ALBORAYA. Dos años después del acuerdo con el que el Ayuntamiento de Alboraya y Egusa liquidaron la mayor parte de la histórica deuda del fallido PAI de Port Saplaya, todavía queda pendiente una parte del importe que debe abonarse a Neinor Homes. Fuentes del Consejo de Administración de la empresa pública sostienen que esa cantidad ronda ya los tres millones de euros debido a los intereses acumulados desde 2024 y aseguran que continúa sin concretarse la fórmula para saldarla.
Según las mismas fuentes, esta cuestión volvió a abordarse durante la Junta General de la empresa celebrada el pasado lunes. Durante la sesión del 29 de junio, explican, el Ayuntamiento de Alboraya trasladó que no existen negociaciones para liquidar la deuda pendiente, por lo que, a día de hoy, continúa sin definirse cómo prevé el consistorio saldar el importe que quedó sin cubrir tras el acuerdo alcanzado hace dos años.
La deuda tiene su origen en el desarrollo urbanístico proyectado en 2008 en el entorno de Port Saplaya. Egusa impulsó entonces junto a la promotora Quabit —hoy absorbida por Neinor— un PAI que contemplaba la construcción de 900 viviendas, un hotel, una marina, un auditorio y cientos de amarres. La actuación, cuya finalización estaba prevista para 2014, nunca llegó a ejecutarse, pese a que la promotora ya había aportado 23,4 millones de euros en concepto de beneficios futuros.

- Imagen de archivo de Port Saplaya. Foto: VP
Ante esa situación, Quabit reclamó judicialmente la devolución del dinero aportado. Los tribunales acabaron reconociendo el derecho de la promotora a recuperar esa cantidad y, al retraso en el pago, se fueron sumando los correspondientes intereses, lo que elevó la deuda reconocida hasta superar los 35 millones de euros.
El ayuntamiento y Egusa acordaron la cesión de suelo en 2024
Con el objetivo de poner fin al litigio, el Ayuntamiento de Alboraya y EGUSA aprobaron en 2024 una dación en pago mediante la entrega de varias parcelas a Neinor Homes. Según las cuentas de la promotora correspondientes a ese ejercicio, la operación permitió cancelar aproximadamente 32,5 millones de euros de la deuda, aunque quedó pendiente una cuenta a cobrar superior a los 2,3 millones de euros. En ese mismo documento, Neinor señalaba que esperaba recibir nuevos terrenos durante el primer semestre de 2025 para cancelar el remanente.
Sin embargo, esa previsión no llegó a cumplirse. El propio ayuntamiento explicó entonces a Valencia Plaza que estaba estudiando la forma de saldar la segunda parte de la deuda y que, además de una posible cesión de terrenos, contemplaba la opción de liquidar el importe pendiente "mediante un plan de pagos". Fuentes del Consejo de Administración de Egusa señalan que, según las cuentas de la empresa pública cerradas a 1 de diciembre de 2024, la deuda pendiente ascendía a 2.757.000 euros. Las mismas fuentes sostienen que, con los intereses acumulados desde entonces, el importe ronda actualmente los tres millones de euros.
Además, recuerdan que Egusa ya no dispone de suelo en el ámbito afectado tras la operación aprobada en 2024 y recuerdan que sigue sin conocerse cuál será la fórmula con la que el ayuntamiento prevé saldar el remanente pendiente. Asimismo, apuntan que las parcelas entregadas a Neinor todavía no habrían sido inscritas a nombre de la promotora al persistir, según indican, determinados defectos pendientes de subsanación.
Este diario ha preguntado al Ayuntamiento de Alboraya sobre la previsión municipal para saldar esa deuda y la fórmula que contempla para extinguirla, pero no ha obtenido respuesta.