SAGUNTO. Los 18 autobuses eléctricos con los que Transvia presta parte de la concesión Valencia II deberían recargar sus baterías en Sagunto. Sin embargo, más de un año después de iniciar la tramitación de su nueva base operativa en el municipio, la compañía se ve obligada a desplazarlos hasta las instalaciones que tiene en La Vall d'Uixó y El Puig por no disponer todavía de la potencia eléctrica necesaria en la capital del Camp de Morvedre.
Esta futura base no solo debía convertirse en el centro de operaciones de parte de la flota eléctrica de la compañía, sino que llevaba aparejada una inversión de entre 700.000 euros y un millón de euros, además de la creación de alrededor de una quincena de puestos de trabajo entre mecánicos, personal administrativo y otros servicios auxiliares. Más de un año después, la iniciativa continúa pendiente de disponer del suministro eléctrico necesario para salir adelante, lo que obliga a la empresa a mantener dispersa una operativa que pretendía centralizar en Sagunto.
El caso de Transvia ejemplifica uno de los retos que comienzan a aflorar en plena carrera por la electrificación de la economía. Cada vez más proyectos industriales, logísticos y de transporte dependen de una red eléctrica que sea capaz de absorber una elevada demanda, mientras las empresas alertan de que los plazos para acceder a esa nueva capacidad se eternizan en un contexto de fuerte presión sobre las infraestructuras energéticas.
El dinamismo económico de Sagunto
La Comunitat Valenciana no es ajena a esa realidad. Como viene publicando este periódico, Red Eléctrica ha rechazado solicitudes de acceso que sumaban 132,5 megavatios de potencia en distintos nudos de la autonomía. Detrás de esas cifras hay inversiones que no han logrado obtener capacidad disponible, un síntoma de las dificultades que empiezan a encontrar algunas iniciativas empresariales para materializarse.
Sagunto constituye uno de los mejores ejemplos. El municipio vive una transformación industrial impulsada por la llegada de nuevas inversiones, con la futura gigafactoría de baterías de PowerCo como principal exponente, pero también con un creciente interés de empresas auxiliares, logísticas y de servicios que buscan implantarse al calor de ese nuevo ciclo económico.
Ese dinamismo está poniendo a prueba tanto la capacidad de la red eléctrica como la agilidad administrativa para acompañar la llegada de nuevas inversiones. Es en ese contexto donde Transvia enmarca las dificultades que está encontrando para desarrollar su proyecto. Su director general, Joan Lostado, evita responsabilizar directamente a PowerCo de la situación. Al contrario. Considera que la gigafactoría supone "una gran oportunidad" para reindustrializar el Camp de Morvedre y confía en que termine generando actividad para empresas auxiliares como la suya.
Su preocupación, explica Lostado, es que el esfuerzo que exige un proyecto de esa dimensión no deje en un segundo plano las necesidades del resto del tejido empresarial. "Nosotros no estamos diciendo que PowerCo sea mala. Todo lo contrario. Es una inversión muy importante para reindustrializar la comarca. Lo que decimos es que las pymes también necesitamos que se aceleren los procesos", señala a este diario.
Según Lostado, la empresa ha solicitado suministro eléctrico para dos parcelas distintas dentro del término municipal de Sagunto, pero en ambos casos se ha encontrado con limitaciones de capacidad. En una de ellas, situada al otro lado del río Palancia, la potencia disponible resulta insuficiente para una instalación de estas características. En la otra, próxima al término municipal de Puçol, la compañía asegura que tampoco existe capacidad suficiente para atender la demanda prevista.
"La pescadilla que se muerde la cola"
A ello se suma, según Lostado, la complejidad urbanística del municipio. El directivo de Transvia apunta a la coexistencia de afecciones ferroviarias, carreteras, restos arqueológicos y sectores pendientes de completar su urbanización, factores que, a su juicio, ralentizan la obtención de licencias y autorizaciones necesarias para sacar adelante nuevos proyectos.

- Vista aérea de la ciudad de Sagunto. - Foto: AYUNTAMIENTO DE SAGUNTO
"Es la pescadilla que se muerde la cola. Iberdrola nos dice que necesita determinadas autorizaciones urbanísticas y, al mismo tiempo, hay actuaciones que dependen de disponer de la conexión eléctrica. Al final los plazos se van alargando", resume Lostado. Consultada por este diario, Iberdrola explica que la viabilidad de este tipo de suminstros depende de distintos factores. Cuando las potencias solicitadas son elevadas, señala la compañía, es necesario comprobar si existe capacidad disponible en los nudos de la red.
Además, recuerda que, si las parcelas se encuentran en un sector pendiente de urbanizar, es preciso completar previamente ese desarrollo para poder ejecutar la conexión eléctrica. En ese sentido, Lostado compara el proyecto de Sagunto con otros que la compañía ha desarrollado en distintos municipios de la provincia.
"En el mismo tiempo que llevamos trabajando en Sagunto, en Llíria o Benaguasil ya tenemos las bases construidas, legalizadas y funcionando con potencia eléctrica. En Sagunto todavía no hemos podido empezar", afirma. A su juicio, esa diferencia evidencia la necesidad de reforzar tanto la capacidad de la red como los recursos destinados a agilizar la tramitación de nuevas inversiones en un municipio que afronta una transformación industrial sin precedentes.
Desde el Ayuntamiento de Sagunto aseguran que, por el momento, no han detectado esta problemática entre las empresas. Fuentes municipales explican que ninguna compañía les ha trasladado una situación como la descrita por Transvia y apuntan a que las cuestiones relacionadas con la disponibilidad de potencia eléctrica pueden corresponder a otros organismos o a la propia distribuidora.
En cualquier caso, el consistorio rechaza que la implantación de PowerCo esté dificultando la llegada de otras inversiones. A su juicio, la gigafactoría está reforzando el atractivo industrial de Sagunto y favoreciendo la llegada de nuevas empresas, además de contribuir a diversificar el tejido productivo del municipio.
