VALÈNCIA. Más de 430 millones de personas en el mundo viven con algún grado de pérdida auditiva. Sin embargo, la mayoría de los conciertos y experiencias musicales continúan diseñándose principalmente para quienes pueden escuchar. Frente a esta realidad surgió Vibra, un proyecto de investigación desarrollado desde Human Tech de la Universitat Politècnica de València (UPV) por la investigadora postdoctoral Claudia Elizabeth Goyes Yepez, cuyo contrato de investigación está financiado por la Fundación Ramón Areces.
La iniciativa nace de una motivación profundamente personal. Claudia Goyes es una persona con discapacidad auditiva sobrevenida y usuaria de implantes auditivos. Su propia experiencia enfrentando las barreras de acceso a la música y a la cultura la llevó a preguntarse cómo las personas sordas pueden disfrutar de un concierto y qué elementos pueden contribuir a generar experiencias musicales verdaderamente inclusivas. La historia de Goyes puede conocerse en el documental 'Cuando perdí los estribos', donde relata cómo una discapacidad auditiva sobrevenida se transformó en una misión de vida centrada en la investigación, la innovación y la inclusión.
A partir de esta inquietud nació Vibra, un proyecto que busca evaluar cómo la estimulación de diferentes sentidos y la incorporación de herramientas de accesibilidad universal pueden influir en la experiencia musical de las personas con discapacidad auditiva. El estudio analiza recursos como el subtitulado, la interpretación en lengua de signos, el bucle magnético y los chalecos vibratorios, así como la interacción de los sentidos visual, auditivo, táctil, olfativo y gustativo durante una experiencia musical.
Para ello, Vibra combina metodologías objetivas y subjetivas. Por una parte, utiliza biosensores para registrar respuestas fisiológicas asociadas a la experiencia emocional de los participantes. Por otra, emplea cuestionarios que permiten evaluar la percepción multisensorial, la presencia en la realidad virtual, la satisfacción, y la experiencia de consumo durante el concierto.
“Pero Vibraes mucho más que una investigación científica. Es también una iniciativa construida gracias a la colaboración de numerosas personas e instituciones que han decidido sumarse a una causa común: hacer la música más accesible para todos”, destaca Claudia Goyes. Junto a ella, en el proyecto participan también por parte de HumanTech UPV Jaime Guxieres, Eleonora Minisini, Jesús Casal y José Carlos Soto.
Un proyecto con múltiples apoyos
La experiencia musical del proyecto cuenta con la participación de Antonio Morant, pianista, pedagogo y catedrático valenciano, quien interpreta las cinco piezas musicales utilizadas durante el experimento. Su compromiso con la accesibilidad está estrechamente ligado a la historia de su hija Mara, quien recuperó la capacidad de escuchar gracias a un doble implante de titanio después de sufrir una pérdida auditiva profunda durante la infancia. Esta experiencia lo convirtió en un firme defensor de una cultura accesible para las personas con discapacidad auditiva.
También forma parte del proyecto el Coro VozNColor, dirigido por Leya Pourdevrai, una agrupación que promueve la inclusión, la diversidad y la transformación social a través de la música. Su incorporación a Vibra fue posible gracias a Gema Mas, Defensora de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Comunidad Valenciana.
La dimensión táctil de la experiencia ha sido posible gracias a la colaboración de la Fundación Music for All, entidad comprometida con la accesibilidad y la inclusión en la música para personas con discapacidad. La fundación facilitó en préstamo el chaleco vibratorio utilizado durante las pruebas iniciales del experimento, permitiendo que la música pueda percibirse también a través del tacto mediante vibraciones sincronizadas con el sonido.
El proyecto cuenta además con el respaldo de la Federación de Personas Sordas de la Comunidad Valenciana (Fesord CV), que ha colaborado mediante la presencia de la intérprete de lengua de signos. Asimismo, la Asociación de Implantes Cocleares de la Comunidad Valenciana (AIC CV) ha apoyado la incorporación de la tecnología de bucle magnético.
La participación de personas usuarias de implantes cocleares ha sido posible gracias a la colaboración del Dr. Carlos de Paula Vernetta, otorrinolaringólogo que realizó las intervenciones quirúrgicas de Claudia Goyes y que actualmente forma parte de la red de apoyo del proyecto. Junto con profesionales del Hospital Universitario y Politécnico La Fe y de MED-EL Madrid, ha contribuido a la identificación y vinculación de participantes para los pases experimentales. Y la producción audiovisual y el subtitulado de las canciones de Vibra fue posible gracias a la colaboración altruista de Enrique Quiles.
“Lo que comenzó como la experiencia personal de una investigadora que perdió la audición se ha convertido en una iniciativa colectiva que busca generar evidencia científica, promover la accesibilidad cultural y demostrar que la música puede experimentarse de muchas maneras. Porque la inclusión no consiste únicamente en eliminar barreras, sino también en crear nuevas oportunidades para que todas las personas puedan emocionarse, participar y disfrutar de la cultura en igualdad de condiciones”, concluye Claudia Goyes.