Sentimientos encontrados para la nuclear de Cofrentes: entre el optimismo empresarial y la cerrazón del Gobierno

Comunitat Valenciana

  • La central nuclear de Cofrentes, en una imagen de archivo.
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VALÈNCIA. La decisión del Gobierno de ampliar la vida útil de las dos unidades de la nuclear de Almaraz (Cáceres) arroja esperanzas al sector empresarial de la Comunitat Valenciana para que la central de Cofrentes alargue su actividad más allá de 2030, año en el que está programado su cierre. Sin embargo, ese optimismo convive con la negativa que el Ministerio para la Transición Ecológica ha manifestado sobre la posibilidad de modificar el calendario de cierres del resto de infraestructuras.

El departamento de Sara Aagesen justifica su decisión de ampliar la operatividad de la central extremeña en la situación de tensión geopolítica que se vive en Oriente Medio. Y, es que, para combatir escalada de precios energéticos desatada por el conflicto internacional es necesario mantener una estructura energética diversificada y con la mayor autonomía posible, lo que ha llevado al Ejecutivo a tomar esta decisión que, insiste, no se replicará en otras centrales.

Sin embargo, cuando el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) remitió hace un mes al Gobierno su informe favorable para que Almaraz posponga su cierre, los principales representantes del tejido empresarial de la Comunitat Valenciana lo vieron como una puerta abierta a que esta misma posibilidad se replique en Cofrentes. No obstante, el argumento esgrimido por el Miteco reduce las esperanzas para el enclave valenciano a no ser que el conflicto geopolítico se alargue en el tiempo y requiera también la continuidad de la nuclear valenciana para garantizar un suministro menos expuesto a la volatilidad exterior.

Los dos reactores de Almaraz, cuyo cierre estaba previsto para 2027 y 2028, cesarán su actividad de manera definitiva el 8 de junio de 2030, según la nueva autorización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que este viernes publica el BOE.

Aunque esta prórroga vuelve a poner sobre la mesa el debate político y social sobre el cierre nuclear, lo cierto es que no altera el resto del calendario ni la fecha de cese definitivo del conjunto del parque nuclear, que está fijada para 2035.

En España hay cinco nucleares en explotación con siete reactores en funcionamiento: Almaraz I y II (Cáceres), Ascó I y II y Vandellos II (Tarragona), Cofrentes (Valencia) y Trillo (Guadalajara), que en conjunto producen un 20 % de la electricidad nacional.

En 2019 el Gobierno de Pedro Sánchez presentó el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, que contemplaba la clausura gradual del parque nuclear entre 2027 y 2035.

El calendario era: Almaraz I en noviembre del 2027 y Almaraz II, octubre del 2028; Ascó I, octubre del 2030; Cofrentes, noviembre del 2030; Ascó II, septiembre del 2032; Vandellòs II, febrero del 2035, y Trillo, mayo del 2035.

El gran apagón que fundió a negro a Portugal y a España el 28 de abril de 2025 reabrió el debate sobre el cierre de las plantas nucleares, lo que provocó algunos roces entre los socios de Gobierno y el rechazo abierto de las organizaciones ecologistas.

Desde Extremadura, la mayor parte de las voces políticas, sociales y empresariales han apostado por la prórroga, incluso se llegó a formar una plataforma de apoyo a la central y se desarrollaron manifestaciones que reunieron a miles de personas reclamando que no se cerrara la planta.

Almaraz, con una potencia instalada de 1.049,4 megavatios en su primer reactor y 1.044,5 megavatios en el segundo, emplea de manera directa e indirecta a unas 3.000 personas a las que se suman unos 1.200 trabajadores adicionales durante las paradas de recarga de combustible.

Finalmente, las propietarias de Almaraz -Iberdrola, Endesa y Naturgy- remitieron en octubre al Gobierno su petición formal para ampliar la vida útil de la planta extremeña hasta junio de 2030.

Argumentaron que era esencial dado que suministra más del 7 % de la electricidad consumida en España, equivalente a 4 millones de hogares.

El 16 de julio de 2026, el Consejo de Seguridad Nuclear dio el visto bueno al dictamen técnico sobre la solicitud para prolongar el funcionamiento de Almaraz (Cáceres) hasta 2030 al constatar el correcto funcionamiento de las instalaciones y su seguridad.

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