VALÈNCIA. Las herramientas de Inteligencia Artificial tienen un papel cada vez más destacado. Mediante plataformas como ChatGPT, Gemini o Copilot, buena parte de la sociedad agiliza tareas, resuelve dudas o incluso trata de buscar consejo, también en el sector educativo. Es precisamente esta cuestión la que busca analizar el estudio sobre el uso y la percepción de la IA en el entorno universitario realizado por la Fundación CYD.
El informe se basa en 800 entrevistas a alumnado y en la información facilitada por multitud de universidades. El principal resultado es que 9 de cada 10 estudiantes reconocen utilizar herramientas de IA para sus estudios universitarios, y la mayoría de ellos señalan emplearlas todos o prácticamente todos los días.

Los asistentes conversacionales, como son ChatGPT, Gemini o Claude, son los más utilizados por los universitarios. También tienen un peso destacado las herramientas que integran las suites ofimáticas, por ejemplo Copilot en Microsoft; así como las herramientas para generar presentaciones o imágenes, como es el caso de Canva con IA o Midjourney.
De resolver dudas a elaborar trabajos académicos al completo
Preguntados para qué usan la IA, los estudiantes encuestados señalan principalmente una necesidad de resolver dudas o comprender mejor conceptos que se han impartido en las aulas. También tiene un peso destacado la búsqueda de información, el resumen de los contenidos de estudio o tareas relacionadas con la producción de textos, como son la revisión, corrección o traducción de los mismos.
Los universitarios también usan estas tecnologías para analizar datos, realizar cálculos matemáticos o poder interpretar con mayor facilidad ciertos resultados. Además, casi el 40% reconoce elaborar trabajos académicos de manera total o parcial mediante herramientas de Inteligencia Artificial, lo que evidencia el importante reto que plantea la gobernanza de estas nuevas tecnologías.
El 86% de los estudiantes que utilizan la IA creen que estas herramientas pueden contribuir a mejorar su rendimiento académico. No obstante, en torno a ocho de cada diez aseguran estar preocupados por el impacto ético que tiene el empleo de estas herramientas. Sin ir más lejos, entre quienes utilizan herramientas de IA, el 12% manifiesta una preocupación elevada y el 26% bastante preocupación. En cambio, entre quienes no las utilizan, el nivel de inquietud es mayor: al 27% le preocupa mucho y al 19%, bastante.
Más de la mitad del profesorado usa la IA
En las encuestas realizadas, los estudiantes también analizan el perfil de sus docentes. En este sentido, el 31% señala que los docentes no incorporan herramientas de IA, mientras un 15% no está seguro de ello. El 54% restante señala que sus profesores sí utilizan la Inteligencia Artificial, mayormente en clases teóricas, aunque también en sesiones prácticas.

El alumnado señala que sus profesores abordan en gran medida el funcionamiento de las herramientas de IA, aunque cuatro de cada diez apuntan a que las explicaciones son muy básicas. En este sentido, solo el 18% del alumnado cree que sus profesores tienen una buena formación en Inteligencia Artificial, siendo un porcentaje mayor (24%) el caso de las instituciones privadas.
Casi el 30% acuden menos a clase desde que utilizan la IA
Los efectos de todo ello en el día a día en las aulas son claros: el 27% del alumnado afirma que asiste con menos frecuencia a las clases desde que utiliza herramientas de IA, con respuestas muy similares tanto en estudiantado de la pública como de la privada. El 60%, no obstante, asegura que su nivel de asistencia no se ha visto alterado por esta tecnología, mientras un 13% llega a afirmar que acude más porque las clases le ayudan a "resolver dudas y contrastar información".

En todo caso, el estudio revela que la IA ha cambiado en gran medida la forma de afrontar las clases para el 80% del alumnado. A la mitad les ayuda a resumir, repasar o comprender mejor los materiales trabajados en clase, mientras que algunos pocos dicen que utilizan la IA para prepararse las clases previamente. Eso sí, cuatro de cada diez estudiantes señalan emplear este tipo de herramientas para resolver dudas que antes planteaban al profesorado.
La gobernanza de la IA, clave en este proceso
El informe señala que los resultados de esta encuesta evidencian una doble velocidad en el uso de la IA en el ámbito universitario: mientras las instituciones, "en opinión del alumnado, van detrás en formación y aplicación docente", la IA "parece influir en los hábitos de asistencia del alumnado".
"Las respuestas de los encuestados dejan entrever un cuestionamiento al modelo de docencia en la universidad, a la que se le pide un mayor aprendizaje práctico, integración de la IA y competencias digitales", sentencia el estudio, que ve el uso de la IA como un desafío tecnológico y "una palanca para fortalecer la capacidad de la universidad para innovar, adaptarse y seguir respondiendo a las necesidades de la sociedad".