El cambio de autobuses que amenaza con dejar tirados a estudiantes del Rincón de Ademuz en Teruel

Comarca y empresa

La entrada de Hife en la línea Cuenca-Barcelona ha obligado a introducir transbordos en Torrebaja y Mas de la Cabrera, donde los enlaces entre compañías dependen de que los conductores se esperen

  • Imagen de archivo de estudiantes esperando un autobús.
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VALÈNCIA. Los viajeros del Rincón de Ademuz que se desplazan hasta Teruel han pasado de completar el trayecto en un mismo autobús a tener que enlazar servicios de distintas compañías. El cambio, introducido hace apenas quince días tras la entrada de Hife en la línea Cuenca-Barcelona, obliga a realizar transbordos en Torrebaja y, en determinados desplazamientos, también en Mas de la Cabrera.

Pero el principal problema no está en tener que cambiar de vehículo, sino en que los enlaces no están garantizados: para continuar el viaje, los pasajeros necesitan que los conductores de los distintos servicios coordinen sus llegadas y esperen a quienes vienen de otro autobús. Hasta ahora, los vecinos podían realizar el recorrido completo sin abandonar el mismo vehículo, aunque durante el trayecto se les expedieran hasta tres billetes correspondientes a distintas concesiones. 

La reorganización del servicio y la falta de un acuerdo operativo entre Hife y Albarracín Movilidad han alterado ese funcionamiento. Según los testimonios recogidos, los transbordos en los puntos de conexión dependen de la coordinación directa entre los conductores, sin que exista una garantía de enlace entre las compañías.

Los cambios afectan a quienes utilizan el transporte público para desplazarse a Teruel por motivos educativos, sanitarios o administrativos, entre ellos estudiantes y personas mayores. La preocupación de los usuarios se concentra sobre todo en el viaje de regreso desde la capital turolense, cuando la falta de espera de uno de los autobuses podría dejar a los pasajeros sin conexión con sus municipios.

Los estudiantes, pendientes del enlace en una aldea de Teruel

El problema se aprecia en el servicio que lleva de vuelta a los estudiantes desde Teruel. Según explican usuarios de la línea y uno de los conductores afectados, el autobús recoge pasajeros en distintos centros educativos de la ciudad y realiza paradas en Villastar, Villel, Libros y Mas de la Cabrera –municipios de la provincia turolense– antes de continuar hacia el Rincón de Ademuz. 

El vehículo de la otra compañía sigue un itinerario más directo y suele pasar entre diez y quince minutos antes. En Mas de la Cabrera debe esperar para recoger a los viajeros que necesitan continuar hacia Torrebaja, Los Santos, Ademuz, Vallanca, Casas Bajas o Casas Altas, ya en la provincia de Valencia. Si no aguarda la llegada del otro autobús, quienes necesitan hacer ese enlace pueden quedarse sin transporte para completar el desplazamiento. 

  • Un autobús de la línea Cuenca-Barcelona espera en Mas de la Cabrera para hacer transbordos. - Foto: VP

Hasta ahora, los conductores han mantenido las conexiones mediante el contacto directo entre ellos, incluso a través de sus teléfonos particulares, para coordinar las llegadas y evitar que los pasajeros pierdan el enlace. Sin embargo, según los testimonios de usuarios y trabajadores, desde una de las empresas se habría indicado a sus conductores que cumplan estrictamente los horarios y recorridos, sin realizar esperas adicionales. 

Los viajeros temen que, si dejan de producirse esas esperas, los estudiantes y otros usuarios habituales de la línea puedan quedarse en el apeadero de Mas de la Cabrera, junto a la carretera, sin un autobús para regresar a sus localidades. El alcalde de Ademuz, Ángel Andrés, también ha alertado de las consecuencias que podría tener la pérdida de esas conexiones: "Si no esperan, si no se pueden producir esos enlaces, la comarca del Rincón de Ademuz quedaría totalmente aislada".

De viajar en un solo autobús a depender de varias concesiones

La conexión actual es el resultado de las gestiones realizadas por los ayuntamientos del Rincón de Ademuz después de la desaparición de la antigua línea regular entre Casas Bajas y Teruel, correspondiente a la concesión estatal VAC-218. Tras la pandemia y la desaparición de aquel servicio, los municipios buscaron fórmulas para recuperar el servicio mediante la colaboración de distintas empresas. 

La solución permitió que los pasajeros completaran el trayecto en un mismo vehículo, aunque el viaje combinara servicios y billetes de Hispano Chelvana, Samar y, posteriormente, Albarracín Movilidad, una unión temporal de empresas integrada por Samar y Trasvía. Así, pese a que administrativamente intervenían varias concesiones, los viajeros no tenían que cambiar de autobús.

Sin embargo, ese sistema se vio alterado con la entrada de Hife en la conexión Cuenca-Barcelona el pasado 11 de octubre, cuando asumió servicios que anteriormente prestaba la compañía Samar. Según explica uno de los conductores afectados, la reorganización ha dejado sin resolver la coordinación entre Hife y Albarracín Movilidad en los puntos donde los pasajeros deben cambair de vehículo. 

Los usuarios reclaman que las empresas y las administraciones competentes acuerden horarios coordinados y garanticen los enlaces. Valencia Plaza ha consultado al Ministerio de Transportes si tiene constancia de los problemas y si se prevé alguna solución, pero no ha obtenido respuesta. 

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