PICANYA. El Ministerio de Transportes ha cerrado desde este martes y hasta el próximo 3 de julio el puente de la Ronda Est de Picanya, el único paso operativo para el tráfico de vehículos sobre el barranco del Poyo tras la Dana del 29 de octubre de 2024. El municipio permanecerá once días sin ninguna conexión directa entre ambos márgenes del cauce, lo que ha provocado el rechazo tanto del equipo de gobierno local, formado por el PSPV, como de Compromís, que critican la "falta de coordinación y de información" por parte del organismo estatal.
El puente de la Ronda Est fue el único que resistió la fuerza de la barrancada que arrasó las infraestructuras del municipio hace casi dos años. Desde entonces, ha desempeñado un papel fundamental para garantizar la movilidad diaria entre las dos partes del casco urbano, permitiendo el paso de vehículos, peatones y servicios de emergencia, además de facilitar la restitución de servicios básicos como el suministro de agua potable o la electricidad tras la catástrofe.
El Ayuntamiento de Picanya asegura que la única comunicación oficial de su cierre llegó este lunes a las 18:30 horas, apenas unas horas antes de que entrara en vigor la restricción. Según explica a través de sus redes sociales, durante las últimas semanas había solicitado de forma reiterada a la Secretaría de Estado de Transportes aplazar estas obras hasta que estuviera operativo el denominado Pont de la Memòria, situado entre la travesía de la Diputación y la rotonda Andreu Alfaro, petición que finalmente no ha sido atendida.

- Corte del tráfico en el puente de la Ronda Est en Picanya. - Foto: COMPROMÍS PICANYA
Desde el gobierno municipal consideran la decisión "injustificada y decepcionante" y lamentan la forma en que se ha comunicado el cierre. A su juicio, el Ministerio ha actuado "sin la sensibilidad necesaria" hacia la situación que todavía atraviesa Picanya un año y medio después de la Dana y "sin respetar" el principio de colaboración entre administraciones.
Once días con dos accesos alternativos
El consistorio sostiene que el cierre obliga a reorganizar la movilidad del municipio durante los próximos once días. Como alternativas, los vehículos pueden acceder y salir de Picanya por el puente que conecta con Paiporta desde la rotonda de los Vientos a través de la CV-406, así como por la CV-33 en dirección a Torrent.
Para gestionar el tráfico, el consistorio ha desplegado este martes un dispositivo integrado por cinco agentes de la Policía Local, encargados de regular la circulación hacia el interior del casco urbano. Según ha trasladado el equipo de gobierno a Valencia Plaza, el operativo ha funcionado hasta el momento "bien y sin sobresaltos".
Pese a sus críticas, el Ayuntamiento de Picanya insiste en que su discrepancia "no nace de ninguna voluntad de confrontación" con el Ministerio de Transportes, sino de la obligación de defender los intereses de los vecinos y reducir el impacto que las obras tendrán sobre su día a día. En este sentido, el consistorio asegura que seguirá colaborando con el resto de administraciones para agilizar los trabajos y restablecer cuanto antes la normalidad.
Compromís reclama más transparencia y planificación
Al rechazo del equipo de gobierno se ha sumado también el del grupo municipal de Compromís. Su portavoz, Guillem Gil, ha mostrado su "malestar y sorpresa" por el corte del puente, al considerar que la decisión se ha adoptado sin información suficiente ni una explicación detallada de los trabajos previstos. La formación sostiene que el Ministerio debería haber adaptado el calendario de las obras teniendo en cuenta que ni el puente de la travesía de la Diputación ni el antiguo Puente Viejo se encuentran todavía en servicio.

- Corte del tráfico en el puente de la Ronda Est en Picanya. - Foto: COMPROMÍS PICANYA
A su juicio, mantener abierto el puente de la Ronda Est hasta disponer de una alternativa habría evitado cortar la única conexión que permite la movilidad habitual del municipio, especialmente durante las horas punta. Compromís también reclama explicaciones sobre los retrasos acumulados en las infraestructuras alternativas y considera que el Gobierno central debería haber coordinado mejor la planificación de las actuaciones con el Ayuntamiento de Picanya para reducir las afecciones sobre los desplazamientos diarios de los vecinos.