VALÈNCIA (EFE). El sector del metal valenciano ha alcanzado su mayor cifra de ocupación con 249.700 empleos en el primer trimestre de este año respecto a hace un año y ha aumentado las exportaciones tras dos años de caídas, mientras que el Índice de Producción Industrial (IPI) ha caído un 6,1 %.
Este 2026 ha arrancado con un balance de contrastes, según el último informe de coyuntura de la Federación Metalúrgica Valenciana (Femeval), que resalta el impacto del conflicto con Irán por el fuerte incremento en los costes energéticos, logísticos y de materias primas.
Estos incrementos pueden llegar a condicionar la facturación y el empleo del sector, pero su impacto final dependerá de la duración del conflicto y la solución acordada en la reapertura del Estrecho de Ormuz.
Motor de empleo
Femeval destaca que, pese a la caída de la producción industrial, la industria valenciana del metal se mantiene como un motor de empleo, con 19.784 empleos más (19,7 %) en la industria del metal, y 7.500 empleos más (15,3 %) en el sector de instalaciones y mantenimientos.
En cuanto a las exportaciones, ascienden en enero y febrero a 1.877 millones de euros y crecen casi un 6 % en los dos primeros meses del año, en los que el efecto de la crisis de Oriente Medio no se ven reflejadas por lo que habrá que esperar a los datos del primer semestre de 2026 para confirmar esta evolución.
En la parte positiva, se produce una ligera caída en las exportaciones de vehículos automóviles y sus componentes, y crecen las de máquinas y aparatos mecánicos (27 %), vehículos y material ferroviario (37 %) y el aeroespacial (17 %).
Los principales destinos son Francia, Estados Unidos, Italia, Reino Unido y Alemania.
Cae la producción y los precios suben
La producción muestra una tendencia negativa en el trimestre, siguiendo la tendencia de los últimos tres años, con un descenso del 6,1 % respecto al mismo periodo de 2025, y todas las ramas de actividad siguen esa tendencia, si bien se desacelera la caída en el automóvil y componentes y se queda en el 4,3 %.
Por su parte, los precios industriales del metal están empezando a sufrir los efectos inflacionistas de la guerra de Oriente Medio, destacando en metalurgia, y fabricación de productos de hierro, acero y ferroaleaciones. Aun así, se sitúan por debajo de las tasas de incremento general de precios.
El sector del metal prevé un conflicto y unas consecuencias en sus negocios bastante negativas en el siguiente trimestre, y como aspecto más negativo se mantiene la dificultad para contratar personal cualificado.