VALÈNCIA. La posibilidad de instalar una planta incineradora de residuos en el entorno de Quart de Poblet ha encendido las alarmas en l'Horta Sud. La infraestructura que contempla la Generalitat en el área metropolitana de València ha generado rechazo entre ayuntamientos y vecinos, que temen que la comarca vuelva a concentrar este tipo de instalaciones. Sin embargo, la propuesta se encuentra todavía en fase de tramitación y no existe una ubicación concreta sobre la que se haya tomado una decisión.
La iniciativa figura en el borrador del nuevo Plan Integral de Residuos de la Comunitat Valenciana (PIR) 2025-2035, que incluye una inversión estimada de 400 millones de euros para impulsar la valorización energética en el área de gestión V2, el ámbito que presta servicio al área metropolitana de València. La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio y de la Recuperación señala que el plan continúa en tramitación y se encuentra en una fase avanzada, aunque todavía debe aprobarse.
Según explican fuentes del departamento autonómico, primero tendrá que salir adelante el PIR y, posteriormente, cuando comiencen a aplicarse las medidas que recoge el documento, se valorarán las posibles ubicaciones de las infraestructuras previstas. Por tanto, insisten, no hay emplazamientos concretos sobre la mesa.

- Interior de una planta incineradora de residuos. - Foto: DFG
Cabe recordar que el nuevo borrador plantea la valorización energética como una de las fórmulas para tratar la fracción que queda después de los procesos de separación y tratamiento y que no puede recuperarse mediante el reciclaje o la reutilización. La estrategia autonómica busca reducir la cantidad de residuos municipales que termina en vertedero hasta situarla por debajo del 10% en 2035.
Para alcanzar ese objetivo, el documento también contempla medidas de prevención, recogida selectiva y mejora de las plantas de tratamiento existentes. La posibilidad de recurrir a la incineración para aprovechar energéticamente esa fracción es, precisamente, uno de los aspectos que cuestionan las formaciones contrarias a la iniciativa. En Quart de Poblet y Manises ya se han formalizado posicionamientos políticos contra una infraestructura de estas características en el entorno.
Rechazo en Quart y Manises
En Quart de Poblet, la Comisión Ejecutiva Permanente de la agrupación local del PSPV-PSOE aprobó el pasado 19 de octubre una resolución contra la implantación de una incineradora en el municipio y en su entorno, en referencia a Aldaia y al Barrio del Cristo. La formación reclama que la Generalitat priorice alternativas basadas en la prevención, la reutilización y el reciclaje, y rechaza que las necesidades de tratamiento del área metropolitana se traduzcan en nuevas cargas ambientales para la comarca.
La resolución pide conocer con detalle las previsiones del PIR para el área V2, desde la tecnología que se utilizaría y la capacidad de tratamiento hasta la procedencia de los residuos, los costes y la financiación. También reclama una evaluación científica independiente que compare las distintas alternativas y analice sus posibles efectos sobre las emisiones, la calidad del aire y la salud de la población.
Entre las medidas planteadas por el PSPV de Quart de Poblet, figuran reforzar la recogida separada de materia orgánica, el compostaje y la recuperación de materiales, además de mejorar las plantas de tratamiento existentes. La agrupación también propone abrir un debate comarcal sobre el modelo de gestión y las infraestructuras necesarias.
El rechazo también se ha trasladado a Manises, cuyo Ayuntamiento ha aprobado en el último pleno de noviembre una moción contra la posible instalación de la incineradora. La iniciativa, presentada por los tres grupos que forman el gobierno municipal –APM-Compromís, PSPV-PSOE y Podemos–, salió adelante con once votos favorables.
El consistorio fundamenta su oposición en la proximidad que tendría una eventual infraestructura respecto a su término municipal y, especialmente, a zonas residenciales como la urbanización de la Mallà. Por ello, reclama a la Generalitat que retire cualquier propuesta que contemple construir una incineradora o una instalación equivalente en este entorno y que paralice las actuaciones administrativas y las inversiones destinadas a ese fin mientras no exista consenso institucional y social.
La moción también exige que Manises participe en los procedimientos de planificación y autorización de las infraestructuras que puedan afectar al municipio. Además, reclama un estudio independiente sobre sus posibles repercusiones ambientales, atmosféricas, de movilidad y de salud pública. A las posiciones políticas se suma la preocupación vecinal, quienes han advertido de los riesgos de albergar una infraestructura de estas características para la comarca.