VALÈNCIA. La Alquería fortificada de l'Aigua Fresca, uno de los conjuntos patrimoniales más singulares de Sagunt, tiene por fin un uso definido. El Ayuntamiento ha sacado a información pública el borrador del Plan Especial de Protección del monumento, que determina qué se puede hacer y qué no en este Bien de Interés Cultural (BIC) y que plantea, como principal novedad, la construcción de un centro público de congresos dentro del recinto interior delimitado por la muralla, además de la rehabilitación de otros elementos históricos.
La alquería, que fue declarada BIC con la categoría de Monumento en 2002, está formada por cinco elementos: una torre fortificada, la masía anexa, un aljibe, la muralla perimetral y el espacio interior intramuros. Todos ellos se integran en una parcela municipal de más de 30.000 metros cuadrados situada en el norte del cauce del río Palancia. Pese a que la titularidad del suelo pertenece al Ayuntamiento de Sagunt, el planeamiento urbanístico de dicho sector establece que no se puede construir ninguna edificación cerrada hasta que se apruebe un plan especial de protección del BIC.
Una condición que ha mantenido el recinto "bloqueado" durante casi dos décadas, tanto desde el punto de vista jurídico como desde el uso ciudadano. En ese tiempo, el consistorio ha llevado algunas actuaciones de conservación del bien. Por ejemplo, desde 2014 se han ejecutado obras de restauración del tapial del hortus conclusus, así como otros trabajos de consolidación en el conjunto. Según recoge la documentación del plan, la inversión municipal en conservación, estudios y servicios vinculados a la alquería ronda los 800.000 euros, aunque el espacio continúa cerrado al público.
Un centro de congresos, la única construcción permitida en la alquería
Por todo ello, el plan especial que impulsa el Ayuntamiento de Sagunt busca cambiar esa situación. El documento incorpora fichas de catálogo con protección específica para cada elemento del conjunto patrimonial. La torre, la masía anexa, el aljibe y la muralla quedan sometidos a protección integral, lo que implica la conservación de sus valores históricos, constructivos y tipológicos. De hecho, en estos edificios solo se prevén usos compatibles con su carácter patrimonial, como espacios expositivos, oficinas vinculadas a la gestión del conjunto y otros servicios complementarios.
En el caso de la masía anexa y del aljibe, también se admite la implantación de un servicio de cafetería o restauración en la planta baja, siempre asociado al uso cultural del recinto. Sin embargo, la única nueva construcción que autoriza el plan se sitúa en el interior del recinto amurallado, no sobre la propia muralla ni adosada a ella. En esta zona, se proyecta un centro público de convenciones, congresos y eventos de aproximadamente 1.500 metros cuadrados, concebido como un edificio de una sola planta y con una altura máxima de seis metros.

- Edificaciones permitidas en la Alquería de l'Aigua Fresca.- Foto: AYUNTAMIENTO DE SAGUNTO
El Ayuntamiento de Sagunt plantea el nuevo espacio como uno multidisciplinar, capaz de acoger tanto actos culturales como actividades formativas, eventos sociales y congresos. El plan especial señala que este tipo de infraestructuras son muy demandadas por las entidades locales y el sector turístico del municipio. En cualquier caso, el documento insiste en que esta será la única edificación de nueva planta en todo el ámbito y se descartan desarrollos más intensivos pese a que el planeamiento vigente permitiría mayor edificabilidad.
Equipamientos deportivos y zona de aparcamiento
Fuera del recinto amurallado, el plan ordena el resto de la parcela en tres grandes áreas. Al oeste se reserva suelo para equipamiento público deportivo; en una franja central se pretende habilitar una zona de aparcamiento al servicio del conjunto patrimonial; y en el sector este se define un amplio espacio de uso y disfrute público, con áreas ajardinadas.
Además, el plan establece una franja libre de edificación de 30 metros para garantizar la continuidad visual entre la torre de l'Aigua Fresca y la Torre de San Roc. Tras someter el plan especial a exposición pública, que deberá contar con un informe vinculante de la Conselleria de Cultura y la aprobación definitiva de la Generalitat Valenciana, el Ayuntamiento de Sagunt ha dado el primer paso para fijar un marco estable para conservar el monumento, justificar nuevas inversiones y abrir la Alquería de l'Aigua Fresca al uso público.