VALÈNCIA (EP). El director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación de la Universitat Politécnica de València (UPV), Héctor Esteban, aboga por "afinar" mejor el sistema de avisos ante emergencias Es-Alert para evitar fenómenos como el de la "fatiga" por repetición.
"Este verano se han enviado tres veces más avisos; eso puede hacer que se produzca una cierta fatiga, que se deje de percibir el riesgo, un efecto 'Que viene el lobo'. Hay algunas medidas que se están estudiando para afinar mejor y evitar este problema, pero más vale enviarlo y que no haya una catástrofe, a que la haya y no haberlo enviado", ha manifestado el catedrático en declaraciones a Europa Press.
Tras la trágica dana de octubre de 2024, cuando el mensaje de alerta a los móviles de la población no llegó hasta las 20.11 horas, el uso de esta herramienta se ha intensificado, como ha podido verse en los incendios forestales ocurridos este verano o la reciente dana Adam.
Según datos del Ministerio del Interior, desde su entrada en servicio en febrero de 2023, el empleo del Es-alert ha aumentado significativamente y a mediados de septiembre de este año ya se habían contabilizado 534. Asimismo, en los meses de julio y agosto de 2026, se enviaron 210, frente a los 84 del mismo período del año anterior, es decir, 126 mensajes más.
Según ha indicado Estaban, después del primer envío de ES-Alert en 2023, la medida sufrió ciertas criticas que aludían a la privacidad o señalaban pérdidas económicas por aconsejar a la población no desplazarse. No obstante, los envíos de ES-Alert se incrementan tras la dana del 29 de octubre de 2024 hasta volverse "cada vez más habituales". En el caso de la Comunitat Valenciana, Estaban ha señalado que en el territorio "ha cambiado la mentalidad" tras la barrancada.
A raíz de la barrancada del 2024, el Ministerio del Interior, junto al Consejo Nacional de Protección Civil, impulsó la actualización de las directrices básicas de planificación ante este tipo de emergencias. Entre los nuevos criterios, aprobados este mismo año, se incorporan "expresamente" los avisos por inundaciones, fenómenos meteorológicos adversos, incendios forestales, terremotos, accidentes con sustancias peligrosas y erupciones volcánicas.
Niveles
La decisión de enviar la alerta corresponde a las autoridades competentes en materia de protección civil. Como ha señalado Esteban, el ES-Alert prevé dos categorías. El nivel 1, para situaciones de especial gravedad que ponen en riesgo la vida de las personas y se activa por defecto en los teléfonos. También, los niveles 2 y 3, con categorías de menor prioridad y cuya recepción puede desactivarse en el sistema.
"En todos los casos, la decisión de enviar una alerta corresponde a las autoridades competentes en materia de protección civil. No se trata de un mecanismo que se active automáticamente cuando se detecta un fenómeno peligroso", ha subrayado.
El protocolo ES-Alert es heredero del protocolo EU-Alert de la Unión Europea, y prevé avisos de nivel 1, que son los que se utilizan. El experto en telecomunicaciones ha explicado que algunas comunidades autónomas quieren comenzar a implementar medidas que entran en el protocolo y permiten enviar alertas por niveles 2 y 3.
De este modo, este tipo de prealertas podrían utilizarse para advertir "anticipadamente de situaciones de riesgo que todavía no requieren instrucciones inmediatas de protección, de manera que las alertas de nivel 1 se reservan para las situaciones de mayor gravedad". Así, "se mejora la información preventiva sin una saturación de avisos que reduzca la efectividad del sistema", ha destacado.
Cambio climático
En el caso de los fenómenos meteorológicos adversos, ha insistido en que conviene distinguir entre los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y las alertas de protección civil. En el caso de Aemet informa sobre los fenómenos que se prevén y su peligrosidad, mientras que las autoridades de Protección Civil evalúan las posibles consecuencias para la población y deciden si es necesario enviar un mensaje ES-Alert y qué instrucciones debe contener.
Un aviso meteorológico de nivel rojo no implica necesariamente el envío automático de un mensaje ES-Alert, aunque constituye una información fundamental para que las autoridades adopten las medidas de protección oportunas.
Para Esteban, se ha de tener en cuenta que la meteorología "no es una ciencia exacta y que simplemente habla de probabilidades". "Hay un cambio climático en marcha y fíjate que en dos años ha habido dos danas tremendas", ha puesto como ejemplo.
"La gente tiene que ser prudente y cuando te avisen agradecerlo y actuar con prudencia y decidir no desplazarse, y si luego no ha llovido una barbaridad, pues esa suerte he tenido", ha resaltado sobre la percepción del ES-Alert.
Limitaciones geográficas
Esteban ha advertido de que una de las principales limitaciones de la alerta es la precisión geográfica, puesto que "el aviso se transmite a través de las celdas seleccionadas, cuyas zonas de cobertura pueden sobrepasar los límites del área definida o dejar algunas partes sin cubrir".
En este sentido, ha resaltado que una "vía de mejora" sería, junto a las compañías de telefonía, "afinar" en la selección de las celdas de difusión de la alerta para ajustarse al área geográfica.
Por ello, también ha propuesto promover iniciativas como el 'geofencing', una técnica que incluye en los mensajes las coordenadas de la zona afectada para que sea el teléfono el que compruebe si se encuentra en la zona exacta. Este método "permitiría afinar mucho más, enviar los avisos de manera que los recibirán únicamente la gente que de verdad esté en una zona de riesgo", ha subrayado.
Asimismo, ha explicado la "posibilidad de tener mapas de zonas inundables para que cuando se envíe a las zonas inundables, nadie tenga que marcar dónde están las zonas inundables y lo envían a esas zonas".