VALÈNCIA (EP). La Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana ha afirmado que la aplicación de la nueva tasa de residuos está generando un "notable malestar" entre la ciudadanía, según los resultados de una encuesta.
El estudio, ha apuntado la organización en un comunicado, pone de manifiesto que la mayoría de las personas encuestadas cuestiona tanto el importe de la tasa que aplica su Ayuntamiento como la calidad del servicio de recogida y ubicación de los contenedores.
Uno de los datos "más contundentes" de la encuesta es la valoración económica de la nueva tasa de residuos. El 54,2% de las personas participantes considera que el importe es "nada adecuado", mientras que un 29,2% lo califica de "poco adecuado". Solo un 8,3% cree que el importe es adecuado.
Además, el 60,4% afirma haber recibido la notificación de la nueva tasa, aunque más de la mitad de las personas encuestadas (52,1%) reconoce no saber por qué se ha implantado, "lo que evidencia un importante déficit de información y comunicación institucional", ha señalado.
La encuesta también refleja un "profundo escepticismo" sobre el impacto de la tasa en la recogida de residuos del municipio. El 75% considera que la nueva tasa no contribuirá a mejorar la recogida y el transporte de residuos, frente a apenas un 20,9% que confía en que sí tendrá efectos positivos.
Esta percepción coincide con la valoración del servicio actual: solo el 17% se declara muy satisfecho con la recogida de residuos y un 57,4% asegura estar poco satisfecho y un 23,4% nada satisfecho.
La ciudadanía reclama que el pago de la tasa de residuos se traduzca en mejoras concretas y visibles en la gestión de los residuos. Preguntada por las medidas que justificarían su pago, un 39,6% prioriza el incremento del reciclaje, seguido de un 33,3% que, apuesta por mejorar la protección del medio ambiente, un 27,1% que exige transparencia en el uso de la recaudación y una mayor frecuencia en la recogida de residuos.
Las propuestas de las personas encuestadas refuerzan estas demandas y señalan como principales reivindicaciones una mayor frecuencia de recogida, especialmente durante los fines de semana y en épocas de mayor afluencia; una limpieza y desinfección más exhaustiva de los contenedores y de su entorno; la instalación de más contenedores y una mejor distribución en los barrios; mayores bonificaciones para quienes reciclen correctamente o utilicen los ecoparques; y el impulso de campañas de concienciación y una mayor vigilancia frente al abandono de residuos.
Los resultados evidencian, por tanto, que la ciudadanía no rechaza únicamente el pago de la tasa, sino que reclama que esta vaya acompañada de mejoras visibles, medibles y transparentes en el servicio.
Varias personas participantes también cuestionan que la tasa se calcule en función del consumo de agua y consideran injusto pagar más por un servicio que, según afirman, ya se prestaba anteriormente mediante el pago de otros tributos o impuestos genéricos.
Ante el incremento de la recaudación, casi la mitad de las personas encuestadas (48,9%) considera que debería compensarse mediante una rebaja de otros impuestos o tasas municipales. Otro 36,8% apuesta por mayores bonificaciones a quienes más reciclan y utilizan los ecoparques, reforzando un modelo que premie los buenos hábitos ambientales.