MADRID (EP). Geely Auto ha asegurado que la alianza industrial alcanzada con Ford para fabricar una nueva generación de vehículos eléctricos en la planta de Valencia reforzará su implantación en España y su estrategia de crecimiento en Europa.
La semana pasada el grupo asiático anunció un acuerdo para comprar el 34% por 221 millones de euros de la planta de Ford en Almussafes para crear una empresa conjunta que comenzará a operar previsiblemente durante el primer semestre de 2027, una vez obtenga las autorizaciones regulatorias necesarias, mientras que la producción arrancará en 2028.
La planta valenciana fabricará vehículos de ambas compañías destinados al mercado europeo, entre ellos dos modelos 100% eléctricos de Geely, en el marco de un proyecto con el que el fabricante chino ampliará su presencia en España.
Geely Auto Group es uno de los mayores fabricantes de automóviles de China y forma parte del conglomerado Zhejiang Geely Holding Group, fundado en 1986. Con sede en Hangzhou, el grupo ha experimentado una fuerte expansión internacional durante la última década, impulsada por su apuesta por la electrificación, el desarrollo tecnológico y las alianzas estratégicas.
Aunque para un gran público, es una firma desconocida, en 2010 compró Volvo Cars a Ford por un valor de 1.800 millones de euros y ahora incluso dispone de un 10% del accionariado de Mercedes-Benz y otras enseñas como Lotus, Polestar, Zeekr, Lynk&Co, Smart (en una joint venture con Mercedes al 50%, Proton, Farizon o LEVC.
En 2025, el fabricante superó los 4,1 millones de vehículos vendidos en todo el mundo, de los que 2,29 millones correspondieron a modelos electrificados.
NUEVE MODELOS EN LOS PRÓXIMOS TRES AÑOS Y 100 PUNTOS DE VENTA EN 2027
Este año la firma arrancó su actividad comercial en España con el lanzamiento de los modelos E5 y Starray EM-i en versiones eléctricas e híbridas enchufables 37.490 y 33.490 euros al contado, respectivamente.
No obstante, la entidad ya ha ofrecido imágenes del E2, un SUV compacto del segmento B, 100% eléctrico y que próximamente también llegará al mercado nacional tras convertirse en su modelo más vendido en China.
No obstante, la configuración de modelos en España les ayudará a cumplir las pretensiones de la marca de disponer de una cartera de nueve modelos electrificados --adentrándose en segmentos SUV, sedan y 'hatchback'-- para el año 2028 y disponer de hasta 100 puntos de venta al término del año que viene, según confirmó su director general de Geely Auto España, Li Lei, en la presentación oficial de la compañía en el mercado nacional por el mes de marzo.
Según Geely, el proyecto industrial se enmarca en una estrategia de crecimiento a largo plazo para expandir su negocio en toda Europa, donde durante el primer semestre de 2026 amplió la presencia de la marca a mercados como Alemania, Francia, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, España y Hungría. Con la futura producción en Valencia, el fabricante considera que España se convertirá en uno de sus principales centros estratégicos para el crecimiento de la compañía en Europa.
Li Lei ha señalado igualmente que la alianza con Ford confirma la "importancia estratégica de España" para el crecimiento del grupo en Europa y ha asegurado que el objetivo de la marca pasa por consolidar una presencia estable en el país, tanto desde el punto de vista comercial como industrial.
"La alianza con Ford confirma la importancia que España tiene para el crecimiento de Geely Auto en Europa. Nuestra ambición no se limita a comercializar vehículos: queremos desarrollar una presencia estable, trabajar junto a nuestra red de concesionarios y contribuir a la industria española de la automoción", ha resaltado el máximo responsable de la firma en España
Geely considera que la futura producción en Valencia reforzará además la confianza de los clientes y facilitará el desarrollo de vehículos adaptados a la normativa y a las necesidades del mercado europeo. En este sentido, recuerda que sus modelos cuentan con una garantía de ocho años o 200.000 kilómetros tanto para el vehículo como para la batería de alta tensión.
La compañía sostiene igualmente que la futura fabricación en España respaldará el desarrollo de su red de concesionarios, al aportar un proyecto industrial vinculado al mercado nacional y facilitar la expansión de su gama de productos y de su presencia en los segmentos de particulares, empresas y flotas.