Sorpresa y asco en TikTok; ira y miedo en X: la desinformación sobre la Dana de 2024 generó diferentes respuestas cerebrales en redes

Comunitat Valenciana

Un equipo de la UPV identifica diferencias en la actividad cerebral ante contenidos engañosos de X y TikTok, con respuestas más inmediatas ante los vídeos y una evaluación más pausada de los mensajes escritos.

  • Paolo Roso e Ivan Arcos.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. La desinformación difundida durante la Dana que afectó a València el 29 de octubre de 2024 se asoció con diferentes respuestas cerebrales y emocionales según la red en la que se difundió y las experiencias personales de quienes estuvieron expuestos a estos contenidos. Así lo revela un estudio desarrollado por investigadores del centro PRHLT de la Universitat Politècnica de València, que analizaron 650 publicaciones de X y TikTok y registraron las respuestas fisiológicas de diversas personas, identificando diferencias en la actividad cerebral, la atención y los tiempos de respuesta ante contenidos falsos o engañosos.

El estudio se centró en la desinformación que circuló en redes tras las inundaciones que causaron 233 víctimas mortales. Entre los contenidos analizados figuraban rumores sobre víctimas ocultas, roturas de presas, rechazo de ayuda humanitaria, manipulación del clima y presuntos encubrimientos políticos.

Las publicaciones, que incluían tanto contenidos fiables como engañosos, fueron clasificadas con el apoyo de verificaciones de Maldita.es, Newtral y EFE Verifica. El equipo de la UPV analizó sus características lingüísticas y audiovisuales, así como las respuestas fisiológicas de las personas expuestas a ellas.

Cómo se construyó la desinformación

El análisis realizado por el equipo de la UPV ha permitido también identificar distintas estrategias para transmitir contenidos engañosos. En X, los mensajes recurrieron muchas veces a negaciones, reformulaciones y testimonios en primera persona para generar credibilidad. En TikTok, predominaron las imágenes alarmistas y los recursos audiovisuales destinados a provocar reacciones emocionales.

En su trabajo, el equipo del PRHLT ha identificado también diferentes patrones emocionales: mientras en X la desinformación se asoció sobre todo con tristeza y miedo, en TikTok destacaban la ira y el asco.

Así reacciona el cuerpo al ver los contenidos de X y TikTok

Los investigadores de la UPV analizaron la actividad cerebral, la frecuencia cardíaca y los movimientos oculares de ocho personas residentes en la provincia de València, entre ellas personas afectadas por la DANA y voluntarios que participaron en las labores de ayuda. En total, obtuvieron más de 4.300 registros experimentales válidos.

Entre sus resultados, según apuntan los investigadores, uno de los hallazgos más llamativos fue que las personas respondían bastante más rápido ante vídeos engañosos de TikTok que ante contenidos fiables, con una reducción aproximada del 15 % en el tiempo de respuesta. Mientras, en X ocurrió lo contrario: los mensajes con desinformación requirieron más tiempo de respuesta, lo que apunta a un procesamiento más pausado de los contenidos escritos.

“Obtuvimos diferencias en las respuestas cerebrales según la plataforma. En TikTok, los vídeos con desinformación mostraron una mayor potencia en determinadas señales cerebrales, especialmente en las bandas delta y theta de regiones del hemisferio derecho, un resultado compatible con una mayor implicación de la atención y el procesamiento emocional. En X, por el contrario, observamos una menor potencia en distintas regiones cerebrales, posiblemente vinculada a procesos de evaluación de la credibilidad”, señala Iván Arcos, investigador del centro PRHLT de la UPV.

Respuesta distinta entre los voluntarios

En el estudio, los investigadores de la UPV identificaron también patrones cerebrales diferentes entre quienes participaron como voluntarios durante la catástrofe y quienes no intervinieron en las labores de emergencia.

“Entre los voluntarios, observamos actividad en regiones temporales derechas ante vídeos engañosos de TikTok, especialmente en la banda theta asociada con procesos de atención y memoria emocional. En cambio, quienes no participaron en las labores de ayuda mostraron respuestas más marcadas en regiones frontales, compatibles con procesos de vigilancia y evaluación de la información”, añade Paolo Rosso, coautor del estudio y miembro también del PRHLT de la Politècnica de València.

Asco y sorpresa ante vídeos de TikTok, ira y miedo en X

Los investigadores identificaron además patrones cerebrales asociados a la sorpresa y el asco ante vídeos de TikTok. “En X aparecieron respuestas relacionadas con la ira y el miedo, posiblemente vinculadas a la atribución de responsabilidades o los juicios morales. Estos resultados sugieren que tanto la plataforma como las experiencias personales pueden influir en la forma de procesar la desinformación”, añade Rosso. 

“Además, nuestro trabajo confirma el potencial de combinar estas señales fisiológicas con inteligencia artificial. Abre una nueva vía para comprender las respuestas humanas ante la desinformación y mejorar su detección mediante inteligencia artificial, especialmente durante situaciones de crisis como la DANA de València”, concluye Iván Arcos.

Recibe toda la actualidad
Valencia Plaza

Recibe toda la actualidad de Valencia Plaza en tu correo