RIBA-ROJA DE TÚRIA. El puente militar que durante el último año y medio ha permitido mantener la comunicación en Riba-roja de Túria tras las devastadores consecuencias de la Dana del 29 de octubre de 2024 ya forma parte del pasado. El Ejército de Tierra ha iniciado el desmontaje de la estructura, que se instaló a finales del año pasado para restablecer el tránsito después de que la riada dañara una de las conexiones del municipio.
Los trabajos comenzaron el pasado lunes y se prolongarán durante aproximadamente una semana. La operación corre a cargo del Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros número 12, con base en Monzalbarba (Zaragoza) y perteneciente al Mando de Ingenieros (MING), que se encarga del desmontaje, la carga y el repliegue del puente tipo Mabey, de 49 metros de longitud.
La estructura fue instalada el 2 de diciembre de 2024, apenas dos meses después de la riada, para restablecer el paso en una de las zonas afectadas por el temporal. Su montaje permitió restablecer la movilidad en Riba-roja mientras avanzaban los trabajos para recuperar las infraestructuras dañadas. El de Riba-roja fue uno de los tres puentes militares desplegados por el Ejército en la provincia de Valencia tras las inundaciones. Los otros dos se instalaron en Loriguilla y Picanya. Este último fue desmontado hace apenas unos días por el Regimiento de Especialidades de Ingenieros número 11.
La instalación de estos puentes formó parte del amplio dispositivo desplegado por el Mando de Ingenieros para apoyar la recuperación de las zonas afectadas. Durante la gestión de la emergencia, el Ejército movilizó un batallón integrado por cerca de 450 militares, que intervinieron en más de una treintena de localidades valencianas.
Además de habilitar pasos provisionales para garantizar la movilidad, las unidades de Ingenieros participaron en la limpieza de calles y carreteras, la retirada de escombros, enseres y vehículos arrastrados por el agua, el achique de garajes y sótanos inundados, la rehabilitación de caminos rurales y la adecuación de cauces y pasos de agua. También colaboraron en el acondicionamiento de terrenos destinados a vertederos provisionales para gestionar los residuos generados por la catástrofe.
Con el desmontaje del puente de Riba-roja concluye una nueva fase de la intervención militar desplegada tras una de las mayores emergencias vividas en la Comunitat Valenciana, al tiempo que la recuperación de las infraestructuras permanentes va permitiendo retirar las soluciones temporales que hicieron posible recuperar la normalidad en los meses posteriores a la riada.