VALÈNCIA. Woodea, constructora especializada en la edificación en madera, ha anunciado el cese de su actividad tras no poder resolver los problemas financieros derivados de su operativa. Creada en el marco de Zubi Labs, el venture builder de Iker Marcaide, la compañía buscaba demostrar que era posible levantar viviendas de forma más sostenible y eficiente, rompiendo el mito de la madera como material endeble y menos resistente que los sistemas tradicionales. Ahora, cuatro años después de su fundación, concluye su viaje.
Así lo ha comunicado Pablo Saiz, CTO de la firma y uno de sus fundadores, en su cuenta de LinkedIn, en la que reconoce el fin de una etapa. "Woodea llega a su fin. Es una noticia triste, no solamente para nosotros, creo que también para el sector", señala el mensaje, en el que también agradece el respaldo recibido por parte de Zubi, impulsora del proyecto. "Sabíamos que iba a ser difícil, pero tuvimos la suerte de poder intentarlo", añade.
Aunque asegura que los motivos son extensos, apunta que el cierre responde a un problema financiero que no pudieron resolver. Eso sí, asegura que en ningún caso se debe al modelo de negocio al considerar que la propuesta impulsada por la firma "es y será una solución al problema de la vivienda sostenible y asequible". La compañía desarrollaba un residencial en Burjassot, uno de los primeros edificios en altura construidos en madera en Valencia. Un proyecto que sigue en marcha y cuyas obras avanzan a buen ritmo, explican a este diario desde la promotora Zubi Cities.
"La construcción industrializada y la madera técnica han venido para quedarse y no hay otro camino. El sector de la construcción industrializada ha crecido mucho en los últimos años y más en los últimos cuatro en los que Woodea participó de manera activa. Los sistemas en hormigón, acero y madera han evolucionado enormemente y más que lo van a seguir haciendo", subraya.
En este sentido, destaca que los proveedores especializados "han pasado de presentar prototipos a construir miles de unidades y metros cuadrados de componentes" y recuerda que los concursos de vivienda pública "están incorporando criterios vinculados a la industrialización y la reducción de la huella de carbono". "Es el momento perfecto, era el momento perfecto. Ha sido un viaje estupendo en el que todo el equipo de Woodea ha crecido enormemente. Me quedo con esto y con un equipo de más de 20 personas que han pasado a ser amigos", concluye.