XÀTIVA. El Consorci de Residus V5 (COR) ha explicado que la forma más rápida y eficaz de contener el coste del tratamiento de residuos pasa por aumentar la separación en origen y extender sistemas como la recogida selectiva de materia orgánica, el contenedor marrón, el puerta a puerta o el pago por generación.
El Consorcio recuerda que la tasa se calcula a partir de los residuos realmente generados durante el ejercicio anterior, en este caso 2025, y de los costes efectivos que supone su tratamiento. Se trata de un sistema regulado por la normativa vigente y sustentado en datos objetivos y auditables.
Durante los últimos años, los costes asociados al tratamiento de residuos han experimentado un incremento continuado debido a la evolución de los precios de los procesos de gestión y al aumento de los costes logísticos necesarios para trasladar los residuos hasta las instalaciones donde son tratados. A pesar de ello, el COR ha trabajado para ajustar al máximo los importes y adecuar la tasa a los costes reales del servicio, sin incorporar márgenes ajenos a la propia gestión.
Sin embargo, la principal herramienta para reducir el recibo no está únicamente en la gestión del Consorcio. También depende de cómo se separan los residuos en cada municipio.
La clave es sencilla: cuanto menos residuo llegue al contenedor de resto (el de toda la vida), menor será el coste del tratamiento. El papel y cartón depositado correctamente en el contenedor azul, los envases en el amarillo, el vidrio en el verde o los residuos especiales llevados a los ecoparques son materiales que no acaban formando parte de la fracción resto, que es precisamente la más costosa de gestionar.
A ello se suma la recogida selectiva de materia orgánica. Tratar una tonelada de residuos mezclados tiene un coste de 187,43 euros, mientras que una tonelada de materia orgánica recogida selectivamente supone 90,08 euros. Es decir, menos de la mitad. Cada tonelada que se desvía del contenedor habitual al contenedor marrón reduce de forma significativa el coste global que soporta el municipio.
Por este motivo, los ayuntamientos que han apostado por sistemas avanzados de recogida selectiva están obteniendo resultados económicos más favorables. En la comarca de la Safor existen ejemplos como Beniflà, con una tasa de 97,56 euros por vivienda, o Potries, con 101 euros, municipios que han incorporado herramientas que permiten mejorar la separación de residuos y reducir la cantidad destinada al tratamiento más costoso.
Pago por generación
Otra de las medidas previstas en la ordenanza es el pago por generación, un sistema que ya se aplica a determinados grandes productores de residuos. Este modelo permite conocer con precisión los residuos generados por determinadas actividades y ajustar el coste al servicio efectivamente prestado. De esta forma, una parte importante del gasto deja de repartirse entre el conjunto de unidades fiscales, favoreciendo que las viviendas y pequeños contribuyentes soporten una menor carga económica.
El COR continúa trabajando con los ayuntamientos de las cinco comarcas para facilitar la implantación de estas herramientas y avanzar hacia un modelo cada vez más eficiente, donde separar mejor los residuos no solo beneficie al medio ambiente, sino que tenga una repercusión directa sobre el coste que asumen los municipios y sus vecinos. En definitiva, cuanto más se separa, menos residuos llegan al tratamiento más caro. Y cuanto menos residuos mezclados genera un municipio, menor es el coste que debe asumir por su gestión.