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El mayor portacontenedores del mundo, el MSC Pamela

El presidente de Caja Murcia exigía el control de la fusión y cinco años como presidente ejecutivo

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VALENCIA (VP). "Ni hemos convocado una reunión del consejo de administración ni la vamos a convocar. Es cierto que la CAM ha realizado un acercamiento a Caja Murcia, al igual que sucedió el año pasado, pero las conversaciones o negociaciones están rotas y el proceso de fusión totalmente descartado", señalaron a Valenciaplaza.com fuentes de la entidad murciana.

A finales del año pasado ya se produjo un primer acercamiento entre ambas entidades que se cerró sin éxito por diversos motivos, al parecer uno de ellos fue por cuestiones similares a las que actualmente condicionan la operación, es decir, las exigencias del máximo responsable de Caja Murcia, Carlos Egea, al que en aquel momento se sumó la negativa del presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel.

El proyecto inicial sobre el que trabajan la CAM y Caja Murcia incluía el reparto al 50% de la representación en todos los órganos de gobierno, la ubicación de la sede social en Murcia y la operativa en Alicante (donde actualmente trabajan cerca de un millar de personas). La presidencia de la nueva entidad, que actuaría bajo el nombre CAM, sería rotatoria a partir del segundo año, si bien el director general de la CAM, Roberto López, habría mantenido el cargo en la nueva entidad resultante.

En el hipotético caso de que se hubiese cerrado con éxito esta integración sería la primera que protagonizarían en España dos entidades de distinta región, e incluso algunas informaciones apuntaban a que se podrían sumar a la fusión otras cajas como Caja Madrid o Bancaja, entidad con la que las negociaciones siguen estando abiertas, según algunas informaciones procedentes de fuentes cercanas a la operación.

Sin embargo, entre el empresariado alicantino la opción de Caja Murcia resultaba mucho más atractiva que la de Caja Madrid, puesto que esta segunda opción supondría que la sede operativa de la entidad se quedaría en la capital.

El proyecto de fusión aparentemente se sustentaba en el apoyo de los presidentes regionales de ambas comunidades, Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, que habrían dado el visto bueno a la operación Además, la nueva entidad resultante tendría acceso a las ayudas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), con lo que la CAM podría reforzar sus recursos propios.

En los últimos meses CAM y Caja Murcia habían afrontado de forma conjunta varios procesos de reestructuración de deuda en empresas del sector inmobiliario, tanto en la Comunitat Valenciana como en Murcia (Polaris World fue uno de los casos más recientes y significativos).

Una de las consecuencias negativas derivadas del proceso de fusión sería la pérdida de unos 700 puestos de trabajo como consecuencia del cierre de unas 125 oficinas en la Región de Murcia y el sur de Alicante, especialmente en la comarca de la Vega Baja, que es donde mayor solapamiento se produce entre ambas entidades.

 

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