ALICANTE. A falta de contacto físico (que provocó algunos malentendidos en la recogida de galardones), el cuadro 'El abrazo' de Juan Genovés (fallecido en mayo) presidió, proyectado sobre el telón del Teatro Principal de Alicante, buena parte del acto para conmemorar el Día de la Constitución organizado por el Consell. El cuadro, icono de la transición, sobrevoló varios de los discursos pronunciados durante la celebración, especialmente los de los hijos de Manuel Broseta y Ernest Lluch, reconocidos a título póstumo por sus valores constitucionales, junto a la ong Save the Children.
El acto comenzó y acabó con dos pequeños recitales de poemas musicados de la alicantina Paca Aguirre, fallecida en 2019 un año después de recibir el Premio Nacional de las Letras, y el olivense Francisco Brines. 'El abrazo', 'La tarde imaginada' (Brines) y 'Detalles' (Aguirre) construyeron el clima para que los participantes en la celebración pusiesen el acento en sublimar los puntos de encuentro, más que en acentuar las diferencias, como suele ser habitual en esta efeméride. Pero celebrar la Constitución no implica considerarla inmutable, como sucede en otras latitudes ideológicas, y así se encargaron de subrayarlo tanto el jefe del Consell, Ximo Puig, como su vicepresidenta, Mónica Oltra.
El presidente de la Generalitat, que alternó en su discurso el valenciano y el castellano, defendió que frente a lo que propugna el neoliberalismo, "nadie es una isla", para destacar el componente "social" del texto constitucional. "Las cuestiones patrióticas no salvan vidas ni permiten llegar a final de mes", dijo Puig, al considerar que en el debate en torno a la vigencia de la Carta Magna "hay demasiada víscera y poca razón". "A una tierra hay que quererla como es, no como a uno le gustaría que fuera".