ALICANTE.- El viernes se cerró el plazo para registrar las coaliciones electorales, con acuerdo en la Comunitat Valenciana: Compromís, Frente Amplio y Podemos compartirán candidatura. El miércoles se aprobaron las listas del PSPV-PSOE en la provincia de Alicante. Todos (o casi todos) han expresado su satisfacción con los acuerdos alcanzados y el resultado. Pero detrás de cada lista ha habido negociaciones, en algunos casos duras; plantones, como el de Esquerra Unida (EU) a la propuesta inicial con Compromís y Podemos, y movimientos clave. Finalmente, todo se ha aprobado por unanimidad o con un amplio consenso, pero detrás de cada candidatura hay mucha historia.
La lista del PSPV por Alicante: Vicent Arqués dijo no, Francés ascendió y Rodes fue la cuota de Elche
La lista de los socialistas se gestó durante el puente de octubre. Diana Morant, como suele hacer en las cuestiones relacionadas con Alicante, se apoyó en su secretario general, Rubén Alfaro, y en los grandes bastiones que la respaldan: l’Alfàs del Pi y la Vega Baja. Les pidió propuestas y les dio libertad para confeccionar la lista.
Es cierto que no solo se buscaba el respaldo de los más afines, sino también el de las agrupaciones consideradas amigas, con el objetivo de lograr una amplia mayoría para aprobar la candidatura y mantener esos apoyos en el tiempo, por si las cosas vienen mal dadas y se necesitan refuerzos.
Así, en el congreso, la propuesta inicial contemplaba situar a Vicent Arqués, alcalde de l’Alfàs del Pi, como cabeza de lista; dejar a la organización de la Vega Baja la propuesta de un perfil femenino; colocar, a priori, a Toni Francés en el tercer puesto; permitir que Araceli Poblador repitiera en el cuarto (pese a no tener ni una buena acción ni una mala palabra) y reservar el quinto para la organización del Alto Vinalopó, que finalmente apostó por Fulgencio Cerdán, alcalde de Villena.
Esa era la primera propuesta inicial, pero hubo un cambio: Vicent Arqués renunció, porque prefería centrarse en la Alcaldía y en su labor como portavoz en la Diputación. Con su salida, los nombres masculinos corrieron posiciones. Francés pasó al primer puesto y Cerdán, al tercero. A Antonio Rodes, que debía representar la cuota de Elche, se le reservó el quinto lugar, el puesto de sufridor, ya que el PSPV tiene cuatro diputados por Alicante.
Aunque se conocían las pretensiones de Alejandro Soler de continuar —como las de otros diputados, entre ellos Lázaro Azorín, que había renunciado a la Alcaldía de El Pinós un año antes— y al menos había hecho méritos, la cúpula del PSPV era consciente de que el tiempo político de Soler había terminado.
Había varias razones. La primera, que había perdido apoyos internos: en abril del año pasado dejó de ser secretario provincial. La segunda, que su amistad con Santos Cerdán pesaba en su contra. Y la tercera, que Soler había respaldado a Fernández Bielsa en la dirección provincial de Valencia, algo que Morant nunca vio con buenos ojos, pues su apuesta era el alcalde de Riba-roja, Robert Raga. Es decir, a Soler le habían tomado la matrícula. Por tanto, la confianza estaba perdida. Y Ferraz, visto lo sucedido, no iba a salir en su rescate.
Así que la dirección del PSPV optó por Rodes, antiguo aliado de Soler, que durante los años del Botànic se alineó con el sector afín a Ximo Puig y, por tanto, con la parte minoritaria de la agrupación ilicitana. Morant podría haber optado por su candidato a la Alcaldía de Elche, Héctor Díez, y promocionarlo, como ha hecho con otros cargos y perfiles —como es el caso de Pilar Bernabé—, pero no lo ha hecho. De ahí que el PSOE ilicitano saliera a pedir la inclusión de Soler.
Con esta lista, Morant tiene un gesto con Toni Francés que va más allá de la amistad personal. Francés se había quedado muchas veces con las promesas de Ximo Puig sin materializar, mientras el expresidente optaba por otros nombres para determinados puestos. Además, su promoción puede facilitar la llegada de la candidata, Lorena Zamorano, darle visibilidad si es necesario y respaldar a perfiles como Fulgencio Cerdán y a otros alcaldes y concejales de agrupaciones afines.
Pero con Elche mantiene una deuda pendiente. Y Elche no es una agrupación ni una ciudad menor, pese a la presencia de Rodes.
En el Senado, el criterio también ha sido prácticamente el mismo. Morant ha aceptado colocar en el primer puesto a Quico Fenollar, el delfín de Ángel Franco en la agrupación de Alicante. También ha buscado mantener una buena relación con agrupaciones como Benidorm y Dénia, siempre leales, mediante los puestos que ocuparán quienes han dejado o van a dejar sus responsabilidades.
Sin embargo, el pacto con el Frente Amplio puede convertir en papel mojado las demás posiciones. Las candidaturas oficiales llegarán con la cruz marcada de Fenollar y del candidato de Compromís-Front Valencià. Así que el dos y el tres, a sufrir.
Con estas premisas se llegó al comité provincial de Alicante, donde la lista se aprobó por unanimidad, sin que las quejas de Elche fueran tenidas en cuenta, si es que llegaron a plantearse. Así que, Morant ha logrado un amplio respaldo, pero tiene un agujero en Elche.

- Alberto Ibáñez, Nahuel González y Joan Baldoví. -
- Foto: KIKE TABERNER
Compromís quería la marca y no quería «cuneros» en Alicante
En Compromís también ha habido negociaciones y tiranteces. Más allá de los puestos uno y dos en Valencia, con Águeda Micó (Més) en primera posición y Alberto Ibáñez (Iniciativa) en la segunda, la coalición tenía claro que el tercer puesto debía ser para Esquerra Unida.
La sorpresa llegó cuando, en principio, la coalición de izquierdas rechazó la propuesta el jueves por la tarde, a solo 24 horas de su aprobación. Aunque tampoco fue del todo inesperado.
EU propuso, como contrapartida, que el actual diputado de la formación, Nahuel González, encabezara la lista por Alicante. Algo que Compromís no aceptaba porque ya tenía un acuerdo previo con Podemos y buscaba un perfil de Alicante, y no un paracaidista.
¿Cuál era el temor de EU? Que González no lograra salir elegido por Valencia y que concurrir por Alicante le garantizara el acta de diputado en el Congreso.
Finalmente, González irá al Senado por Valencia. De esta manera, se mantiene el acuerdo para la candidatura de Alicante: Compromís, que sí tiene buena sintonía con Podem en la Comunitat Valenciana, cedía el primer puesto por Alicante a su secretaria general, María Teresa Pérez, natural de Petrer.
Con ello se mantenían las condiciones que perseguía la coalición valencianista: conservar la marca en las papeletas de las tres circunscripciones valencianas y evitar la imposición de un «cunero» procedente de Madrid, como había ocurrido en las anteriores elecciones.
Además, en Compromís valoran el perfil de Pérez para determinadas comarcas de la provincia de Alicante, donde consideran que su mensaje puede tener mayor receptividad en territorios de tradición obrera.
En un primer momento, Compromís había puesto sobre la mesa el nombre de Karlos Bernabé, de Orihuela, pero no encontró la reciprocidad esperada. Además, era consciente de que tenía que ceder el primer puesto por Alicante para garantizar otros equilibrios -en teoría, le correspondía a Iniciativa-, como el primer puesto por Valencia y, no menos importante, el puesto de salida al Senado por Alicante, fruto del pacto con el PSOE.
Al final, el cambio de Nahuel González, que pasó de la lista al Congreso por Valencia a la candidatura al Senado, y la inclusión de una mujer en el tercer puesto por Valencia terminaron por desbloquear la negociación.
Pero en Compromís no estaban dispuestos a ceder mucho más, porque el acuerdo con Podemos mantenía sus principales objetivos: garantizaba la presencia de su marca, evitaba los «cuneros» y, sobre todo, abría la posibilidad de que Gabriel Rufián participara en la campaña en la Comunitat Valenciana, y en los actos en los que esté María Teresa Pérez.
Había, además, otra clave de carácter interna. En un sector de Compromís interpretaban la maniobra de EU como una operación para dividir la coalición con el silencio de algunos de los suyos. Por tanto, no estaban dispuestos a ceder para encontrarse después con un competidor en plena campaña electoral. Es más, apurar las negociaciones iba en contra de EU: tenía menos tiempos para montar la candidatura rival. Así que Compromís solo tenía que esperar.
Y si EU no aceptaba el acuerdo, ese era su problema. Compromís quería mantener a toda costa el proyecto actual (cediendo los puestos correspondientes a EU) y, sobre todo, la marca prioritaria en las papeletas. Con esas premisas, mantuvo el pulso y la candidatura salió adelante.
El acuerdo para las elecciones no es un punto y aparte. Con ello queda resuelto, a priori, el equilibrio de las listas autonómicas: Més encabezará las candidaturas de Alicante y Valencia, mientras que Iniciativa lo hará en Castellón. En las locales será al revés. Iniciativa tiene los alcaldables de Alicante, València y Elche; Més, el de Castellón.