VALÈNCIA (EP). El pleno del Consell ha aceptado el acuerdo adoptado por los representantes del Ayuntamiento de València, de la Diputació de València y de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, el pasado 5 de diciembre de 2025 de aprobación de la liquidación y extinción del Consorcio Consell de l'Horta, así como la subrogación de la Generalitat en todas las relaciones jurídicas que tuviera la entidad con sus acreedores o deudores.
De esta forma, se acepta la subrogación de la Generalitat en todos los derechos, obligaciones y relaciones jurídicas que tiene pendiente el consorcio a fecha de la aprobación de la liquidación, que figuran recogidos en el balance final de la entidad formulado el 30 de noviembre de 2025, que será auditado en ejecución del Plan Anual de Auditorías 2026, según ha informado la Generalitat en un comunicado.
Por último, se acepta la subrogación de la Generalitat en la titularidad de la cuenta corriente del consorcio en la entidad bancaria Cajamar al objeto de hacer efectivos los derechos reconocidos pendientes y satisfacer las deudas que figuran en el balance final de la liquidación.
El portavoz del Consell y conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, en rueda de prensa posterior al pleno del Gobierno valenciano de este viernes, ha celebrado la "supresión" del Consell de l'Horta por ser "un chiringuito creado con el fin de incomodar a los agricultores" que, además, "consiguió el objetivo de multiplicar por tres el abandono de tierras".
Según ha precisado, el resultado de la liquidación revela que los "dos millones de euros que ahorramos por el sostenimiento de esta estructura política contra la huerta" ahora los dedicará el Consell en ayudas directas a los agricultores "con el fin de conseguir el proceso inverso: recuperar el territorio perdido en la huerta".
El titular de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha apuntado también que la disolución de este organismo persigue, por un lado, garantizar el mantenimiento de los cultivos en el entorno protegido de la huerta, compensando a los agricultores "las limitaciones que padecen en su heroica actividad diaria" y, por otro, impedir que "por motivos paisajísticos se puedan paralizar obras, como las del barranco de la Saleta, que salvan vidas".
El objetivo del Consell, ha insistido Barrachina, es "no obstaculizar actuaciones indispensables para garantizar la seguridad de los valencianos y poder ayudar, en lugar de perseguir a los agricultores de la huerta".