PETRER. Esta semana, el fin de la fábrica vinculada a la empresa de calzado de lujo Stuart Weitzman en Petrer ya se hizo definitivo a nivel formal con la publicación de la conclusión del concurso de acreedores de Creaciones SW, la sociedad que gestionaba la planta en el polígono de Les Pedreres tras su liquidación y la de filiales asociadas a la matriz. Si el fin de esta firma ya quedaba patente y era una realidad desde 2025, hay detalles sobre el proceso de la extinción de los empleos que dan más información del proceso.
Tal y como ha confirmado Miguel Ángel Cerdá, desde el área de Industria de CCOO-PV Vinalopó-Vega Baja a este medio, en el proceso de cierre de la fábrica vinculada a Stuart Weitzman en Petrer en 2025, y la extinción de los contratos de cerca de 170 trabajadores, fue el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) quien asumió esos pagos. Desde el sindicato añaden que hubo trabajadores que se encontraron trabas para cobrar y que iniciaron procesos judiciales. Entre los asuntos que, según Cerdá, han motivado demandas aparece la antigüedad. El sindicato afirma que algunos trabajadores cambiaron de sociedad limitada en su momento y que, a partir de ese cambio, "no les reconocían la antigüedad". La organización plantea que esa falta de reconocimiento habría generado discrepancias sobre lo que correspondía a determinados empleados en el proceso de extinción contractual, y que la falta de acuerdo o de pago habría empujado a algunos a judicializar el asunto. En el contexto del concurso ya concluido, el sindicato sitúa estas reclamaciones como parte de los flecos pendientes para una parte de los afectados. Por otra parte, otras personas afectadas sí recibieron la compensación por parte de Fogasa y otras personas, las menos, sí han logrado recolocarse en empresas asociadas a la firma en Elda y Petrer.
La liquidación se desarrolló a lo largo de 2025 con informes periódicos sobre su evolución por parte de la administración concursal y culminó con la elevación al juzgado del informe final una vez completadas las operaciones necesarias. Al no presentarse oposición por las partes personadas, el juez acordó la conclusión del concurso ya este 2026.
Las últimas cuentas conocidas de la empresa antes del cese de actividad, las de 2023, reflejaban una facturación de 11,3 millones de euros, un 8,9% menos que el año anterior, cuando facturó 12,4 millones. En 2023 registró pérdidas de 3.320 euros, mientras que el año previo obtuvo 45.629 euros de beneficio. A partir de ahí, la compañía vinculó el desenlace a la baja demanda de pedidos.
Ahora, con el concurso concluido y el expediente archivado, el sindicato insiste en que el elemento pendiente no está en los autos mercantiles, sino en la tramitación y resolución de los cobros y reclamaciones individuales. Con la liquidación cerrada, el relato del final de la fábrica queda completo en lo administrativo, mientras algunas de sus consecuencias, según el sindicato, siguen en trámite en los juzgados.