VALÈNCIA (EP). Gandia ha vivido este sábado "una de las jornadas más emotivas y trascendentes" de su historia democrática con la celebración del acto cívico de entrega a los familiares de los restos de las cuatro primeras víctimas del franquismo identificadas entre las personas exhumadas de las fosas comunes del cementerio municipal.
El claustro de la Escuelas Pia, antigua prisión franquista, ha acogido este mediodía una ceremonia marcada por "la emoción, el recuerdo y la reparación", en la cual las familias de Manuel Martín Collado, José Giner Gasent, Antonio Orengo Damià y Manuel Castillo García han recibido los restos de sus seres queridos después de casi 87 años de espera.
El acto ha contado con la presencia de familiares de las víctimas, representantes de entidades memorialistas, miembros de la corporación municipal, alcaldes y regidores de la comarca, representantes institucionales de diferentes administraciones y numerosos ciudadanos y ciudadanas que han querido acompañar las familias en un momento histórico para la ciudad, ha indicado el consistorio en un comunicado.
La primera teniente de alcaldía y concejala de Memoria Democrática, Alicia Izquierdo, ha sido la encargada de conducir la ceremonia: "Hoy nos reunimos aquí para un acto profundamente humano. Un acto que habla del dolor, sí, pero sobre todo del amor. De la fidelidad de unas familias que, durante ochenta y siete años, han sostenido la ausencia y han mantenido viva la presencia de aquellos que los fueron arrebatados".
Izquierdo ha querido agradecer especialmente a las familias haber convertido lo que podía haber sido un momento "estrictamente íntimo" en un acto público de "dignidad colectiva": "Gracias por haber decidido compartir con todo un pueblo este retorno. Para entender que la memoria de los vuestros es también patrimonio moral de nuestra sociedad".
La primera teniente de alcaldía ha destacado también la fuerza simbólica de celebrar el acto en la Escuelas Pia, el espacio donde muchos de los represaliados pasaron sus últimas horas de vida y donde tres de las cuatro víctimas identificadas fueron fusiladas.
"Este espacio fue testigo de la barbarie. Vio cómo la represión franquista intentaba imponer no solo la muerte, sino también el olvido. Pero hoy vuelven. No vuelven custodiados por el miedo, sino abrazados por el afecto de los suyos. No vuelven desposeídos de su nombre, sino gritados uno a uno con orgullo y ternura", ha remarcado.
La edil ha insistido que la recuperación de la memoria democrática es una cuestión de derechos humanos y de calidad democrática: "Hoy no reabrimos heridas. Las heridas han existido siempre. Lo que hacemos es dignificarlas. Poner luz allá donde se quiso imponer la oscuridad. Restituir, aunque sea tarde, una parte de la justicia que los fue negada".
En el tramo final de su intervención, Izquierdo ha resumido el sentido de la jornada con una frase que ha "emocionado los asistentes": "Habéis vuelto a casa".
Dignidad colectiva y deber moral
Durante el acto también ha intervenido el alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, quien ha reivindicado la necesidad de continuar avanzando en las políticas de memoria democrática y reparación. Y ha recordado que la Escuela Pia, fundada por Francesc de Borja y convertida posteriormente en prisión, simboliza hoy el paso "del final de un anhelo a primeros de la recuperación de la esperanza". "Las familias --ha señalado-- tienen derecho a recuperar los restos de sus seres queridos y a despedirlos con dignidad. Por eso este es un acto de extrema justicia".
El alcalde ha comentado que la reparación de las víctimas es una "obligación moral y democrática" y, por lo tanto, "era imprescindible recordar, reconocer y honorar estas cuatro personas y todas aquellas que, como ellas, sufrieron la represión".
En este sentido, ha destacado la determinación de las familias durante décadas de lucha y ha reafirmado el compromiso municipal de continuar trabajando en las exhumaciones e identificaciones pendientes: "Hemos sido el primer gobierno democrático de nuestra ciudad que ha abierto la fosa común del cementerio. Hoy reafirmamos nuestro compromiso con las políticas públicas de verdad, justicia, reparación y garantías para que no se repita. Queda mucho por hacer y no dejaremos de seguir adelante".
Un acto cargado de "simbolismo"
La ceremonia ha empezado con la entrada de las urnas con los restos de las víctimas, acompañadas por sus familias y por la interpretación musical del 'Cant dels ocells' a cargo de un dúo de cuerda. Posteriormente han intervenido el director de los trabajos de exhumación e identificación, Miquel Mezquida; la directora general de Memoria Democrática del Gobierno de España, Zoraida Hijosa y la vicepresidenta primera de la Diputació de València y diputada de Memoria Democrática, Natàlia Enguix.
Las actuaciones musicales han servido de acompañamiento a una ceremonia que ha tenido su momento más emotivo con las intervenciones de los familiares de Manuel Castillo García, José Giner Gasent, Manuel Martín Collado i Antoni Orengo Damià, que han compartido sus recuerdos, la historia de sus familias y el significado que tiene poder recuperar, finalmente, sus seres queridos.
El acto ha concluido con las palabras de despedida de Izquierdo y la interpretación de la Muixeranga, que ha puesto fin a "una jornada que quedará por siempre jamás en la memoria colectiva de Gandia".