VALÈNCIA. La draga ya se ha despedido de las playas de Sueca tras varias semanas trabajando para la aportación de arena. Así, la reapertura será entre el 25 de junio y el 3 de julio, desde el sur hasta el norte. En ese sentido, la primera en volver a recibir a los bañistas será la de Motilla y la última El Perelló.
La aportación ha sido de más de 700.000 metros cúbicos de arena a lo largo de tres kilómetros de costa y estaba previsto que se regeneraran a lo largo de esta semana. Sin embargo, el único proceso completado ha sido el de las tuberías situadas a una profundidad de entre 60 y 80 metros, que se encargaban de impulsar la arena por unas tuberías de grandes dimensiones que se ubicaban a 11 kilómetros de distancia de la orilla, en la conocida 'ratlla del terme'.
Entre este martes y este miércoles se retirará la tubería que aún permanece en la superficie, según ha explicado la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, en su visita a las playas. Una vez se extraiga, "se podrá ir compatibilizando su retirada con la apertura progresiva de la playa", ha añadido.
No obstante, la imagen que se continúa mostrando desde el paseo marítimo es la de diferentes montañas de arena en cada playa, lo que continúa retrasando su apertura al público: "La regeneración continúa pero de manera terrestre, compactando esa arena que se ha aportado", ha explicado la concejala de Costas, Pilar Moncho, a Valencia Plaza.
La aportación, enmarcada en una inversión de 7,6 millones de euros solo para estas playas, se ha distribuido tanto en la zona exterior como en la franja donde rompe la ola en la orilla. Desde el Ayuntamiento de Sueca explicaron a este periódico que todo ese reparto tiene que ir "equilibradamente hacia dentro" y continúan advirtiendo a la población que "tengan cuidado" en el momento del baño "porque la arena no estará consolidada del todo".

- La visita de Pilar Bernabé a las playas de Sueca. -
- Foto: DELEGACIÓN DEL GOBIERNO
El siguiente paso es la regeneración dunar, para permitir que la obra, que responde a numerosas reivindicaciones históricas de la población, "tenga mayor resiliencia", según ha explicado Bernabé.
A diferencia de la aportación de la arena, con la ampliación de las dunas, el ayuntamiento de Sueca sí que podrá devolver a sus playas las infraestructuras de la arena, pasarelas, lavapiés y las torres de vigilancia: "No nos va a afectar porque en las entradas no van a picar", precisa Moncho. A partir de ese momento será cuando los bañistas puedan disfrutar de sus playas sin maquinaria por medio ni montañas de arena.
El problema de los visitantes continúa
A pesar de haber completado el trabajo de la draga y lograr alcanzar la anchura de 22 metros de playa, su tardía apertura continúa siendo uno de los mayores obstáculos del proyecto.
Aunque las playas de Sueca cuentan con un turismo de segunda residencia, abrirlas a finales de junio y principios de julio también les perjudica. Las personas que tienen apartamento allí prefieren no ir porque no se puede bañar, a pesar de que el paseo marítimo esté abierto. Además, todos aquellos con apartamentos turísticos están viendo cómo les anulan las reservas, algo que afectará al número de visitantes en la localidad durante el mes de junio.
Aun así, también hay una gran parte de personas a las que les resulta atractivo el trabajo que están realizando y, durante sus paseos, se detienen a observar cómo las tuberías de grandes dimensiones expulsan la arena aportada por la draga desde el fondo del mar.