Fuerzas políticas progresistas firman un manifiesto para el cierre de la central nuclear de Cofrentes

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  • Firma del manifiesto para cerrar la central nuclear de Cofrentes.
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VALÈNCIA. La plataforma Tanquem Cofrents, de la cual forma parte Acción Ecologista-Agró junto con otros grupos ecologistas del País Valencià y que también agrupa sindicatos y otras organizaciones de la sociedad civil valenciana, convocó este jueves a las fuerzas políticas que se presentan a las próximas elecciones generales a la firma de un manifiesto de compromiso ante la ciudadanía con el cierre de las nucleares.

A la firma del manifiesto acudieron Alberto Ibáñez, en representación de Compromís, Domènec García, en representación de ERPV, Luis Poveda, en representación de EUPV, y Pau Vivas, en representación de Podemos. A pesar de que la invitación se extendió al PSPV-PSOE, esta formación no dio ninguna respuesta oficial ni asistió al acto. Antes de firmar el manifiesto, los candidatos participantes intervinieron brevemente apoyando a la necesidad de cerrar Cofrentes y el resto de las nucleares e incidiendo en la necesidad de realizar una transición del sistema energético realmente sostenible y socialmente justa, prestando especial atención en la población de la zona que rodea la central. 

Con este manifiesto las fuerzas firmantes se comprometen a realizar las políticas necesarias para cerrar la nuclear de Cofrentes, y el resto de las centrales del Estado de acuerdo con el calendario acordado entre las empresas propietarias de las centrales nucleares y el gobierno central. Según este calendario Cofrentes tendría que cerrar en 2030, y los 2 últimos reactores en 2035. Asimismo, en el manifiesto, las fuerzas políticas firmantes se comprometen a realizar las políticas necesarias porque todos los gastos derivados del desmantelamiento y la gestión de los residuos generados por la actividad sean pagadas íntegramente por las empresas propietarias.

Los pagos que las empresas eléctricas realizan a Enresa, la compañía pública encargada de gestionar los residuos radiactivos y el desmantelamiento de las centrales nucleares, no son suficientes para cubrir el coste de estas tareas. Según advierte Tanquem Cofrents, las tasas actuales tampoco permitirán asumir los gastos durante los primeros cien años de gestión, pese a que estos residuos seguirán siendo radiactivos y peligrosos durante cientos de miles de años. La plataforma considera que las empresas nucleares obtienen los beneficios de la actividad mientras trasladan a la sociedad parte de los costes que les correspondería asumir.

La plataforma también reclama adelantar el cierre de las centrales por los riesgos que, a su juicio, supone mantener en funcionamiento instalaciones antiguas y deterioradas. En el caso de Cofrentes, recuerda que la planta acumula ya 42 años de actividad y sostiene que ha superado sus bases de diseño, una situación que relaciona con la sucesión de averías e incidencias. A estos argumentos suma la peligrosidad de los residuos radiactivos y el elevado consumo de agua de la central, que cifra en 20 hectómetros cúbicos anuales. Además, considera que la continuidad de las nucleares dificulta la transición hacia un modelo eléctrico basado en energías renovables, necesario para mitigar los efectos de la emergencia climática.

Pese a estos motivos, Tanquem Cofrents advierte de que Iberdrola, propietaria de la central valenciana, pretende prolongar su funcionamiento más allá de 2030. Aunque la compañía no ha comunicado oficialmente esa intención, la plataforma asegura que ya se están realizando movimientos para preparar el terreno político, mediático y social a una eventual ampliación de su vida útil.

Como indicio de esa estrategia, señala el traslado a Cofrentes de componentes procedentes de centrales nucleares que quedaron paralizadas durante su construcción tras la moratoria nuclear de 1991. En concreto, menciona el rotor del generador de Valdecaballeros (Badajoz), enviado a Estados Unidos para su puesta a punto antes de una posible instalación en Cofrentes, y la vasija del reactor de la central de Sayago (Zamora). Según la plataforma, se trata de piezas de grandes dimensiones y cuyo traslado e instalación solo tendrían sentido si se planteara mantener operativa la central más allá de 2030.

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