VALÈNCIA. Los municipios afectados por la Dana del 29 de octubre de 2024 vuelven a acercarse al otoño con buena parte de sus redes de alcantarillado todavía pendientes de una reconstrucción definitiva. Hay actuaciones ejecutadas, otras en marcha y municipios, como Paiporta, que se encuentran a las puertas de obras faraónicas para renovar una infraestructura que sufrió especialmente durante las inundaciones que en pocos meses cumplirán dos años.
Pero hay una diferencia importante respecto al verano pasado. Esta vez los ayuntamientos ya saben cómo respondieron esas redes durante un otoño completo después de la catástrofe, las alertas rojas y los fuertes episodios de precipitaciones registrados ya no solo en septiembre, octubre o noviembre, si no durante todo el año. Y, pese a los temores iniciales, el resultado fue razonablemente positivo.
Las lluvias registradas desde entonces dejaron incidencias y acumulaciones puntuales de agua, especialmente durante los episodios más intensos, pero las redes de drenaje consiguieron responder en buena parte de los municipios. Una experiencia que ha reforzado una estrategia sencilla mientras llegan las grandes obras: extremar la limpieza de imbornales, retirar sedimentos y mantener despejada la red para aprovechar al máximo su capacidad de evacuación a los colectores.
Con septiembre a la vuelta de la esquina, numerosos ayuntamientos del área metropolitana han vuelto a desplegar durante agosto campañas preventivas. Torrent, Paiporta, Massanassa, Catarroja o Sedaví, además de Paterna y las pedanías del sur de València, han intensificado en las últimas semanas los trabajos sobre imbornales, alcantarillas y otros puntos de drenaje.

- Trabajos preventivos en la red de alcantarillado de Paterna. -
- Foto: AYUNTAMIENTO DE PATERNA
Torrent y Paterna intensifican los trabajos antes de septiembre
Uno de los últimos municipios en reforzar estas actuaciones ha sido Torrent. A través de Aigües de l'Horta, el Ayuntamiento mantiene durante estas semanas los trabajos de revisión y limpieza de la red de alcantarillado y los imbornales, dentro de una campaña intensificada desde principios de agosto ante la proximidad de la temporada de lluvias.
Las actuaciones se concentran especialmente en los puntos más sensibles a las acumulaciones de agua y permiten retirar hojas, tierra, sedimentos y residuos que pueden reducir la capacidad de entrada del agua en la red. Entre las zonas prioritarias figuran calles como Azorín, Simancas, San Valeriano, Constitución, 25 de Abril, Pintor Ribera o Germanies, además del entorno del campo de San Gregorio, Padre Méndez, la avenida al Vedat y Parc Central.
También Paterna ha reforzado este verano su dispositivo preventivo ante las tormentas. En este caso, las actuaciones alcanzan más de 5.000 imbornales y 300 rejas repartidos por el término municipal y sus áreas empresariales, además de los trabajos ordinarios sobre la red de alcantarillado.

- Limpieza de imbornales en Torrent. -
- Foto: AYUNTAMIENTO DE TORRENT
Los municipios de la zona cero vuelven a prepararse
La prevención se repite en los municipios directamente afectados por la Dana. En Paiporta, la empresa pública Espai ha reforzado recientemente la revisión y limpieza de los imbornales ante los últimos episodios de lluvias, prestando especial atención a la retirada de residuos y materiales que puedan dificultar la evacuación del agua.
Una tarea preventiva que adquiere todavía más importancia en un municipio que afronta una profunda renovación de su red de saneamiento. Mientras esas grandes actuaciones avanzan, el mantenimiento de la infraestructura existente continúa siendo una de las principales herramientas para afrontar episodios de precipitaciones intensas.
En Massanassa, los trabajos sobre la red se están desarrollando incluso en horario nocturno para reducir las molestias a los vecinos y poder preparar el alcantarillado antes de la llegada de la temporada de lluvias. Una estrategia similar se sigue en Catarroja, donde el Ayuntamiento mantiene una campaña de intensificación de la limpieza de imbornales. En paralelo, se ha completado el desbroce en el barranco de Pelayo y continúan las actuaciones de mantenimiento en este entorno para facilitar el paso del agua.
Sedaví también ha intensificado durante el verano las labores de limpieza urbana. Además de los baldeos habituales, los trabajos se han extendido a los imbornales con la vista puesta en mantener despejados los puntos de entrada a la red ante posibles tormentas. La preparación alcanza igualmente a las pedanías del sur de València que sufrieron las inundaciones del 29 de octubre, en Forn d'Alcedo, La Torre y Castellar-l'Oliveral.

- Limpieza de imbornales en Torrent. -
- Foto: AYUNTAMIENTO DE TORRENT
Una solución provisional que ya pasó su primera prueba
La situación dista todavía de ser definitiva. La reconstrucción de las infraestructuras dañadas por la Dana requiere actuaciones de gran envergadura que en muchos municipios necesitarán años para completarse, como en Paiporta, donde ya se anunció que las obras de renovación del alcantarillado podrían alargarse hasta 4 años. Hasta entonces, los ayuntamientos afrontan cada episodio de lluvias con unas redes que todavía arrastran las consecuencias de la catástrofe.
La diferencia es que este será ya el segundo otoño después de la Dana. Hace un año, la principal incógnita era conocer cómo respondería el alcantarillado dañado cuando regresaran las lluvias, y esta situación atemorizaba a los vecinos de la 'zona cero'. Los trabajos extraordinarios de inspección, limpieza y retirada de sedimentos realizados durante los meses anteriores permitieron superar aquel primer examen sin problemas generalizados en las redes, más allá de incidencias y anegamientos puntuales durante los episodios más intensos.
Ese precedente ha rebajado parte de la incertidumbre, pero también ha consolidado la prevención como una de las principales herramientas mientras continúa la reconstrucción. Por eso, a las puertas de septiembre, los camiones y operarios vuelven a recorrer calles, levantar registros y limpiar imbornales.
Las grandes obras todavía están por llegar en muchos puntos. Hasta entonces, los municipios vuelven a confiar en una fórmula mucho más básica que ya funcionó durante el primer otoño post-Dana: llegar a las primeras lluvias con cada imbornal y cada tramo de red en las mejores condiciones posibles.