VALÈNCIA (EP). Espai Aero CV, la Universitat Politècnica de València y el Regimiento de Caballería Lusitania de la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra, han puesto en marcha una iniciativa "pionera" en España que permitirá "probar, validar y evolucionar tecnologías desarrolladas por empresas y otras entidades valencianas mediante ejercicios y pruebas de campo con personal militar".
El objetivo de esta colaboración es acercar el desarrollo tecnológico a las necesidades reales del usuario final. Para ello, las empresas participantes podrán trabajar directamente con los escuadrones del Regimiento, "poniendo a prueba sus soluciones en diferentes escenarios y obteniendo información que les permita introducir mejoras y adecuar sus desarrollos a los requerimientos operativos del Ejército", según ha informado en un comunicado.
Esta iniciativa da continuidad al trabajo iniciado con motivo del I Simposio de Drones, celebrado el pasado mes de mayo en la Base General Almirante, y establece un marco estable de cooperación entre Ejército, industria y universidad para favorecer que tecnologías que actualmente se encuentran en niveles intermedios de madurez, en torno a TRL 4 y 5, puedan evolucionar hacia el nivel TRL 8.
La reunión inicial de la campaña, que tuvo lugar el pasado 8 de septiembre en la Base General Almirante de Marines (Valencia) fue inaugurada por el coronel jefe del Regimiento de Caballería Lusitania de la Brigada Paracaidista, y contó con la participación de personal militar, representantes de la Universitat Politècnica de València (UPV) y Espai Aero CV.
Entre las entidades participantes en la experimentación se encuentran Dendrite Technologies, AIDIMME, Orbotix, Voltrac y Valyra Aerospace, spin-off de la Universitat Politècnica de València (UPV) que desarrolla aeronaves no tripuladas capaces de despegar y aterrizar verticalmente, pero con la configuración y prestaciones de un avión, que fue la patrocinadora de esta primera jornada. Además, otras compañías han asistido a la jornada en calidad de observadoras.
Validación y experimentación
La principal singularidad de la iniciativa reside en la posibilidad de que las empresas trabajen de forma continuada con los futuros usuarios de sus tecnologías. Este contacto permitirá "detectar necesidades, identificar posibles mejoras y realizar sucesivas adaptaciones a partir de la experiencia obtenida durante los ejercicios", han señalado.
La campaña comenzará con una fase de planeamiento y programación destinada a conocer en profundidad las tecnologías aportadas por la industria y analizar sus posibles aplicaciones. Posteriormente se desarrollará la fase de experimentación, en la que se realizarán diferentes ejercicios combinando las soluciones tecnológicas con personal militar en escenarios diseñados para reproducir condiciones operativas lo más realistas posible. Está previsto que uno de estos ejercicios tenga lugar en el extranjero junto a fuerzas de la OTAN, lo que permitirá realizar determinadas pruebas en un entorno con menores restricciones.
Los resultados obtenidos durante estos ejercicios servirán de base para una posterior fase de evaluación y desarrollo, en la que se analizará la evolución de las tecnologías y su posible conversión en proyectos concretos. Finalmente, en la fase de conclusión, las soluciones seleccionadas podrán ser adaptadas y preparadas para alcanzar un grado de madurez próximo a su utilización en condiciones reales.
Este proceso no supone un compromiso de adquisición de las tecnologías por parte del Ejército, ya que cualquier eventual contratación deberá realizarse posteriormente a través de los procedimientos públicos correspondientes. Sin embargo, el modelo ofrece beneficios para ambas partes: las empresas tienen la oportunidad de validar sus desarrollos con usuarios finales y acelerar su evolución tecnológica, mientras que las Fuerzas Armadas pueden conocer de primera mano tecnologías emergentes y analizar cómo incorporarlas a la evolución de sus capacidades y tácticas.
El gerente de Espai Aero CV, Jesús Ruiz Garnica, ha apuntado: "Con esta colaboración pionera en España entre la industria aeroespacial, la academia y nuestro Ejército podremos ver tecnologías punteras de doble uso evolucionar mucho en muy poco tiempo, y esto tiene un valor enorme para nuestras empresas y para España".
La iniciativa refuerza además el papel de Espai Aero CV como punto de conexión entre las capacidades tecnológicas de la industria aeroespacial valenciana y las necesidades de ámbitos estratégicos como la defensa, facilitando espacios de experimentación que permitan trasladar la innovación desde las fases de desarrollo hasta escenarios reales de aplicación.