VALÈNCIA (EP). El presidente de la empresa pública Tragsa, Jesús Casas, ha realizado una valoración “razonablemente positiva” del estado de las obras de reconstrucción post-dana en el ámbito de la agricultura, con la previsión de que “a mediados de año prácticamente la actividad agraria habrá recuperado la total normalidad respecto a las infraestructuras” que se vieron afectadas el 29 de octubre de 2024.
Así lo ha trasladado en declaraciones a Europa Press tras su primera reunión institucional con el ‘president’ de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, para presentarse y poner a Tragsa “a disposición” de la administración valenciana, como entidad encargada de gran parte de las obras de reconstrucción. En el encuentro también ha participado el vicepresidente tercero y conseller de Infraestructuras y Recuperación, Vicente Martínez Mus.
Durante el encuentro, el jefe del Consell ha podido conocer la ejecución de obras públicas y medioambientales que desarrolla la entidad en la Comunitat Valenciana, así como el apoyo técnico que está ofreciendo en políticas agrarias, ganaderas y pesqueras. En relación a la dana, Tragsa se ha encargado de un total de 1.376 actuaciones en ámbitos como limpieza de calles y cauces, retirada de escombros y vehículos, desinfección de áreas afectadas o rehabilitación de estructuras educativas, detalla la Generalitat.
Sobre la reunión con Llorca, el responsable de la empresa pública ha explicado que ha servido a modo de presentación institucional, dado que la Generalitat tiene propiedad en Tragsa, sin que hubiera un “motivo” u “orden del día” concreto: “El presidente nos ha comentado su interés por seguir haciendo cosas y nosotros le hemos dicho que estamos a su disposición”.
Según ha expuesto, Tragsa trabaja por encargo de las administraciones porque “la responsabilidad de la reconstrucción” depende de ellas, algo que coordinan los comisionados Zulima Pérez (Gobierno) y Raúl Mérida (Generalitat) y que abordarán en la recientemente constituida comisión mixta.
Casas ha indicado que Tragsa trabaja “básicamente en el ámbito agrícola” donde, “aunque quedan cosas por hacer, el balance es razonablemente positivo”. “El año pasado ya se pudo regar prácticamente en todas partes, se va a poder ir regando, hemos avanzado ya muchos caminos y hay un cierto consenso tanto con los agricultores como con los ayuntamientos sobre qué caminos se tienen que arreglar”, ha desgranado.
A partir de ahí, ha augurado que “a mediados de año, prácticamente la actividad agraria habrá recuperado la total normalidad respecto a las infraestructuras”, mientras Tragsa seguirá trabajando en obras que dependen de otras consellerias o ayuntamientos.
“Nosotros, en la medida que recibimos un encargo ejecutamos. No tenemos una elasticidad infinita pero, con carácter general, las cosas que nos encargan las estamos sacando adelante”, ha aseverado.
Aboga por la simplificación, pero "las leyes hay que cumplirlas"
Preguntado por la petición de alcaldes de l’Horta Sud y del comisionado de la Generalitat para que el Gobierno flexibilice la normativa estatal para agilizar los trámites de las obras de reconstrucción, el presidente de Tragsa ha garantizado que en la entidad pública son “muy respetuosos” con las decisiones de las administraciones. “Cualquier elemento de simplificación siempre es deseable, pero también es verdad que las leyes hay que cumplirlas”, ha afirmado.
Dicho esto, ha asegurado que le consta que tanto la Administración General del Estado como la Generalitat “están reflexionando sobre cómo dar mayor agilidad”, aunque “encontrar el punto justo entre agilidad y control es difícil y a veces no es sencillo encontrar el equilibrio”.
“Es evidente que todos queremos que las obras acaben cuanto antes, pero estamos hablando de dinero público y los controles tienen que existir”, ha remarcado, con lo que ha insistido en que Tragsa estará “prudentemente a disposición de lo que determinen las administraciones”.