Análisis

Comunitat Valenciana

La eterna pregunta del PSPV en la oposición: ¿hay que incluir alternativas a Morant en la lista a Les Corts?

  • Caballero, Bernabé y Morant.
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VALÈNCIA. Falta menos de un año, si no hay adelanto, para las elecciones autonómicas previstas para mayo de 2027. Los pasos a seguir ahora en todos las formaciones son similares: señalamiento y proclamación de candidatos (probablemente, según medios, entre julio y noviembre), precampaña lanzada ya con fuerza en el último trimestre del curso político y, finalmente, elaboración de las listas probablemente entre febrero y abril.

Este último paso, no obstante, es uno de los que más suele inquietar internamente en todas las fuerzas políticas. Los nervios por figurar en las candidaturas se extienden por todos los partidos, algo lógico puesto que el número en el que figure un dirigente será clave para determinar cuál será su futuro los siguientes cuatro años de vida política.

Pero las listas no sólo son importantes únicamente por esa razón. Hay otros muchos factores por las que resultan vitales pero pasan desapercibidos para el gran público: uno de ellos atañe a una posibilidad que ningún partido quiere admitir antes de visitar las urnas, obtener un resultado que obligue a permanecer en la oposición.

Cogiendo el ejemplo del PSPV-PSOE liderado por Ximo Puig, en 2023 nadie -o muy pocos- en las filas socialistas contemplaban perder el gobierno. Sólo en la recta final de la campaña, las informaciones que llegaban desde Ferraz y que manejaban unos pocos dirigentes advertían de que los socialistas valencianos podían verse ampliamente superados por el PPCV de Carlos Mazón y que la caída de Podemos y el descenso de Compromís impidiera la suma del bloque de izquierdas. Así sucedió.

En este sentido, buena parte de los dirigentes socialistas consultados admiten que la lista a Les Corts elaborada en aquél momento por Puig se hizo con vistas a gobernar y, por ello, se eligieron una serie de perfiles que, de saber que el PSPV iba a acabar en la oposición, se habrían intercambiado por otros. De la misma manera, tampoco se incluyó en la candidatura a perfiles que, en un momento dado, pudieran suceder a Puig o, si los había, como tal vez el ahora ministro Arcadi España o la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, no tardaron en emigrar a Madrid.

Esta circunstancia, el de no incluir en las listas a dirigentes que en un futuro podrían suceder al líder si hay una derrota en las urnas, es un problema casi arraigado en el PSPV. La consecuencia es que impide que el nuevo secretario general pueda estar en Les Corts y ejercer la oposición confrontando con el presidente de la Generalitat, lo que resta mucha visibilidad y capacidad de fuego mediática al aspirante. Le ocurrió a Jorge Alarte en su día, cuando alcanzó el liderazgo en 2008; también le pasó al propio Ximo Puig, cuando llegó al poder en el partido en 2012 y, ahora, ocurre con Diana Morant, secretaria general desde 2024.

Es por ello que en los mentideros socialistas, ya ha comenzado a circular el runrún respecto a si algunos dirigentes concretos figurarán en la lista autonómica que elabore la líder del PSPV y ministra. Conviene entender que no resulta fácil para un candidato a la Generalitat incluir en la lista a dirigentes que en un futuro podrían sucederte en el puesto (o al menos luchar por ello), por lo que resulta en cierto modo comprensible que los líderes eviten incluirlos, de la misma manera que los dirigentes con aspiraciones quieran un escaño en Les Corts por lo que pueda ocurrir.

Dos de los nombres que más se mencionan en este sentido son el alcalde de Mislata y secretario general provincial, Carlos Fernández Bielsa, y la delegada del Gobierno y candidata a la Alcaldía de València, Pilar Bernabé. En el caso del primero, ya se postuló como posible líder del PSPV tras la marcha de Ximo Puig, apartándose finalmente para que fuera Morant, con el apoyo de Pedro Sánchez, la que se convirtiera en secretaria general. El pasado año logró reeditar su dominio en la provincia de Valencia, ganando por poco las primarias al alcalde de Riba-roja, Robert Raga, favorito del entorno de Morant.

En los últimos meses las tensiones parecen haber aminorado, pero pueden resurgir en cualquier momento, especialmente con la proximidad de las elecciones y la elaboración de las listas. Aunque teóricamente Fernández Bielsa tiene como objetivo repetir como alcalde y alcanzar, esta vez sí, la presidencia de la Diputación de Valencia, le beneficiaría ser diputado en Les Corts por si, llegado el momento, el PSPV no consigue recuperar la Generalitat y se abre un guerra por suceder a Diana Morant.

Otra de las dirigentes que también está en boca de todos es Pilar Bernabé. Es cierto que está focalizada en la lucha por la Alcaldía de València, pero tampoco sería extraño que quisiera ser incluida en la lista a Les Corts, tal y como por ejemplo ocurre en el PPCV, donde María José Catalá es diputada además de alcaldesa. Si hay un mal resultado en las autonómicas que no permite alcanzar el gobierno pero Bernabé brilla en la ciudad, podría postularse como nueva líder del PSPV en un momento determinado, algo que en el pasado ya pensó más de un cargo socialista. 

Preguntada por la posibilidad de figurar en la lista autonómica en un acto del diario Las Provincias esta semana, Bernabé aseguró no habérselo planteado, para añadir que no estaba pensando en eso actualmente. Pero no lo descartó.

 

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