MADRID (EP). La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha publicado este lunes un informe en el que se estiman los saldos presupuestarios estructurales de las CCAA, destacando que el desequilibro estructural previsto en 2025 alcanzaría las cotas más elevadas en la Comunidad Valenciana (-1% del PIB), Cataluña (-1,5% del PIB) y Murcia (-1,3%) del PIB.
Así se recoge en este informe elaborado por Manuel Díaz (Fedea), Carmen Marín (Fedea) y Diego Martínez (Universidad Pablo Olavide y Fedea), que se ha realizado siguiendo la metodología definida por la Comisión Europea, con algunas modificaciones para adaptarla a la realidad de las finanzas públicas regionales españolas.
Según estos cálculos, Fedea obtiene un saldo saldo estructural de las CCAA del -1% del PIB en 2024 y del -0,6% del PIB en 2025. Canarias es la única comunidad que experimenta una variación negativa, pasando de un ligero superávit en 2024 a un déficit estructural del 0,4% del PIB en 2025.
El mejor comportamiento se registra en Baleares, que del elevado déficit público estructural del 1,7% del PIB en 2024 ha pasado a una situación de casi equilibrio presupuestario en términos estructurales en 2025. Otras regiones con mejoras sustanciales en este sentido han sido la C. Valenciana, Castilla-La Mancha, Navarra y La Rioja.
Fedea también destaca los casos de las comunidades que, habiendo cerrado 2025 con un saldo presupuestario positivo según Contabilidad Nacional, sus estimaciones "tornan a déficits públicos estructurales": Andalucía (del 0,1% al -0,2% del PIB), Asturias (del 0,5% al -0,2% del PIB) y Canarias (del 0,1% al -0,4% del PIB).
En este contexto, el think tank económico cree que la dinámica fiscal es "incompatible" con la necesaria reducción del endeudamiento a la que se enfrentan la mayoría de las comunidades, sobre todo cuando aspiran a financiarse en los mercados de capitales.
"Tampoco les garantiza el suficiente margen fiscal para que en momentos recesivos del ciclo puedan adoptar las políticas fiscales expansivas o, al menos, de sostenimiento de rentas y de transferencias sociales en especie (educación y sanidad principalmente) que les son propias", sentencia Fedea.
Por ello, el informe considera que, de cara a los ajustes fiscales a realizar en el contexto de la nueva gobernanza económica europea, la existencia de un notable déficit público estructural también constituye un reto para las comunidades.