VALÈNCIA (EP). La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha constatado "graves pérdidas" provocadas por la plaga del 'cucat' en la mayor parte de los arrozales de la Albufera --de hasta el 34 por ciento en algunos campos-- y exige a la Conselleria de Agricultura una "investigación urgente" para esclarecer "por qué el tratamiento aplicado no ha resultado efectivo, así como compensaciones económicas para los productores afectados".
Durante una visita técnica a un campo de arroz de la variedad Campanar, situado en Cullera, la organización agraria, acompañada por un responsable de la empresa fabricante y distribuidora de las varillas de confusión sexual utilizadas para combatir el insecto, analizó la incidencia de la plaga.
De las 120 espigas contabilizadas en una superficie de un metro cuadrado, 41 estaban afectadas por el 'cucat,' lo que supone un 34% de la producción "completamente fallada", ha denunciado en un comunicado.
Según las estimaciones realizadas sobre el terreno, esta incidencia supone una merma aproximada de 260 kilos de arroz por hanegada. Teniendo en cuenta que una cosecha normal ronda los 750 kilos por hanegada, AVA-Asaja advierte de que los agricultores afectados "pueden perder más de un tercio de su producción".
Durante la visita, la empresa encargada de las varillas recogió muestras de las feromonas instaladas en el arrozal para analizar si estas han dejado de emitir correctamente o si, por el contrario, "la falta de eficacia del tratamiento se debe a una colocación insuficiente o incorrecta".
El sistema establece, en teoría, la colocación de 10 varillas por hectárea. Sin embargo, los arroceros sospechan que esta cantidad "podría no haberse cumplido en todos los campos o que la distribución no haya sido la adecuada". "Si existen zonas sin la protección necesaria, pueden convertirse en una vía de entrada para las palometas que realizan las puestas de las que posteriormente nacen las larvas responsables del 'cucat'", ha explicado la entidad
El responsable sectorial del arroz de AVA-Asaja, José Pascual Fortea, ha señalado que el control de la primera generación resulta determinante: "Si no se logra controlar la primera, las siguientes ya es imposible hacerlo", ha advertido.
El insecto realiza tres puestas entre junio y agosto, por lo que un fallo inicial "puede provocar una proliferación que resulta prácticamente incontrolable durante el resto de la campaña".
El arrocero de AVA-Asaja Javier Matoses reclama una actuación "inmediata": "Muchos arroceros y asociaciones agrarias hemos tratado de ponernos en contacto con Sanidad Vegetal para que investiguen el tema, pero no hemos obtenido ninguna respuesta sobre si van a investigar qué ha ocurrido".
"Remate"
Para Matoses, "es urgente una evaluación de daños y un fondo de compensación por la merma que se va a registrar. Este es ya el remate final: el arroz más caro de toda la historia". En esta línea, ha insistido en que la "urgencia" es "máxima", ya que faltan apenas entre 10 y 12 días para que comience la siega del arroz.
AVA-Asaja ha advierte de que, si la Conselleria no realiza "cuanto antes" una evaluación de los daños sobre el terreno, cuando empiece la recolección "ya no habrá cultivo que evaluar" y considera que la administración valenciana "debe asumir su responsabilidad en esta situación, puesto que la responsabilidad última de garantizar el correcto funcionamiento y la eficacia del tratamiento contra la plaga corresponde a la propia Administración, a través de los servicios de Sanidad Vegetal".
Por ello, la organización exige una "evaluación urgente" de las pérdidas en el conjunto de los arrozales afectados de la Albufera, una investigación que determine "qué ha fallado en el sistema de lucha contra el 'cucat'" y la puesta en marcha de un "fondo específico de compensación" que permita resarcir, al menos "parcialmente", a los agricultores por una cosecha que, en muchos campos, ya presenta "daños irreversibles".