VALÈNCIA. A falta de horas para que cierre el plazo de inscripción de coaliciones ante la Junta Electoral, la confluencia de la izquierda valenciana ha sufrido otro vuelco de última hora. Mientras en el seno de Compromís parece haberse sellado la paz interna para registrar este viernes la coalición electoral bajo la marca valencianista, el frente amplio salta por los aires en uno de sus flancos: la militancia de Esquerra Unida del País Valencià (EUPV) ha rechazado con un 75% de los votos la propuesta de integración de Compromís, que al parecer ofrecía de nuevo el puesto número tres por la circunscripción de Valencia, reeditando el esquema de 2023.
Este portazo -más o menos definitivo- de Esquerra Unida llega paradójicamente en el momento en que las dos familias mayoritarias de Compromís han logrado encauzar sus tradicionales rencillas. Tras la marejada provocada por el comunicado de Iniciativa postulando a Alberto Ibáñez y rompiendo el pacto de discreción mediática que habían mantenido el resto de actores, la Ejecutiva de la coalición valencianista de este jueves ha servido para cerrar filas sobre el acuerdo marco.
Al parecer, se mantendrá el primer puesto de Valencia para Àgueda Micó (Més) mientras que Ibáñez concurrirá como el número 2 de la lista por Valencia. También parece que existe un acuerdo para que ambos compartan la portavocía en el Congreso, hecho que habría facilitado el acuerdo.

- Àgueda Micó (Més) y Alberto Ibáñez (Iniciativa), juntos en una imagen de archivo.
- Foto: EP/Jorge Gil
Esta paz técnica entre Iniciativa, Més y Els Verds contiene de forma temporal un choque orgánico que viene de lejos y que siempre ha respondido a una orfebrería delicada. La convivencia entre la pata mayoritaria en militancia y estructura territorial (Més) y el espacio ecosocialista (Iniciativa) se ha vuelto más compleja con la vuelta al tablero de Mónica Oltra, un perfil con un potente tirón electoral que sigue ejerciendo como el gran baluarte de Iniciativa para hacer valer su peso político dentro del proyecto común.
Entretanto, el rechazo de EUPV reconfigura el mapa de la confluencia a pocas horas del registro. Desde formaciones como Podem se había venido destacando la "generosidad" demostrada para favorecer una papeleta unitaria en la Comunitat Valenciana, advirtiendo del riesgo de que las batallas de cuotas terminaran dinamitando la suma de las izquierdas.
Con EUPV desmarcándose de la oferta de Compromís al considerarla insuficiente, el acuerdo que se registrará este viernes pierde por el momento a uno de sus socios clave tradicionales, mientras cobra fuerza la opción de que Podem termine quedándose con el número uno por Alicante dentro del tablero que se termine configurando.
El partido de Rosa Pérez ha señalado en su comunicado que son "una organización política con implantación en todo el País Valenciano, con miles de afiliados, más de cien concejales y diversas alcaldías". Y que pueden "sumar con otras fuerzas políticas, pero no ser absorbidos por ellas". El desmarque de última hora de EUPV ha provocado un profundo malestar en el resto de formaciones que consideran "inexplicable" la postura de este partido.
Pese a ello, algunos dirigentes de la formación valencianista no descartan de forma tajante que los de Rosa Pérez acaben integrándose finalmente en la coalición y recuerdan que todavía restan unas horas por delante para cerrar el acuerdo.