VALENCIA (EP). Un maquinista que llegó con el metro a València Sud de Metrovalencia a las 19.39 horas del 29 de octubre de 2024, día de la dana, asegura en su declaración como testigo en el Juzgado de Catarroja que investiga la gestión de las riadas, que en la estación, que quedó como "una isla" y por la que "pasaba agua por todos los sitios", llegarían a ser "unos ciento y pico de personas" que empezaron a sufrir ataques de ansiedad, miedo y a preguntarse si les iban a "rescatar" o a "morir" todos ahí, mientras que los jefes "se fueron a dormir al edificio de instalaciones fijas" y les dejaron allí "con toda la gente".
"No había organización en Valencia Sud", afirmó y aseguró que los metros dejaron de circular porque el puesto de mando se inundó. Y por eso "los maquinistas creo que estamos vivos", indicó. De hecho, señaló que uno de sus compañeros pasó con el tren "cinco minutos antes" de que el agua se llevara el puente de Paiporta. "Cuando él intentó frenar ya se había metido dentro del puente y el puente ya estaba pasando agua por encima, un puente que medirá 20 metros de altura. Ya estaba pasando agua por encima de la vía", según su relato.
Así consta en su declaración, consultada por Europa Press, en la que afirma que ya a primera hora de la mañana --sobre las diez-- un maquinista colgó en un grupo de trabajo "una foto de la vía cortada a la altura de la Alcudia, que es la zona de la línea 1", y los campos "estaban inundados", por lo que hicieron retroceder a ese compañero.
"La circulación ya a las diez de la mañana, por inundaciones, se corta en la Alcúdia. Yo ya veo esa noticia y ya sabía que el día no iba a ser bueno", aseguró en su declaración, en la que señaló que el puesto de mando volvió a cortar la circulación a las cuatro o las cinco en Picassent e iban "subiendo".
"En ningún momento cortaron la circulación"
Así, explicó que "conforme el agua se ve que iba viniendo hacia el norte, pues iban cortando estaciones. Cortaron Picassent, la siguiente estación que cortaron fue en Torrent y la siguiente estación ya fue Valencia Sud", pero "en ningún momento cortaron la circulación. Y eso es lo que a nosotros nos causó un peligro o consideramos una negligencia por parte de la empresa. Porque yo realmente voy conduciendo y voy aislado de toda noticia".
A las 19.30 horas les comunicaron que solo se llegaba hasta València Sud, donde él llegó a las 19.39. "La gente preguntándome cómo voy a Torrent. Digo, no lo sé. Digo, a mí me han dicho que se circula hasta Valencia Sud y no podemos pasar de aquí", añadió, pero en el puesto de mando no le cogían el teléfono. Entonces llamó a un compañero de trabajo que le dijo que no podía hablar con él porque el parking estaba inundado y estaba sacando el coche, y le informó de que el suyo ya se lo había llevado el agua.
"Ola de agua"
Según su declaración, vio a la gente en el andén y se preguntaba por qué no salían, y al asomarse a la boca de salida vio que estaba inundada "hasta arriba, hasta el techo". En ese momento vio que por la parte de Paiporta llegaba "como una pequeña ola de agua, "de unos 30 centímetros, 40 centímetros", "como si fuera la playa, cuando rompe al final" y se llevé "corriendo" a la gente "a la parte contraria por donde venía el agua, que es en la dirección Valencia".
El maquinista detalló que tuvo que saltar a la vía para bajar a los usuarios, "y pasar a todos uno a uno hacia la parte de la estación donde estaba el jefe de circulación, todos los compañeros y toda la gente que había conseguido pasar antes de que se inundara el túnel", entre ellos, embarazadas, niños y gente mayor.
Allí estaban el gerente de FGV, Alfonso Novo, y otros mandos, a quienes reprocha que no organizaran, y detalló cómo rompió él mismo una máquina de Vending para que las personas bebieran. "¿Mis jefes? Pues lo único que hicieron fue, el gerente no hizo nada, nada más que estar conmigo hablando toda la noche como una conversación de bar, allí en la estación, y salir a fumar, es lo único que hacía. Y mis jefes se fueron a dormir al edificio de instalaciones fijas y nos dejaron allí con toda la gente", trasladó en su comparecencia.
De hecho, asegura que cuando llegó a Valencia Sud preguntó por sus jefes y le dijeron que habían "huido". "Se han ido por la puerta de atrás con el coche. Digo, ¿entonces qué pasa, que es más importante su coche que mi vida?", explicó que se preguntó, y añadió que, sin embargo, los jefes no pudieron salir porque al intentar hacerlo por una puerta secundaria "estaba cerrada, no tenían llaves y "se quedaron ahí atrapados".
"La suerte que tuvieron es que había una señora de la limpieza que les abrió el edificio de señalización de donde está otro departamento. Les abrió y pudieron salvarse porque la señora de la limpieza que estaba por ahí en ese momento les abrió la puerta", explica. "Ellos ahora van alegando que el coche lo iban a cambiar de sitio para salvarlo. Digo, ya, pero es que mi vida estaba allí y a mí nadie me avisó", subraya.
El maquinista relata cómo pasaron la noche allí con la gente "llorando" y como salieron todos al parking cuando se hizo de día y el agua bajó. Se fueron andando a su casa "por su propio pie". Por la mañana, un coche oficial sí que recogió a uno de los altos cargos y él se preguntó "¿y los demás?".
Una ambulancia que llegó se llevó a dos personas que necesitaban "urgencia": el vigilante de seguridad y un chico que se hizo un agujero en una pierna cuando trataba de caminar por la vía al meterla en un agujero de agua.