MADRID. La falta de capacidad eléctrica se ha convertido en uno de los principales obstáculos para el desarrollo de nuevos proyectos empresariales en España. Un problema que no solo está condicionando el crecimiento de muchas compañías, sino que también está provocando que determinadas inversiones acaben descartando su implantación en el país ante la imposibilidad de garantizar el suministro energético necesario para su actividad. Una situación que preocupa especialmente al sector logístico, que reclama una mayor agilidad administrativa y nuevas infraestructuras eléctricas para no perder oportunidades de inversión.
Así lo ha advertido este miércoles el presidente de la empresa Uno Logística, Francisco Aranda, durante su participación en la III Cumbre Empresarial Comunidad de Madrid-Comunitat Valenciana, organizada por la Fundación Conexus en Madrid. "Hay proyectos que han abandonado implantarse en España porque no les podemos garantizar flujo eléctrico, no les podemos garantizar potencia", ha denunciado, al tiempo que ha puesto el foco en las dificultades que encuentran numerosos polígonos industriales para acceder a la red.
En este sentido, Aranda ha señalado directamente a Red Eléctrica y ha reclamado que se prioricen las conexiones a estos espacios empresariales, especialmente en territorios con una fuerte actividad industrial y logística como la Comunitat Valenciana y Madrid. "No sé qué hay más importante en este momento para Red Eléctrica que aportar conexión a los numerosos polígonos industriales que tenemos en España", ha remarcado.
Una situación que, a su juicio, evidencia las contradicciones entre los objetivos de descarbonización y las infraestructuras disponibles para alcanzarlos. "No podemos pedir que se descarbonice la movilidad y, por otro lado, no tener capacidad ni cargadores", ha comentado. De igual modo, ha advertido de que tampoco se puede reclamar un mayor volumen de inversiones logísticas sin garantizar previamente la potencia eléctrica que necesitan las empresas para desarrollar su actividad.
En la misma línea, Patxi Calleja, director de regulación de Iberdrola España, ha advertido de que la saturación de las redes eléctricas está frenando el desarrollo industrial y dificultando que España aproveche su potencial renovable. Según los datos expuestos durante la jornada, nueve de cada diez solicitudes de acceso y conexión a la red son rechazadas en Valencia y el 91% de los nudos analizados está saturado. "No faltan proyectos industriales, sino dónde conectarlos", ha señalado Calleja, que ha alertado de que esta situación está lastrando el crecimiento económico.
El directivo ha señalado que las solicitudes de conexión a la red se han multiplicado por diez en los últimos cinco años, en un contexto en el que el desarrollo de las renovables ofrece a España una oportunidad para reducir su dependencia energética del exterior. Sin embargo, esta transformación todavía no se ha trasladado al conjunto de la economía porque, según expresó, los combustibles fósiles siguen representando alrededor del 25% del consumo energético, lo mismo que hace una década.
Por tanto, para Calleja, el reto pasa por acelerar la electrificación de la industria y convertir la disponibilidad de energía renovable en una ventaja competitiva real y para conseguirlo, ha reclamado ejecutar la planificación de las redes de transporte y agilizar los trámites administrativos. También ha pedido revisar la fiscalidad eléctrica, al considerar que los impuestos reducen la ventaja de costes de la electricidad renovable y evitan que esta se traduzca plenamente en facturas más bajas para las empresas y los ciudadanos. Y todo ello con un marco regulatorio que facilite las inversiones en redes y la transformación industrial.