VALÈNCIA (EP). El secretario general de la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET), Carlos García, ha advertido que la situación del sector es "dramática" por la escalada de precios del combustible derivada de la guerra en Irán y ha lamentado que ya hay pequeños transportistas que no perciben "ningún tipo de margen" de beneficio y para los que ya "no tiene sentido salir a transportar".
El impacto económico del conflicto puede suponer "a medio plazo entrar en un estado de recesión" que retraiga el consumo y afecte "directamente a la economía en general". "La gente compra menos, consume menos y, por tanto, se fabrica menos, se transporta menos, todo va a menos", ha señalado en declaraciones a Europa Press TV.
En esa línea, Carlos García ha señalado que la guerra "está suponiendo ya una escalada general de precios, un impacto sobre los propios ciudadanos, la posibilidad de que se reduzca por tanto la capacidad de consumir y eso afecte directamente a la economía en un proceso recesivo".
García ha explicado que la escalada de precios "se ha producido de manera tan forzada y en tan poco periodo de tiempo y en tan gran cantidad que ya ha pasado de la preocupación a ser una afectación muy grande para los transportistas".
Así, los transportistas valencianos "ven gravemente perjudicada su tesorería como consecuencia del diferencial existente entre los precios que pueden aplicar y lo que pagan por el combustible", ha añadido.
"No siempre es factible" repercutir el precio
El representante de FVET ha incidido en que "realmente el mecanismo" que para el sector "sería más importante sería poder repercutir a los clientes esta desviación" de precio, pero "esto no siempre es factible".
"Eso lo resolvería parcialmente en la medida en que nos afecta a nosotros, pero traslada el problema en definitiva a todos nosotros como usuarios y consumidores, que lo que veremos es que se repercute sobre los precios de los bienes y servicios que consumimos", ha añadido.
"Todo el mundo está expectante"
Respecto al alto al fuego de dos semanas acordado durante esta madrugada por Estados Unidos e Irán, García ha señalado que de forma inmediata "ha sido bien entendido aparentemente por los mercados, también por el mercado del petróleo", pero ha lamentado que "la perspectiva de dos semanas es muy corta" y "todo el mundo ahora estará expectante a ver qué sucede".
"Alguna influencia va a tener, pero dependerá de lo que pase dentro de dos semanas que volvamos a retomar la escalada o que realmente se consolide un proceso más natural y menos tenso", ha agregado.
En el caso del la invasión de Rusia a Ucrania que comenzó en 2022, el secretario general de FVET ha explicado que los precios escalaron "a lo largo de más tiempo", mientras que con la guerra de Irán "en 40 días el incremento ha sido vertiginoso, un 60% de incremento del coste del precio".
En ese sentido, ha recordado que en aquel momento la respuesta del Gobierno también pasó por una bonificación sobre el precio del combustible, pero ahora "las ayudas directas de momento no han llegado y entonces sí llegaron, porque la Unión Europea flexibilizó el marco temporal".
"Ahora el Gobierno ha cambiado la acción, dirigiendo con mecanismos fiscales de reducción del IVA y el impuesto de los carburos, seguramente en una clara medida de contención de la inflación, que es lo que en estos momentos más preocupa", ha apuntado.
La solución pasa por la paz
En cualquier caso, "la única posibilidad" de que se resuelva la situación y la tensión que afecta directamente a las zonas productoras "pasa por recuperar la normalidad y que se entiendan a nivel internacional", ha apuntado.
García ha señalado que los precios de la energía y los combustibles ya estaban altos a raíz del conflicto en Ucrania pero "eran estables". "Estos picos, estas situaciones tan agresivas, complican todo a todo el mundo. Entonces, la solución es que se restablezca la normalidad y que la situación de tensión internacional vuelva a su cauce", ha insistido.