VALÈNCIA. El grupo portugués Rovensa ha absorbido la empresa valenciana Idai Nature y ha cerrado los laboratorios y oficinas que tenía en la Pobla de Vallbona, poniendo fin a la actividad que la firma desarrollaba en la que era su sede central.
La empresa biotecnológica, especializada en la fabricación de bioinsecticidas basados en la mezcla de extractos botánicos para el biocontrol de plagas, fue fundada por Carlos Ledó y se convirtió en uno de los referentes nacionales en soluciones naturales para la agricultura sin residuos químicos. En 2018 fue adquirida por el grupo portugués Sapec Agro Business a través de su participada Tradecorp, y un año después, en 2019, Sapec Agro Business se reconvirtió en Rovensa, integrando bajo su paraguas Rovensa Next marcas como Ascenza, Tradecorp, Idai Nature, OGT, SDP y Microquímica.
Según señalan extrabajadores de la empresa, hace escasos meses el grupo decidió bajar la persiana de las oficinas de la Pobla de Vallbona, donde trabajaban alrededor de medio centenar de empleados. La producción, apuntan, se ha trasladado a la planta de Albacete y a otros centros del grupo, entre ellos el de Portugal, dentro de una estrategia de reorganización industrial.
Idai Nature, que comercializaba sus soluciones en cerca de 40 países, llegó a superar los 20 millones de euros de facturación anual en sus años de mayor crecimiento, consolidándose como una de las firmas valencianas con mayor proyección internacional en el ámbito del biocontrol agrícola. Al margen del cierre de las oficinas en la provincia, la sociedad Idai Nature SLU aparece en el Registro Mercantil como extinguida tras su absorción.
La compañía vivió en estas instalaciones algunos de sus hitos más destacados. Entre ellos, la obtención del Primer Premio Mundial a la Excelencia en Diseño Arquitectónico Sostenible 2019 otorgado por los BUILD Sustainable Building Awards, así como la certificación Passivhaus, que convirtió al complejo en las primeras oficinas industriales de España en lograr este exigente estándar de construcción eficiente.
Diseñadas por el arquitecto Rubén Muedra y ejecutadas por la constructora Nidekker, fueron concebidas como un referente en eficiencia energética y respeto medioambiental, con reducciones de hasta un 80% en el consumo energético y del 90% en las emisiones de CO₂. En su inauguración, el entonces president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, destacó el orgullo que suponía para la Comunitat Valenciana albergar un proyecto empresarial de esta magnitud y subrayó el valor simbólico de unas instalaciones que aunaban innovación, sostenibilidad y desarrollo económico. Además de su valor arquitectónico, el complejo albergaba la planta de fabricación y la finca experimental Naturalia, donde se realizaban ensayos propios y oficiales acreditados por el Ministerio de Agricultura.