La rehabilitación del Pont Vell de Riba-roja aumenta su capacidad y respeta su huella histórica

Comarca y empresa

El Ayuntamiento asegura que la ingeniería está realizando "un importante trabajo" para mantener la integridad histórica y material y garantizar su resiliencia y conectividad con el centro urbano

  • Rehabilitación del Pont Vell de Riba-roja de Túria.
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VALÈNCIA. La rehabilitación del Pont Vell (1548), Bien de Relevancia Local, entra ya en su recta final. Este elemento patrimonial, emblema del municipio ribereño de Riba-roja de Túria, sufrió un duro golpe con el paso de la Dana por el río Túria y provocó graves daños sobre su estructura, eliminando el paso peatonal que une la zona norte del municipio con el centro urbano.

El paso de la fuerte avenida de agua el 29 de octubre de 2024 por el Túria provocó la erosión de las fábricas de ladrillo, mampostería y sillares, la destrucción de los estribos, rampas y accesos al puente, así como daños en las cimentaciones, la pérdida de protección del tablero principal o zona de paso y una grave afectación a los depósitos salinos.

Gracias a una inversión de 1,5 millones de euros a cargo del Ministerio de Transportes, el municipio de Riba-roja de Túria podrá recuperar este puente del siglo XVI, mejorando la seguridad de los vecinos y vecinas frente a futuras avenidas de agua, al mismo tiempo que garantizará la accesibilidad del entorno. Las obras de rehabilitación comenzaron el 2 de junio de 2025, a cargo del Ministerio de Transportes con una inversión de 1,5 millones de euros y en unos meses estarán culminadas.

El Castell de Riba-roja acogió este jueves una charla informativa técnica dirigida a la ciudadanía en la que se expusieron las singularidades constructivas y de ingeniería vinculadas a la renovación de la estructura. La charla fue impartida por Ignacio González, director técnico de la Demarcación de Carreteras de Valencia dependiente del Ministerio de Transportes y Esperanza Olaya, ingeniera de Obras Públicas del Estudio de Arquitectura y Urbanismo, Frimar, encargada del diseño técnico de la obra.

La intervención se ha centrado en mantener las “cicatrices históricas” del Pont Vell, pero incorporando nuevos materiales para mejorar su resiliencia, además de incrementar su capacidad hidráulica gracias a la incorporación de nuevos materiales, como el uso de mortero de cal y lechadas de cemento, que han permitido la consolidación del puente.

Los técnicos trabajan ahora en el desvío del colector de fibrocemento que afecta a uno de los accesos laterales del puente y posteriormente se procederá a la colocación de la estructura, adecuada a normativa, que dispondrá de una barandilla más permeable y dos pebeteros monumentales como remates ornamentales en los pilares principales.

El alcalde de Riba-roja, Robert Raga, reconoció a los ingenieros el trabajo realizado, “recuperar este puente supone, además de la salvaguardar nuestro patrimonio histórico y restituir la memoria colectiva de Riba-roja, garantizar la conexión ciclo peatonal desde el centro urbano hasta el Clot de Navarrete y disponer de un entrada relevante por el Camí de les Ànimes”.

Resistencia a riadas

Los agentes meteorológicos han afectado es más ocasiones a la historia de este conocido puente, como las riadas que datan del año 1776 que a punto estuvo de acabar con esta construcción, con la rotura de tres de los doce arcos que se dibujan en él. Además, para evitar el paso de las tropas francesas en el año 1811, se cortaron dos arcos como forma de parar el avance hacia la zona sur de Valencia.

En el año 1871 otra riada empeoró más aún su estado de conservación, con un grave deterioro y el peligro de paso para las personas y los animales. Fue entonces cuando el Conde de Revillagigedo, como propietario del puente, lo cedió a la Comunidad de Regantes de la huerta de Riba-roja de Túria en el año 1897. En el año 1921 se iniciaron las obras de reparación y ampliación del puente que, nuevamente, se verían maltrechas por la riada del año 1957 y, diez años más tarde, se construyó el puente nuevo.

Tras el paso de la Dana en octubre de 2024, el Pont Vell inició una nueva etapa histórica, esta vez con mayor resistencia frente a las avenidas de agua. Desde el 7 abril de 2025, este puente pertenece al Ayuntamiento de Riba-roja de Túria tras una cesión por parte de la Comunidad de Regantes Lorca y Quint.

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