VALÈNCIA. El IES Albal tendrá que sumir unos 60.000 euros para reparar deficiencias detectadas en las obras de reconstrucción realizadas tras la Dana de 2024. Los problemas afectan a la instalación eléctrica y al pabellón deportivo, dos espacios en los que intervino la empresa pública Tragsa después de la riada del 29-O. Según ha denunciado Compromís, la Conselleria de Educación pretende que sea el propio centro quien pague las reparaciones con sus recursos, en lugar de reclamar responsabilidades por la ejecución de los trabajos.
Una de las principales preocupaciones del centro es la situación de la instalación eléctrica. Una avería en el generador ha provocado cortes de luz que han afectado al funcionamiento habitual del instituto. Durante las comprobaciones de la reparación se ha constatado que el equipo continuaba sucio de barro y en unas condiciones impropias para una instalación que, presumiblemente, había sido reparada en diciembre de 2024.
A ello se suma el estado del pabellón deportivo. La entrada de agua y las humedades han provocado el deterioro del pavimento instalado durante las obras de reconstrucción. El tatami se ha levantado y la pista se encuentra impracticable. Ambas instalaciones fueron objeto de las actuaciones ejecutadas por la empresa pública Tragsa después de la Dana. Pese a ello, ahora se plantea que sea el propio centro quien asuma el coste de las nuevas reparaciones, que ascendería a unos 60.000 euros.
Compromís pide que se exijan responsabilidades a Tragsa
El diputado de Compromís en Les Corts Valencianes, Gerard Fullana, y el portavoz de la coalición valencianista en Albal, Raúl Esteban, visitaron el instituto el pasado 27 de octubre y se reunieron con la dirección del centro para conocer de primera mano los problemas derivados de las obras.
"No tiene ningún sentido que, después de invertir casi 2,6 millones de euros en la reconstrucción del instituto, nos encontremos con un generador que falla y un pabellón que se puede utilizar. Y todavía es más grave que la Conselleria pretenda que sea el propio centro quien pague las reparaciones. La Generalitat debe exigir responsabilidades a Tragsa y garantizar que las obras se reparen", ha señalado Fullana.
Por su parte, Esteban ha destacado que "el alumnado y el profesorado del IES Albal ya han sufrido bastante las consecuencias de la Dana. No podemos permitir que, dos años después, sigan asumiendo las consecuencias de una reconstrucción que no se ha hecho correctamente. La Conselleria debe ofrecer soluciones, no trasladar los problemas y las facturas a los centros educativos".
Ante esta situación, Fullana ha registrado preguntas por escrito a la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades para conocer si la Generalitat ha reclamado responsabilidades a Tragsa o ha iniciado algún procedimiento para subsanar las deficiencias detectadas. Asimismo, Compromís pregunta si Educación mantiene la intención de que sea el propio IES Albal quien financie estas reparaciones con sus propios recursos.