VALÈNCIA. La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha propuesto revisar el marco de disciplina presupuestaria aplicable a las Comunidades Autónomas con una nueva regla de gasto autonómica basada en los ingresos no financieros de cada comunidad que incorpore un mecanismo explícito de reducción de deuda.
La Fundación publicó este martes un trabajo firmado por Fernando González González (Universidad Complutense de Madrid) y Diego Martínez López (Universidad Pablo Olavide de Sevilla y Fedea) en el que proponen estas modificaciones tras la recuperación de las reglas fiscales después de la pandemia.
Según explican los autores, la regla de gasto nacional vigente no está suficientemente conectada con un objetivo claro de reducción de la deuda. En la práctica, cumplir la regla puede, en algunos casos, conducir a una posición fiscal neutral, pero no necesariamente a una senda de disminución del endeudamiento.
El documento publicado por Fedea considera que la reducción paulatina de la deuda autonómica debe ser un objetivo, especialmente en algunas comunidades que figuran entre las regiones más endeudadas de Europa, muy alejadas de la referencia legal del 13% del PIB regional. Cita en particular el caso de la Comunitat Valenciana, cuya deuda/PIB era del 40,4% en el primer trimestre de 2026, más del triple de la referencia.
En lugar de una quita, un ajuste
El estudio pasa por alto que el elevado endeudamiento de la Comunitat Valenciana se debe en buena parte a la insuficiente financiación que recibe desde 2002, de ahí que desde hace años esté solicitando una quita en esa deuda motivada por la infrafinanciación.
Fedea, que ha reconocido en numerosos estudios la infrafinanciación injustificada de la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia, se centra en este caso solo en proponer una regla de gasto que permita a la estas comunidades ir reduciendo el pasivo.
Y la solución, aunque técnicamente pueda ser impecable, es igual que injusta que la infrafinanciación, puesto que propone que las CCAA sobreendeudadas ajusten su gasto para destinar una pequeña parte de sus ingresos a ir amortizando paulatinamente la deuda. Cuanto más endeudamiento, más "esfuerzo", de manera que la que más tendrían que limitar el gasto a lo largo de los años sería la Comunitat Valenciana, seguida de la Región de Murcia.
Así, la regla de gasto autonómica estaría basada en los ingresos no financieros de cada comunidad que incorpora un mecanismo explícito de reducción de deuda. El gasto permitido debería evolucionar de acuerdo con una estimación prudente de los ingresos estructurales o tendenciales de cada comunidad autónoma, pero descontando además el esfuerzo necesario para aproximar gradualmente su deuda a un nivel de referencia.
Se plantea un techo de gasto plurianual, preferiblemente alineado con el ciclo político de cuatro años, que permitiría corregir desviaciones dentro del periodo sin convertir cada incumplimiento anual en una nueva base permanente.
"Regla de gasto con freno de deuda"
La regla propuesta funciona como una "regla de gasto con freno de deuda". Su lógica es que, a largo plazo, el gasto debe seguir la evolución de los ingresos, pero con una corrección adicional cuando la deuda se sitúa por encima del objetivo. Cuanto mayor sea la distancia entre la deuda observada y la referencia deseada, mayor será el esfuerzo exigido.
A la vez, el diseño permite modular la intensidad del ajuste mediante parámetros transparentes: por ejemplo, alargando o acortando el periodo de convergencia hacia el objetivo de deuda.
Las simulaciones realizadas en el estudio para las comunidades muestran que la regla permitiría limitar el crecimiento del gasto y reducir la deuda de forma más previsible que el marco vigente. En el escenario principal, la deuda autonómica agregada se reduciría de forma gradual, con diferencias entre regiones en función de su punto de partida.