INDONESIA (EFE). Un tribunal de Indonesia condenó este lunes a 3,5 años de prisión al capitán del barco que naufragó en Indonesia el pasado diciembre en el Parque Nacional de Komodo del archipiélago asiático con una familia valenciana de seis miembros a bordo, de los que solo dos sobrevivieron.
La corte halló culpables del delito de negligencia tanto al capitán, de 56 años, como al jefe de la sala de máquinas, de 22, a quien condenó a dos años y seis meses de prisión.
Según la investigación policial, el capitán no controlaba el timón en el momento del accidente, sino el jefe de máquinas, quien no contaba con la licencia adecuada.
"El capitán delegó la autoridad de navegación en otra persona. Sin embargo, la responsabilidad sigue siendo suya (...) El capitán está obligado a prevenir o anticipar un riesgo o peligro, no solo a responder ante la situación", apuntó el panel de magistrados durante la lectura de la sentencia.
Por su parte, el jefe de máquinas admitió durante el proceso "tener conocimientos de navegación basados en las enseñanzas del capitán", a quien sustituía en ocasiones a los mandos de la nave, a pesar de no contar con una licencia para llevar el timón, apuntaron los jueces durante la vista de hoy.
Los jueces también determinaron que el capitán actuó de manera negligente al no informar a los pasajeros sobre los procedimientos de seguridad, como el uso de chalecos salvavidas, y no prestar auxilio a las víctimas cuando el barco comenzó a hundirse.
A finales de marzo, Andrea Ortuño, la española que sobrevivió al naufragio junto a su hija, declaró por videoconferencia que los tripulantes "nunca socorrieron" a sus hijos y marido fallecidos y que en "ningún momento" los tripulantes les explicaron los protocolos de seguridad.
El barco turístico KM Putri Sakinah se hundió en aguas de la isla de Padar -en Komodo- alrededor de las 20:30 hora local del 26 de diciembre (12:30 GMT) tras ser impactado por grandes olas que hicieron zozobrar la nave, recoge la sentencia.
Por su parte, el abogado que defiende a los dos acusados, Yohanes Baptista, declaró a EFE que cuenta con siete días para considerar si apelan la sentencia.
Baptista dijo que, si bien la sentencia estima que el principal factor del accidente fue "un error humano", "todos los testigos explican que se trató de un desastre natural" y recordó que antes del siniestro el departamento de meteorología había emitido una advertencia de navegación debido al mal clima en la zona.
Tras el accidente se activó un operativo de búsqueda para los cuatro españoles que se dieron por desaparecidos.
Tras 15 días de operativo, los rescatistas recuperaron los restos mortales de Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF; un hijo de este; y una hija de Ortuño. El cuerpo de otro hijo de la superviviente y de una expareja nunca fue encontrado.
Además de las dos valencianas, cuatro tripulantes y un guía también sobrevivieron, todos indonesios.
Familiares aseguran que la seguridad era inadecuada
Los familiares de los valencianos fallecidos en un naufragio en Indonesia el pasado diciembre subrayaron este lunes que el proceso judicial ha reflejado que "las medidas de seguridad adecuadas no se produjeron ni antes, ni durante, ni después de los hechos", después de que un tribunal condenara a prisión al capitán y al jefe de máquinas.
"No queremos entrar a valorar las penas impuestas, porque ninguna resolución devolverá a quienes perdimos. Sin embargo, sí consideramos importante dejar claro que, tal y como ha quedado reflejado durante el procedimiento, las medidas de seguridad adecuadas no se produjeron ni antes, ni durante, ni después de los hechos", dice el comunicado enviado a EFE por los familiares.
La familia recibió la sentencia con "una mezcla de emociones", ya que el procedimiento, indica el comunicado, "ha permitido sacar a la luz una serie de irregularidades", y dejó en manos de la Justicia profundizar "en cuestiones relevantes derivadas de la investigación".
"Queremos destacar que, más allá de la dimensión jurídica, la empatía y el respecto hacia las víctimas y sus familias deben seguir ocupando un lugar central", dice el comunicado divulgado hoy.